«El apagón cerebral»: todo sobre los síncopes.

Todo lo que debes saber sobre los sincopes.

¿Alguna vez perdiste repentinamente el conocimiento? ¿Te desmayas con mucha facilidad? ¿Con frecuencia sufres eso que popularmente se conoce como “patatús”, “yeyo” o “soponcio” y cuando menos te lo esperas terminas “patas arriba”?

Entonces es posible que estés experimentado síncopes. Pero no te angusties porque aquí te explicaremos todo lo que necesitas saber para prevenir y tratar ese problema de salud.

¿Qué es un síncope?

Síncope es la pérdida brusca y transitoria de la conciencia y del tono postural, o sea con relajación repentina de los músculos lo cual provoca un desplome del cuerpo. En otras palabras, es un desmayo repentino que ocurre de forma breve y se recupera espontáneamente y sin dejar secuelas neurológicas como parálisis, intensa desorientación, problemas de la audición o de la visión.

Los síncopes son un problema bastante común que pueden aparecer a cualquier edad y en algunas personas puede ser recurrente o repetitivo. Aunque se trata de algo bastante desagradable, no siempre el sincope se debe a una condición peligrosa. Sin embargo, un evento sincopal por corto y sencillo que sea puede dar lugar a traumatismos y situaciones catastróficas como accidentes laborales, domésticos o del tránsito. Por otro lado, en ciertos pacientes puede ser un signo (a veces el primero) de una enfermedad con serio riesgo para la vida.

Sí, así como lo lees: un síncope puede ser el anuncio de algo mucho más grave como una arritmia ventricular maligna o un paro cardiaco inminente. Por eso si has sufrido uno o varios episodios sincopales, lo más prudente es que acudas cuanto antes a un médico debidamente capacitado. Pero… ¿a cuál? Pues teniendo en cuenta las causas más frecuentes y peligrosas de síncope, es conveniente que inicies tu atención asistiendo con un cardiólogo.

Pero no todo desmayo es un síncope.

Pero es importante tener en cuenta que no todas las pérdidas de la consciencia o desvanecimientos corresponden a un síncope. Existen cuadros muy similares que pueden en realidad ser episodios de vértigo o de lipotimia. También es necesario distinguir los síncopes de algunos tipos de colapso provocados por efectos del consumo de alcohol, algunos tipos de medicamentos o drogas.

Otros estados que pueden simular un síncope son los trastornos neurológicos como los accidentes cerebrovasculares, la epilepsia y otras causas de crisis convulsivas. También algunos problemas endocrinos como la hipoglicemia o ciertas alteraciones psiquiátricas como las crisis disociativas y el seudosíncope psicógeno por ansiedad.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el síncope no siempre se manifiesta de forma completa. A veces solo tiene manifestaciones parciales que llamamos «presíncope» o cuadro presincopal. En ese caso el paciente quizás solo desarrolle una especie de mareo o sensación de vahído o «flojera» sin que llegue a perder por completo la conciencia. Esto se puede acompañar de otros síntomas como visión borrosa u oscura, palidez, piel fría, sudoración o náuseas.

¿Por qué se producen los síncopes?

Casi siempre los síncopes se deben a una disminución temporal del flujo sanguíneo cerebral. Resulta que cuando no nos llega suficiente oxígeno al cerebro, este se desconecta temporalmente y sufre algo así como una especie de “apagón” o más bien de “reinicio” o “reseteo”. Durante este lapso la persona también pierde el tono muscular y por eso cae desplomado, pudiéndose golpear contra el suelo o cualquier objeto.

Hay 3 tipos principales de síncope: el neuromediado, el ortostático y el cardíaco o cardiogénico:

A) Síncope neuromediado:

El neuromediado o reflejo es el tipo más común de síncope pues causa 2 de cada 3 eventos sincopales. Se produce como resultado de una alteración en los reflejos del sistema nervioso autonómico que regula la dilatación de los vasos sanguíneos y la frecuencia cardiaca. Esto provoca vasodilatación y bradicardia haciendo que por momentos no llegue suficiente sangre al cerebro. Los episodios generalmente son precedidos por malestar, sudoración, náuseas, palpitaciones, síntomas abdominales y visión en túnel. Los principales subtipos de síncope neuromediado son:

Síncope vasovagal:

usualmente se desencadena por estrés emocional, o estar de pie o sentado durante largos períodos, también por deshidratación o ambientes muy calurosos. Pero también puede suceder sin un desencadenante evidente. Es el más común entre los pacientes jóvenes, en especial de sexo femenino, aunque puede ocurrir en personas de más edad. Su recuperación completa puede ser algo lenta y a veces se puede acompañar de relajación del esfínter vesical (orinarse).

Síncope situacional:

Este subtipo de síncope es desencadenado por circunstancias como la defecación, la tos, tener la vejiga demasiado llena de orina, levantar un peso, reír con fuerza o hacer un esfuerzo para tragar. Ese tipo de actividades puede estimular ciertos receptores que provocan vasodilatación y así precipitar los episodios sincopales.

Hipersensibilidad del seno carotídeo:

El seno carotideo es una región del cuello en la que hay ciertos receptores o “sensores” que ayudan a regular la dilatación de las arterias del cuerpo. En algunas personas esos receptores son demasiado sensibles y su estimulación espontánea o accidental como por ejemplo al rotar la cabeza o estirar el cuello, al afeitarse o por usar ropa con cuello apretado puede desencadenar un sincope.

Síncope posterior al ejercicio:

suele ser una forma de la variante vasovagal, pues hay personas que al finalizar una actividad física experimentan un descenso brusco de la presión arterial. Los posteriores al ejercicio no se deben confundir con los síncopes que ocurren durante el ejercicio por enfermedades cardiacas como miocardiopatía hipertrófica obstructiva o estenosis de la válvula aórtica o de la pulmonar.

B) Síncope por hipotensión ortostática:

La hipotensión arterial ortostática origina alrededor del 10% de todos los casos de síncope y es la causa más común de síncope en pacientes de avanzada edad. Su causa es usualmente una disfunción autonómica, o sea un desequilibro entre los sistemas simpático y parasimpático. El diagnóstico de hipotensión ortostática se hace cuando se demuestra un descenso de al menos 20 mmHg en la presión arterial sistólica, o de 10 mm Hg en la presión arterial diastólica, en el lapso de entre 30 segundos y 5 minutos luego de ponerse de pie.

Al ponerse de pie es normal que se detecte un ligero incremento transitorio de la frecuencia cardiaca (FC). Pero la ausencia de ese aumento de la FC también puede indicar una disfunción autonómica. En el otro extremo, su aumento desmedido (más de 20 latidos/minuto respecto a la basal) también es anormal y puede alertar sobre una hipovolemia.

C) Síncopes cardiogénicos:

Ciertos problemas cardíacos causan entre el 10% al 20% de todos los casos de síncope. Sin embargo, los síncopes cardiogénicos son los más peligrosos debido a que se relacionan con un alto riesgo de parada cardíaca y muerte súbita. Generalmente, este tipo de sincopes ocurre repentinamente y sin pródromos o síntomas que los anuncien y muchas veces ocurren durante una actividad física. Según la causa, hay tres formas de síncope cardíaco:

Sincopes cardíacos obstructivos:

Son causados por enfermedades que provocan obstrucciones al flujo sanguíneo como la estenosis valvular aórtica, la estenosis severa de la válvula pulmonar, la miocardiopatía hipertrófica obstructiva o las hipertensiones pulmonares graves.

Sincopes causados por taquiarritmias:

Son provocados por arritmias malignas como las taquicardias ventriculares secundaria a enfermedad coronaria, miocardiopatía hipertrófica, miocardiopatía hipertensiva, enfermedad valvular o defectos genéticos de los canales iónicos. También otras taquiarritmias como la fibrilación auricular y el flutter auricular cuando son muy rápidas pueden provocar sincope o presíncope.

Síncopes provocados por bradicardias o bloqueos:

También algunos tipos de bradicardias o ritmos con latidos lentos pueden provocar sincopes cardiacos. Estos pueden deberse a bloqueos aurículo-ventriculares de alto grado debidos a degeneración del sistema de conducción. También pueden deberse a isquemia coronaria, infartos o efectos adversos de ciertos fármacos.

D) Otras causas de síncope:

Algunas enfermedades agudas también pueden causar síncope. Tal es el caso de la anemia aguda o hipovolemia debida a hemorragias, el tromboembolismo pulmonar con compromiso hemodinámico, el taponamiento cardíaco y la disección aórtica. También ciertos trastornos de la circulación sanguínea hacia el cerebro como la obstrucción carotídea bilateral o el compromiso del sistema arterial vertebrobasilar y la enfermedad de la arteria subclavia proximal o «síndrome del robo de la subclavia.«

¿Cuáles son los exámenes para estudiar un síncope?

Ante un paciente con historial de episodios sincopales, el médico deberá hacer un exhaustivo interrogatorio para recopilar información sobre: antecedentes médicos personales y familiares. También recabará detalles sobre los eventos de desvanecimiento como sus síntomas iniciales, la forma de aparición, la duración y la terminación.

Luego procederá a realizar un examen físico para buscar signos de posibles afecciones cardiovasculares, endocrinas o neurológicas que puedan ser causas de síncope. En el examen físico probablemente incluya maniobras para explorar el equilibrio, además de un masaje del seno carotídeo que consiste en frotar ligeramente cierta región del cuello.

Dentro de los principales exámenes para el estudio de los sincopes se encuentran:

  1. Examenes de laboratorio: permiten detectar enfermedades endocrinas (hormonales), trastornos electrolíticos y otras alteraciones que pueden favorecer la aparición de los síncopes, o provocar otras causas de desvanecimiento no sincopal.
  2. Electrocardiograma (ECG): este examen registra la actividad eléctrica del corazón y puede ayudar a detectar arritmias cardíacas u otros problemas cardíacos que podrían causar un síncope.
  3. Prueba de la mesa basculante o “tilt test”: es un examen imprescindible en el estudio del síncope. Ayuda a los cardiólogos a diagnosticar problemas relacionados con el ritmo cardíaco y la presión arterial evaluando cómo responde nuestro cuerpo a los cambios rápidos de posición. De esa forma permite distinguir entre diferentes causas de síncope.
  4. Prueba de esfuerzo o ergometría: en este estudio se evalúa cómo responde el corazón a un estrés físico. Se realiza mientras la persona hace ejercicio en una caminadora o una bicicleta estacionaria y puede revelar problemas coronarios, arritmias y otros problemas cardíacos que pueden no ser evidentes en otros examenes en reposo.
  5. Monitoreo ambulatorio de la presión arterial (M.A.P.A): durante este examen, se lleva un pequeño dispositivo portátil que registra la presión arterial durante un período prolongado, generalmente por 24 horas o más. Puede ayudar a identificar cambios en la presión arterial que podrían estar relacionados con los síncopes.
  6. Holter de arritmias: este dispositivo registra continuamente la actividad eléctrica del corazón durante un período prolongado, generalmente de 24 a 48 horas. Puede detectar episodios de arritmias cardíacas rápidas (taquiarritmias) o lentas (bradiarritmias) que podrían ser la causa de los síncopes.
  7. Ecocardiograma doppler: esta prueba utiliza ultrasonido para obtneer imágenes del corazón en tiempo real. Puede ayudar a evaluar la estructura y la función del corazón, buscando anomalías que podrían causar síncopes.
  8. Otros exámenes: Dependiendo de los síntomas y los resultados de los exámenes anteriores, quizás sean necesarias pruebas adicionales como el electroencefalograma, una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TAC) del cerebro para precisar enfermedades neurológicas.

Consejos para prevenir los síncopes:

Evita las situaciones en las que ya sabes eres propenso a sufrir los síncopes como aglomeraciones de personas y ambientes calurosos o sitios cerrados.
Mantente bien hidratado, especialmente en los días muy soleados o calurosos.
Levántate lentamente si has estado sentado o acostado por un período prolongado: primero ponte sobre tu lado izquierdo y cuenta hasta 7, luego siéntate y cuenta gasta 7 para solo entonces ponerte de pie.
Evita el exceso de alcohol y el consumo de drogas psicotrópicas o estimulantes.

¿Qué hacer si siento que me va a repetir el síncope?

Antes de desmayarse, algunas personas pueden sentir algunos síntomas como debilidad, náuseas, mareos, sudoración, hormigueos, debilidad en las piernas, pitidos en los oídos o síntomas visuales como puntitos brillantes o visión borrosa. En caso de identificar alguno de estos síntomas que pueden anunciarte un episodio sincopal inminente debes:
1). Comunícalo de inmediato a las personas cercanas.
2). Interrumpe cualquier actividad y siéntate o acuéstate en el piso, de ser posible poniendo tus pies en alto (es preferible acostarse en el suelo que darse con él en la cabeza).
3). Expulsa cualquier alimento que tengas en la boca.
4). Suelta de inmediato cualquier objeto peligroso (punzante o filoso).
5). Si estás conduciendo estaciónate de inmediato, pon el freno de mano y las luces de emergencia.
6). Aunque haya sido una “falsa alarma”, evita reiniciar durante un tiempo prudencial actividades que impliquen algún peligro como conducir, maniobrar maquinaria o instrumentos peligrosos, subir escaleras o hacer trabajos en alturas…

¿Qué debo hacer si veo a alguien sufriendo un síncope?

1). Da la voz de alarma y pide que alguien pida ayuda o llame al 911.
2). Verifica si respira y si tiene pulso (siga haciéndolo mientras dure el síncope):
a) Si las respuestas a los puntos 2 y 3 son positivas, entonces colócalo en el piso en una posición segura (boca arriba con la cabeza ladeada por si vomita o con el cuerpo sobre su lado izquierdo). Siempre que sea posible póngale las piernas en alto.
b) Si no respira o no se le siente pulso, entonces debe iniciar las maniobras de reanimación ante una parada cardiorespiratoria.
3). Asegúrate de alejarlo de cualquier peligro (la calle, fuentes de calor o piscinas). Facilita que la víctima respire con facilidad, aflojándole la ropa, corbatas, bufandas, cinturones.
4). Si la víctima siente frío, puedes taparla con una manta y proteger su cabeza poniendo debajo un cojín, toalla o zapato. Si por el contrario hay mucho calor, asegúrate de ponerlo a la sombra y que le llegue aire fresco.
5). No intentes darle agua, alimentos, azúcar, café, caramelos ni medicamentos.
6). Nunca dejes sola a la víctima, mantente a su lado hasta que alguna otra persona o personal más capacitado asuma el control de la situación.
7). Usualmente en caso de que sea un síncope la persona se debe recuperar completamente en unos 10 a 15 minutos. Si la víctima no mejora o no se recupera rápido llama a emergencias, comunicando detalles de lo sucedido y explicando el cuadro.
8). Si la persona se recupera por completo, siéntala despacio y haz que se mantenga unos minutos en esa posición antes de incorporarla (si se levanta muy rápido puede hacer que se repita el mareo o el sincope).
9). Cuando lleguen los servicios de emergencia, explícales lo sucedido, las medidas que has tomado y cómo ha evolucionado la víctima.

La información y la educación son clave para manejar los síncopes de manera efectiva. Cuanto más sepas, mejor podrás cuidar de tu salud y prevenir futuros episodios sincopales. Tampoco dudes en hablar con tu médico si tienes alguna pregunta o inquietud al respecto.

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Autor: Dr. Aldo Santos , cardiólogo en la red cardiológica CÂRDIUM.

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¿Qué es la Prueba de la Mesa Basculante?

test de la mesa basculante o tilt test.

¿Has estado sufriendo desmayos o sensaciones de desvanecimiento sin ninguna razón aparente? ¿Tu médico te ha dicho que has tenido un “síncope”? La prueba de la mesa basculante puede ayudarte a descubrir el por qué.

La prueba de la mesa basculante, también conocida como test de inclinación o basculación (en inglés: “Tilt Table Testing” o simplemente “Tilt Test”) o es un examen médico que ayuda a los cardiólogos a diagnosticar problemas relacionados con el ritmo cardíaco y la presión arterial evaluando cómo responde nuestro cuerpo a los cambios rápidos de posición.

Los pioneros en investigar y demostrar la utilidad de este examen fueron los doctores Rosa Anne Kenny, John Bayliss, Ana Ingram y Richard Sutton del Westminster Hospital, en Londres, Reino Unido. En 1986 ellos publicaron los primeros resultados de su investigación en la prestigiosa revista médica Lancet. Posteriormente otros investigadores han confirmado la utilidad del test de la mesa basculante y desarrollado nuevos protocolos.

¿En qué consiste el Tilt Test?

El test de inclinación, también conocido como «prueba de ortostatismo» es realizado por un cardiólogo en consultorios u hospitales que cuenten con el equipamiento adecuado. Consiste en acostar y fijar a la persona con unas correas de seguridad a una camilla especial que es capaz de inclinarse gradualmente, haciendo que la persona pase en poco tiempo desde la posición horizontal (acostado) a una posición vertical (simulando estar de pie).

Inicialmente el paciente permanecerá acostado horizontalmente durante varios minutos. Luego, la camilla se inclinará gradualmente hasta un ángulo de 70 a 90 grados. Durante todo el examen de basculación, se monitorea la frecuencia y el ritmo cardiaco, la presión arterial y se evalúa la aparición de síntomas como náuseas, debilidad y mareos o la pérdida de la conciencia (reproducción de un episodio sincopal).

tilt test o prueba de la mesa basculante.

En la parte final del estudio, se puede administrar cierto medicamento debajo de la lengua o mediante una inyección intravenosa. El objetivo del medicamento (usualmente nitroglicerina sublingual o isoproterenol IV) es evaluar como el organismo reacciona al reto que supone la rápida dilatación de las arterias y venas. El estudio demora de 45 a 60 minutos, de los cuales unos 5 a 20 minutos estarás acostado, otros 20 estarás de pie sin usar medicamentos y los últimos 20 minutos también de pie luego de la aplicación del fármaco.

La prueba finaliza si aparece síncope (pérdida de conciencia) o presíncope (mareos, náuseas, palidez u otro síntoma que anuncie que el síncope es inminente) asociado o con hipotensión arterial (PAS < 70 mmHg) o hipotensión arterial más bradicardia. También se interrumpe el examen si se producen molestias intolerables para el paciente, arritmias u otras alteraciones. Si no aparece nungún síntoma se da por finalizado al término de los minutos establecidos por el protocolo.

¿Para qué los médicos indican una prueba de basculación?

La prueba de mesa basculante o prueba de inclinación principalmente se utiliza para estudiar situaciones en las que una persona experimenta síncope recurrente, desmayos o sensaciones de desvanecimiento de causas no precisadas. También puede ayudar a los médicos a determinar si una persona tiene ciertos trastornos como una hipotensión ortostática o el llamado Síndrome de Taquicardia Ortostática Postural (POTS).

La prueba de la mesa basculante permite distinguir entre diferentes causas de síncope como:

  • Síncope vasovagal: Es el tipo más común y ocurre por la caída brusca de la presión arterial y la frecuencia cardíaca por una reacción de forma exagerada a ciertos estímulos (ver sangre, sentir algún dolor, estar en espacios con mucha gente o experimentar un susto).
  • Síncope ortostático: Ocurre en personas en las que se produce un descenso de la presión al cambiar la posición del cuerpo. Usualmente ocurre al pasar rápidamente de una posición acostada a la de pie y su  causa es una alteración en el sistema que regula la presión arterial.

Otras causas de síncope como las bradicardias, bloqueos y algunos tipos de taquiarritmias que producen sincope puede que no sean diagnosticados con el tilt test y necesiten un monitoreo Holter.

En general el “tilt table test” se debe indicar en toda persona con:

Episodios de desmayos: Cuando una persona ha experimentado desmayos inexplicables, la prueba puede ayudar a determinar la causa.

Caídas recurrentes: Si alguien sufre caídas frecuentes sin una causa evidente, la prueba de inclinación puede proporcionar información relevante.

Crisis convulsivas que no mejoran con el tratamiento apropiado: En algunos casos, el tilt test puede ser útil para evaluar episodios de pérdida de la consciencia que han sido identificados como “convulsiones” o “epilepsia”.

Sospecha de hipotensión ortostática: Se utiliza para investigar bajadas bruscas de la presión arterial al ponerse de pie.

Palpitaciones rápidas tras los cambios de posición (luego de levantarse desde la posición de sentado o acostado) acompañado o no de mareos o desvanecimiento.

En procesos de selección de candidatos a ciertas profesiones como aviadores, buzos, militares, bomberos y conductores profesionales de trenes, buses o operadores de grúas y maquinarias pesadas.

¿Cómo debo prepararme para la prueba de la mesa basculante?

  • Infórmate en detalle sobre el estudio.
  • Debes tener a mano tu historial médico y antes de empezar decirle al cardiólogo todos los medicamentos que usas, así como posibles alergias o intolerancias y otros datos de salud.
  • De ser posible, acude al examen acompañado por alguien cercano pues al terminar quizás estés algo mareado y no te sea fácil conducir o irte solo a casa.
  • Mantén ayuno absoluto durante al menos las 4 horas previas al examen.
  • Debes ir vaya al baño justo antes de iniciarse el examen.
  • Toma todos tus medicamentos a menos que tu médico te indique lo contrario.
  • Lleva zapatos cómodos y ropa interior adicional.
  • Durante la prueba sigue todas las instrucciones del personal médico.

¿Qué puedo sentir durante un test de inclinación? 

Muchos pacientes no experimentan ninguna molestia durante el test de inclinación o basculación. Sin embargo, algunas personas si pueden sentir los mismos síntomas que motivaron la realización del examen o incluso pueden desarrollar un episodio sincopal. La reproducción de los síntomas permite al cardiólogo evaluar el comportamiento de algunas variables como la presión arterial, la frecuencia y el ritmo de los latidos del corazón para identificar el tipo de alteración y sus causas y así poder encontrar el tratamiento adecuado.

¿Cuáles son los riesgos y contraindicaciones?

El riesgo de complicaciones durante la prueba de la mesa basculante es relativamente bajo y siempre el personal médico contará con los recursos necesarios para tratarlas de manera oportuna. En ciertos casos pueden aparecer malestares como mareos o vómitos. También hay que prever que pueda ocurrir relajación de esfínteres (por eso es útil que lleves ropa interior adicional). En muy raros casos pueden aparecer arritmias cardiacas en forma de bradiarritmias o de taquiarritmias.

Aunque el examen es bastante seguro, existen personas en los que está formalmente contraindicado. Tal es el caso de mujeres embarazadas y pacientes con enfermedades cardíacas graves como cardiomiopatías, valvulopatías u otras causas de insuficiencia cardiaca avanzada. También tienen contraindicación para el examen de basculación  aquellas personas con trombosis venosas profundas, enfermedad cerebrovascular reciente, trastornos psiquiátricos o que tengan impedimentos para mantenerse acostados.

¿Debo saber algo más sobre el tilt test?

Sí, aunque el resultado de la prueba sea negativo, pueden ser necesarios otros estudios para completar la evaluación como exámenes de sangre, electrocardiograma, ecocardiograma, holter de arritmias o el monitoreo ambulatorio de la presión arterial (M.A.P.A o Holter de presión).

En algunos pacientes será también necesaria la evaluación con otras especialidades como endocrinología, psicología y neurología. En este último caso, quizás el doctor solicite ciertos exámenes como estudios imagenológicos del cerebro y un electroencefalograma.

Si tienes alguna pregunta o inquietud sobre la prueba de la mesa basculante, no dudes en consultar con tu médico.

¿Cuánto cuesta una prueba de la mesa basculante?

La prueba de basculación está disponible en muy pocos centros médicos de Guayaquil y su valor oscila entre $ 170 y 250 dólares.

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Autor: Dr. Aldo Santos , cardiólogo en la red cardiológica CÂRDIUM.

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Tratamiento de la Apnea Obstructiva del Sueño (AOS)

Dispositivo de Presion Positiva Continua en la via Area (CPAP)

El tratamiento de la apnea obstructiva del sueño (AOS) debe tener en cuenta varios factores como la severidad de la enfermedad y las características individuales del paciente. Dentro de esto último es muy importante tener en cuenta su nivel de conocimiento y percepción del problema. También resulta clave identificar sus rasgos de personalidad y el grado de motivación para asumir cambios en el estilo de vida y lograr adherencia a la terapéutica.

Si has llegado hasta aquí es porque quizás estás sospechando (o un médico te ha dicho) que padeces una apnea de sueño o sleep apnea. En este artículo educativo encontrarás un resumen de muy fácil comprensión con los principales tratamientos actualmente disponibles para el manejo de síndrome de apnea – hipopnea del sueño. También te ofrecemos enlaces a valiosos materiales educativos verificados que han sido diseñados para el público general y que están disponibles gratuitamente en otros sitios de relevancia.

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Pero antes de continuar hablando sobre el tratamiento de esta entidad también conocida como síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) es importante recalcar que tal y como sucede con otras enfremedades, el manejo debe ser individualizado. Por tanto, lo que le funcionó a un amigo no necesariamente será una solución para ti.

Así mismo, no siempre en todos los pacientes se necesitan aplicar todos los tipos de tratamiento. Tal y como sucede en otras áreas de la medicina (y en general de la vida) siempre se debe ir de lo más sencillo a lo más complejo, de lo más barato a lo más caro y de lo más inocuo a lo más molesto. Por eso resulta muy importante que busques ayuda médica especializada.

Opciones terapéuticas para el para el manejo de la apnea del sueño.

Las opciones terapéuticas actualmente disponibles se pueden dividir en cuatro categorías principales que son A) Medidas generales; B) Terapia de primera línea-CPAP; C) Terapias alternativas; D) Cirugías y procedimientos correctivos. En muchos pacientes la estrategia terapéutica combina esquemas que incluyen varias medidas de cada una de estas 4 categorías de tratamiento.

A). Medidas generales:

  1. Reducción del peso corporal: está demostrada la relación directa entre el exceso de peso corporal y la aparición o empeoramiento de la apnea del sueño. Es por tanto una prioridad que los pacientes con sobrepeso u obesidad, inicien un programa de intervención nutricional y metabólica para la reducción de peso mediante dieta, actividad física y de ser necesario también con la ayuda de fármacos.  
  2. Evitar el consumo de alcohol y/o de fármacos hipno-sedantes o antidepresivos: Las sustancias y medicamentos que deprimen la función respiratoria empeoran la apnea-hipopnea del sueño. Tan es así que en algunas personas los episodios de SAOS solo ocurren cuando ingieren exceso de bebidas alcohólicas antes de irse a la cama.
  3. Evitar dormir boca arriba y cambiar a la posición de decúbito lateral: Lograr el hábito de dormir de lado favorece la permeabilidad de las vías aéreas pues evita la caída de la base de  la lengua sobre la pared posterior de la faringe. Sin embargo, esto es algo difícil de lograr a menos que se usen ciertas almohadas y dispositivos especiales para forzar el mantenimiento de esa posición.
  4. Ejercicio físico sistemático: se ha comprobado que la actividad fisca sistemática al menos 3 veces a la semana por 45 a 60 minutos logra mejorar la calidad del sueño e impacta directamente en el pronóstico de la salud metabólica, cardiovascular y cerebrovascular.
  5. Garantizar una adecuada higiene del sueño: la cultura popular contemporánea minusvalora la importancia del sueño y su impacto en la salud y la vida, asumiendo ese lapso de tiempo como un «desperdicio». Para combatir la apnea de sueño resulta esencial lograr una adecuada calidad y cantidad de horas de sueño. Se debe crear un ambiente propicio de iluminación, temperatura y silencio para dormir. Es muy importante evitar las sustancias o productos estimulantes en las horas previas a irse a la cama. También es crucial lograr un sueño ininterrumpido. El sueño fragmetado o superficial es tu enemigo y no, no es normal acostumbrar a despertarse ni siquiera una sola vez durante la madrugada.

 B). CPAP: terapia de primera línea de la apnea del sueño.

La presión positiva continua en las vías aéreas (más conocida por sus siglas en inglés: CPAP) es el tratamiento más eficaz para el síndrome de apnea-hipopnea del sueño. Consiste en un pequeño aparato que administra aire a presión a través de una especie de manguera conectada a una máscara que la persona se pone cubriendo su boca y nariz todas las noches mientras duerme, aunque otros tipos de diseño de máscaras solo cubren la nariz. El equipo suministra un flujo suave de aire a presión positiva que logra mantener abiertas las vías aéreas durante todo el sueño.

La CPAP es inicialmente algo molesta porque las máscaras se deben colocar apretadas y por tanto se requiere un período de adaptación. Sin embargo, la mayoría de los pacientes experimentan una rápida mejoría con un alivio tan significativo de todos sus síntomas. Muchos enseguida se acostumbran y llegan a amar a su pequeña máquina de CPAP cuando notan el cambio tan espectacular en su calidad de vida.

Tipos de máquinas de CPAP:

  • CPAP automática: Ajusta automáticamente la presión de aire según las necesidades del paciente durante el sueño.
  • CPAP binivel: Proporciona dos niveles diferentes de presión de aire, uno para la inspiración y otro para la espiración.
  • CPAP con humidificador: Ayuda a prevenir la sequedad nasal y la irritación de la garganta.

C). Otras terapias alternativas:

  1. Dispositivos de avance mandibular (DAM): Son unos aparatos bucales que desplazan la mandíbula hacia adelante, aumentando el espacio en la vía aérea. Los DAM son una opción eficaz para pacientes con SAOS leve a moderada que no toleran la CPAP.
  2. Terapia posicional: Son almohadas y dispositivos especiales que ayudan a mantener al paciente en posición lateral durante el sueño.
  3. Oxigenoterapia suplementaria: En algunos casos de SAOS con importantes desaturaciones de oxígeno, se puede administrar oxígeno suplementario durante todo el sueño mediante un catéter nasal.
  4. Terapia miofuncional: Son ciertos ejercicios para fortalecer los músculos de la boca y la garganta, lo que puede ayudar a mejorar la SAOS leve.

D). Cirugías y otras intervenciones correctivas:

Esta es la opción en casos muy específicos, sobre todo cuando otras opciones no son efectivas o no ese han tolerado. Puede incluir la extirpación de las amígdalas y/o las adenoides, una uvulopalatoplastia, una turbinoplastia, la corrención del septum nasal o una cirugía de avance maxilomandibular.

Una técnica también útil en ciertos casos seleccionados es la implantación de un dispositivo estimulador del nervio hipogloso: se trata de un pequeño aparato (algo más o menos similar a una especie de «marcapaso») que se implanta quirúrgicamente para estimular el nervio hipogloso. Esto mejora el tono muscular de la base de la lengua y evita que se relaje y ocluya la vía aérea, evitando así los episodios de apnea – hipopnea.

Educación del paciente con apnea del sueño.

La educación de los pacientes y sus familiares resulta crucial en el manejo del síndrome de apnea – hipopnea del sueño. Los médicos deben aseguarse de proporcionar información con suficiente calidad y claridad o aportar las fuentes donde encontrarla. Un paciente que ignore la naturaleza de su enfermedad, sus causas, la evolución y potenciales complicaciones dificilmente se comprometerá con el cambio de su estilo de vida. Menos aún se esforzará por cumplir con pautas de tratamiento que requieren una fuerte motivación para adaptarse a su uso como es el caso de la máquina de CPAP.

Es importante que la persona con apnea del sueño busque capacitación y tenga acceso a recursos de educación para la salud donde pueda evacuar sus principales dudas e inquietudes como las relativas al uso de la terapia de asistencia ventilatoria. No basta con recibir la prescripción de un aparato e ir a comprárselo. Debe ser instruido en su uso y calibración, en la desinfección o sustitución de algunos componentes y en como identificar fallos en su funcionamiento. Pero desafortunadamente con demasiada frecuencia algunos pacientes se muestran desorientados y desinformados.

Recursos educativos online sobre apnea de sueño:

Seguimiento y control del síndrome de apnea-hipopnea del sueño.

Los pacientes con apnea del sueño requieren un seguimiento periódico para evaluar la eficacia del tratamiento y la persistencia o no de la enfermedad. Tal atención no puede ser con un médico cualquiera, sino por uno debidamente calificado en este tipo de trastornos. El especialista precisará si el tratamiento se esta cumpliendo (adherencia del paciente) y si está siendo efectivo mediante el monitoreo de datos como el índice de apnea-hipopnea, la desaturación de oxígeno y la somnolencia diurna. El seguimiento también permitirá detectar precozmente cualquier compliación o repercusiones de la apnea del sueño.

A modo de conclusión debemos resalcar que si bien la apnea del sueño es un trastorno común y de consecuencias catastróficas, o sea que en esto le puede ir la vida a las personas que la sufren, también resulta perfectamente tratable, controlable e incluso curable. Una adecuada estrategia de tratamiento no solo podrá disminuir el riesgo cardiometabólico, sino también mejorar significativamente la calidad de vida y lograr una una existencia más productiva, feliz y plena.

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Doctor Aldo Santos, cardiologo

Redactado por: Dr. Aldo M. Santos, cardiólogo, MSc.

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ADVERTENCIA: Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamente certificado.

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