Doctor, mi presión alta… ¿TIENE CURA?


Esa es una pregunta que nos hacen muchos pacientes con hipertensión arterial. Y es que la idea de tener que tomar pastillas cada día por el resto de la vida resulta algo difícil de asimilar.

En vísperas de la celebración del Día Mundial de la Hipertensión Arterial, estaremos dando respuesta a esa importante interrogante. También analizaremos las principales opciones de tratamiento para la hipertensión que actualmente disponemos. Si eres hipertenso/a o alguien cercano a ti sufre de la presión alta, entonces sigue leyendo porque esto seguro te va a interesar.

Hipertensión arterial, un mal de muchos.

La hipertensión arterial (HTA), popularmente conocida como “presión alta”, es una condición médica crónica que afecta a unos 1300 millones de personas en todo el mundo. De todas esas personas 3 de cada 7 ni siquiera saben que la padecen, y apenas 1 de cada 5 adultos hipertensos tiene controlado el problema, o sea… ¡solo el 21%!.

Lo realmente preocupante es que la presión alta es una de las causas principales de muerte prematura en el mundo. Cada año, la hipertensión arterial acaba con la vida de 75 millones de personas en todo el planeta, lo que corresponde al 13% del total de defunciones totales.

Y si bien es más probable que desarrollemos hipertensión conforme más avanzada sea nuestra edad, hay quienes debutan como hipertensos en su juventud e incluso en la niñez. Una de cada cuatro personas sin distinción de edad sufre de hipertensión arterial pero por encima de los 60 años, esa proporción puede llegar a ser de 6 o más de cada 10 personas.

Ese último dato es muy importante y te lo voy a presentar diferente para que lo entiendas mejor: la mayoría de todos nosotros tiene una alta probabilidad de desarrollar hipertensión si llegase a vivir lo suficiente.

HTA: enemigo silencioso.

Hay una gran cantidad de evidencia científica que demuestra que la hipertensión arterial no controlada aumenta el riesgo de padecer trastornos cardiovasculares como infartos miocárdicos, arritmias e insuficiencia cardiaca. También incrementa la probabilidad de que ocurran accidentes cerebrovasculares (los comúnmente temidos “derrames cerebrales”) y otros problemas como la enfermedad renal crónica y su estadio final: la insuficiencia renal.

Pero lo peor de todo es que la hipertensión no siempre provoca síntomas y en algunas personas puede cursar durante mucho tiempo de manera completamente «silenciosa». Tan es así que cuando algunos hipertensos llegan a sentir por primera vez algún malestar, este puede ser ya el signo de alguna complicación grave con peligro para la vida, o con consecuencias catastróficas y sumamente discapacitantes.

La moraleja es que aunque te sientas bien no te puedes confiar. Hacernos medir la presión arterial de manera frecuente, aunque nos sintamos bien y hasta ahora nunca nos haya subido la presión, es una manera práctica y sencilla de proteger nuestra salud y prolongar la vida.

Pero dígame… la hipertensión arterial ¿se cura o no se cura?

Antes de responder la pregunta sobre si existe alguna cura para la hipertensión, debemos considerar que existen principalmente dos tipos de hipertensión arterial: la hipertensión arterial primaria y la hipertensión arterial secundaria. Y aquí te explicaremos sus diferencias.

Hipertensión arterial….. PRIMARIA:


La hipertensión primaria, también llamada “hipertensión esencial» es el tipo más común de hipertensión pues representa alrededor del 90-98% de todos los casos. En estos pacientes no se puede identificar una causa específica o única. Por lo general en estos casos la presión sube por una combinación de complejos factores como la predisposición genética – antecedentes familiares de hipertensión, la edad avanzada, el sobrepeso y la obesidad, además de la falta de actividad física, el consumo excesivo de sal, alcohol y otras sustancias.

Hipertensión arterial SECUNDARIA:


Este tipo de hipertensión se produce como resultado de una causa subyacente identificable. El nombre lo que quiere decir es que este tipo de HTA es secundaria a… una enfermedad renal, hormonal, cardíaca o vascular… En estos casos al tratar la causa la presión arterial puede regresar a niveles normales (o reducirse significativamente) sin que se tenga que seguir tomando pastillas de forma permanente.

Algunas condiciones que pueden causar hipertensión arterial secundaria incluyen la enfermedad renal crónica, trastornos hormonales, o sea endocrinos como el síndrome de Cushing, el hipotiroidismo, el hipertiroidismo, el estrechamiento de las arterias renales, los trastornos del sueño como la apnea del sueño y el uso de ciertos medicamentos o drogas.

Como es de suponer, la hipertensión que más probabilidades tiene de ser curada es la secundaria. Sin embargo esa solo la padecen el 2 al 5% de las personas hipertensas. Por eso la mayoría de los hipertensos se ven obligados a tomar medicamentos de forma permanente. Esos fármacos llamados “antihipertensivos” o “hipotensores” no logran curar la hipertensión pero si pueden mantenerla controlada y evitar sus complicaciones.

Siempre pregúntale a tu médico de cabecera o a tu cardiólogo si te ha solicitado todos los exámenes necesarios para saber con la mayor exactitud posible si tu hipertensión es primaria o secundaria porque de eso dependerá en buena medida si puede o no ser curable.

Se puede curar la hipertensión con… ¿cirugía?

En algunas ocasiones, tratar de lograr la curación de una HTA secundaria implica ciertas clases de cirugías o de procedimientos invasivos. Tal es el caso de la hipertensión provocada por un tipo de tumor productor de hormonas llamado feocromocitoma en el que la extirpación quirúrgica de la masa tumoral puede curar la hipertensión.

Otras veces un riñón atrofiado y severamente enfermo por una enfermedad congénita o por un trastorno adquirido como un trauma, infecciones o por cálculos puede estar provocando una severa hipertensión secundaria. En estos casos la extirpación quirúrgica de ese riñón enfermo puede terminar curando una hipertensión severa y de muy difícil control que de mantenerse así, llegaría a dañar al riñón sano.

¿Cómo puedo saber si mi hipertensión es curable?

Para saber si esa hipertensión arterial que te han diagnosticado es curable debes de buscar atención especializada por un cardiólogo o un especialista en medicina interna. Tras hacerte ciertos exámenes de sangre, orina y de imágenes como radiografías, ecografías (en ciertos casos también angiografías o tomografías) ellos precisarán si tu HTA es primaria o secundaria. De ser necesario te derivarán con médicos de otras especialidades como endocrinología, nefrología, urología o cirugía.

¿Qué debo hacer si mi hipertensión es de las que no tiene cura?

En caso de que tu hipertensión arterial sea de las que no tiene una cura definitiva, puedes controlarla eficazmente. El enfoque principal del tratamiento es reducir las cifras de presión arterial y mantenerla en niveles que la ciencia ha demostrado son los saludables con el objetivo de prevenir complicaciones a largo plazo.

a) Estilo de vida:

La adopción de un estilo de vida saludable es fundamental en el manejo de la hipertensión. Esto implica llevar una alimentación balanceada, baja en sodio y rica en frutas y verduras. Prefiriendo alimentos naturales e integrales en lugar de productos industriales ultra procesados, colas, confituras, embutidos, conservas y ahumados. Además, es importante mantener un peso saludable, realizar actividad física sistemática y evitar el consumo excesivo de alcohol y de tabaco.

b) Medicamentos antihipertensivos:

En algunos casos, los cambios en el estilo de vida pueden no ser suficientes, y se requerirá la administración de medicamentos para lograr controlar la presión arterial. Existen diferentes grupos de fármacos antihipertensivos que se pueden administrar solos o en combinación de más de un medicamento en una sola tableta. En esta tabla resumimos los más comunes:

NOMBRES GENÉRICOS*
Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) más conocidos como “priles”.Enalapril, Lisinopril, Ramipril, Trandolapril… 
Bloqueantes de los receptores de la angiotensina II (ARA-II) o “sartanes”.Losartán, Olmesartán, Candesartán, Telmisartán, Irbesartán…
Bloqueadores de los canales de calcio (BCC) también conocidos como «anticálcicos» o «calcioantagonistas».Amlodipino, Felodipino, Verapamilo, Diltiazem…
Bloqueadores betaadrenérgicos (BB), también conocidos como «betabloqueadores». Carvedilol, Atenolol, Metoprolol, Bisoprolol, Nebivolol…
 DiuréticosClortalidona, Indapamida, Hidroclorotiazida…
*Cada principio activo suele comercializarse con diferentes nombres comerciales según el laboratorio farmacéutico que lo produce.

Estos medicamentos deben ser siempre prescritos por un médico debidamente capacitado y deben ser tomados de manera regular (de muy poco sirve tomárselos un día si y tres no, o solo cuando nos sentimos mal). Todos los pacientes hipertensos requieren supervisión periódica para precisar si el tratamiento está siendo efectivo o si se requiere de algún ajuste en la dosis, el horario o el tipo de medicamento,

Es importante destacar que, si bien el tratamiento puede mantener la presión arterial bajo control, eso no significa que la hipertensión ya esté “curada”. La enfermedad sigue presente, pero controlada. Si se interrumpe el tratamiento o no se siguen las indicaciones médicas, la presión arterial se elevará nuevamente con los riesgos que ello implica.

Por si algo no te quedó claro:

  1. En la mayoría de los pacientes, la hipertensión arterial no tiene una cura definitiva. Pero este problema de salud puede ser controlada y gestionada eficazmente a través de cambios en el estilo de vida y con la administración de medicamentos.
  2. El control o medición frecuente de la presión arterial y el seguimiento médico son clave para prevenir complicaciones y mantener una buena calidad de vida.
  3. El diagnóstico y el tratamiento de la hipertensión arterial deben ser realizados por un profesional de la salud, quien determinará el tipo de hipertensión y recomendará el enfoque de tratamiento más adecuado para cada caso individual.

Día Mundial de la Hipertensión Arterial

Cada 17 de mayo se celebra el Día Mundial de la Hipertensión. La finalidad de esa fecha promovida por la World Hypertension League (WOL) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) es favorecer la concienciación de la sociedad y aunar esfuerzos para prevenir, diagnosticar y controlar la hipertensión arterial.

Como es ya tradicional, en nuestra red cardiológica CÂRDIUM estaremos desarrollando varias actividades de educación y promoción de salud como campañas de diagnóstico de hipertensión en cada una de nuestras unidades. Vamos a cerrar con un festival de salud cardiovascular al aire libre en Villamil Playas. También al tema le dedicaremos nuestro espacio radial habitual en la emisora HCJB2 por la 102.5 FM el próximo miércoles 17 de mayo.

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Doctor Aldo Santos, cardiologo

Redactado por: Dr. Aldo M. Santos, cardiólogo, MSc.

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ADVERTENCIA: Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamente certificado.

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