Y el MEJOR CARDIÓLOGO es…

¿Quién es el mejor cardiólogo? ¿Sabes cómo encontrarlo? ¿Cómo saber si el nuestro es el más competente?

Siempre que tenemos algún problema, tratamos de asegurarnos de que el profesional que nos asiste pueda solucionarlo de la forma más rápida, efectiva y menos costosa. Es algo que buscamos, incluso cuando solicitamos los servicios de un pintor, un mecánico o de un electricista. Pero el asunto es aún más delicado cuando se trata de alguien que tendrá en sus manos cosas muchísimo más valiosas que tu carro o tu nevera: tu corazón, tu salud y tu vida.

¿Tendré un buen cardiólogo? ¿Será este el mejor?

Resulta muy lógico ese deseo de saber si el médico que nos atiende es el más adecuado. O sea, si se encuentra adecuadamente calificado, pero también si es honesto y está suficientemente comprometido y motivado en ayudarnos. En fin, si es el / la mejor en su campo.

En este breve artículo te daremos ciertos “tips” o consejos para que puedas evaluar si tu cardiólogo es el más indicado para ti. ¿Y qué hacer si descubres que no lo es? ¡Pues muy sencillo! Debes ejercer uno de tus derechos universalmente reconocidos como paciente: la capacidad de decidir a cual médico confiar tu salud.

Pero antes de seguir… ¿Qué es un cardiólogo?

La cardiología es la rama de la medicina dedicada a las enfermedades del corazón y el aparato circulatorio, también conocidas como “patologías cardiovasculares”. Los cardiólogos y cardiólogas son los médicos que se han especializado en esa área de la ciencia médica y se dedican a la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de las enfermedades cardíacas. Esto incluye tanto a los patologías congénitas (enfermedades ya presentes al momento de nacer) como también a las enfermedades cardiovasculares que pueden ser adquiridas a lo largo de la vida.

El vertiginoso desarrollo científico de las últimas décadas ha hecho necesario que también dentro de la cardiología se desarrollen varias subespecialidades. Estos son campos mucho más especializados que usualmente demandan varios años adicionales de capacitación y entrenamiento. Algunas de estas son la cardiopediatría, la cardiología intervencionista, la arritmología y electrofisiología cardíaca, la cardiología intensivista, la ecocardiografía e imagenología cardíaca y la rehabilitación cardiovascular.

Para llegar a titularse como cardiólogo clínico, los médicos generales deben cursar extensos estudios de postgrado o residencia médica por varios años. Durante este proceso de entrenamiento se les capacita para realizar una serie de procedimientos y se les somete a rigurosas evaluaciones. Por tanto aquí te va el “tip” inicial para saber si tienes un “buen cardiólogo”: lo primero es asegurarte que sea un cardiólogo de verdad. O sea, si es uno debidamente certificado.

A pesar de que es éticamente inaceptable y que en muchos casos es un delito, ciertos médicos se autotitulan “cardiólogos” o “especialistas” en tal o más cual área médica sin realmente contar con la debida calificación y titulación.

¿Cómo distinguir un cardiólogo verdadero de uno falso?

En efecto, no todo el que pone en su puerta o en sus redes sociales un cartelito de «cardiólogo» o «cardióloga» realmente lo es. Afortunadamente en muchos países existen mecanismos de control y transparencia que le permiten a la ciudadanía verificar si un médico cumple los requisitos y se encuentra debidamente registrado como especialista ante los organismos reguladores. En el caso del Ecuador el organismo a cargo es la Secretaria de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e innovación (Senescyt).

Para hacer esa verificación basta con tener el nombre y los apellidos del médico y su número de cédula (ambos datos deben de aparecer en la receta o algún otro documento que le han debido entregar durante su atención). Luego se puede acceder al sitio web de la Senescyt (https://www.senescyt.gob.ec/web/guest/consultas) y allí cualquier persona interesada podrá verificar de manera simple y rápida si un individuo está realmente registrado y validado con un título de médico general, de cardiólogo o de alguna otra especialidad médica.

¿Qué hacen los buenos cardiólogos?

Un buen cardiólogo / cardióloga siempre, pero siempre, siempre:

  1. Te tratará con respeto y cortesía, conversará contigo mirándote a los ojos y demostrará paciencia, sensibilidad y empatía.
  2. Te interrogará detenidamente sobre tus síntomas actuales (que malestar te estás sintiendo, dónde y cuándo aparece y cómo se alivia o incrementa…). También indagará sobre tus antecedentes personales de salud (otras enfermedades y sus tratamientos, cirugías, tus hábitos dañinos, alergias…) así como sobre tus antecedentes familiares.
  3. Te examinará minuciosamente, auscultando tu corazón, cuello y espalda con su estetoscopio o fonendoscopio. De ser necesario te mirará y palpará ciertas zonas del cuerpo, también medirá tu presión en ambos brazos y probablemente en las piernas.
  4. Revisará tu historial clínico y tu documentación dándole valor a recetas, informes de exámenes previos, resúmenes de ingresos en otros centros y comentarios escritos por otros cardiólogos y médicos de otras especialidades.
  5. Solicitará los exámenes médicos necesarios siguiendo ciertos protocolos o guías de actuación validados por la comunidad científica y guardando aquel principio básico de siempre ir de lo simple a lo complejo, de lo menos agresivo a lo más invasivo, y de lo más barato a lo más caro. También te explicará en qué consiste cada una de esas pruebas, su utilidad y beneficios, molestias esperables y riesgos potenciales.
  6. Escribirá y registrará en algún medio o soporte de historia clínica sus hallazgos y criterios, tus diagnósticos, los exámenes que ha solicitado o sus resultados y la prescripción que te ha dejado.
  7. Te hablará sobre tu situación de salud en un lenguaje que puedas comprender, esforzándose para que entiendas tu diagnóstico y pronóstico. También te explicará sobre el tratamiento y la utilidad de cada uno de los medicamentos, sus horarios, formas de uso y potenciales efectos secundarios. Un buen cardiólogo tratará de educarte para que comprendas mejor tu enfermedad y aprendas a cuidar tu salud.
  8. Será sincero, directo y veraz, nunca te ocultará información.
  9. Permanecerá enfocado en tu atención durante la consulta o la visita hospitalaria, evitando distracciones, permitiendo continuas interrupciones o conversando de otros temas con el resto del personal.
  10. No te presionará, se burlará de ti, te intimidará ni te violentará para que aceptes un examen, un procedimiento o un tratamiento, incluso a pesar de que esté científicamente validado y se estime sumamente útil en tu caso.
  11. No te discriminará por tu sexo, tu raza, tu grupo étnico, tu orientación sexual, tu postura política, tu nivel socioeconómico o tus creencias religiosas.
  12. No te obligará a que te hagas los exámenes o procedimientos en un lugar específico. Te podrá recomendar uno o varios sitios pero siempre dándote libertad para decidir.
  13. No tratará de venderte directamente “curas milagrosas” o “pastillas exclusivas” que solo él tiene, ni procedimientos adicionales para otros problemas que nada tengan que ver con su campo de especialización.
  14. Nunca se molestará o irritará con tus dudas o preguntas y tu deseo o el de tus familiares de conocer sobre tu estado de salud.
  15. No tendrá reparos en tocar temas delicados como los relativos a la sexualidad. Un buen cardiólogo no tendrá ningún tema tabú.
  16. Guardará celosamente tu privacidad y tus datos personales o cualquier secreto que le confíes.
  17. Nunca te dirá que él / ella es el / la mejor, quién más sabe o el único ser en el planeta que puede ayudarte… Los mejores médicos suelen ser bastante modestos y evitan estar presumiendo, fanfarroneando o hablando todo el tiempo mal de sus colegas.
Las anteriores recomendaciones son una útil guía para evaluar la calidad de todo médico o especialista. Si tu actual cardiólogo no cumple con estos puntos, es probable que ni siquiera se pueda considerar un "buen médico" o incluso tampoco se le pueda tildar de ser una "buena persona".  Y en ese caso nuestro consejo es: ¡huye de ahí por tu vida mientras puedas!. 

¿Cómo puedo encontrar un buen cardiólogo?

  • Pide recomendaciones a personas inteligentes y con experiencia de tu entorno. No creo que confiarías en un mecánico que te recomiende alguien poco avispado o que en su vida no ha tenido ni siquiera una bicicleta. Lo mismo aplica para encontrar un cardiólogo.
  • Busca un centro médico especializado en cardiología. Tal y como no confiarías en un ceviche que vendan en una zapatería, tampoco debes de confiar en unas “consultas de cardiología” que se ofrezca en lugares poco serios como un gimnasio, un centro naturista o algún timbiriche: zapatero a sus zapatos.
  • Infórmate sobre el staff o equipo de especialistas del centro cardiológico. Puedes averiguar por los años de experiencia, su membrecía en sociedades científicas, sus estudios adicionales, participación en cursos y congresos.
  • Indaga si el centro o la consulta del cardiólogo dispone de los equipos y la tecnología médica necesaria para estudiar y tratar las patologías cardiovasculares. Esto ayuda a garantizar fiabilidad en los diagnósticos y brinda cierta garantía de seguridad.

Sí, sí, pero yo quiero que me atienda… ¡el mejor cardiólogo de Guayaquil!

Como ya te habrás dado cuenta la práctica médica es sumamente compleja, de modo que para evaluar la calidad de un cardiólogo o de cualquier otro especialista no solo se debe tener en cuenta su fama y prestigio o el precio de sus servicios. Tampoco se debe contemplar únicamente su grado de calificación medible por su número de investigaciones o artículos y los títulos o universidades donde los obtuvo.

Además de lo anterior, se deben también considerar elementos como la honestidad y la integridad, el profesionalismo, las habilidades de comunicación y sobre todo la humanidad y sensibilidad del profesional. Por otro lado, debido a que los problemas de salud cardiovascular pueden ser muy diversos, es preciso determinar en cada caso si se requiere de un cardiólogo superespecializado en un campo determinado como por ejemplo las arritmias o la insuficiencia cardíaca.

Teniendo en cuenta todos estos elementos, podemos decir que no existe “el mejor cardiólogo”, sino el cardiólogo mejor para ti y tu problema de salud específico.

¿Estás buscando cardiólogo?

Si has llegado leyendo hasta aquí es porque quizás necesites un cardiólogo y en CÂRDIUM podemos ayudarte. Sigue este enlace y entérate como acceder a todos los servicios de nuestra red cardiológica en Guayaquil, Ecuador.

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Doctor Aldo Santos, cardiologo

Redactado por: Dr. Aldo M. Santos, cardiólogo, MSc.

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ADVERTENCIA: Este artículo sólo tiene fines educativos y en ningún caso puede sustituir la atención médica con un profesional calificado.

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