El SEXO y mi CORAZÓN… ¿podré o no podré?

Muchos creen que la actividad sexual es bastante peligrosa o muy perjudicial para aquellos que padecen enfermedades del corazón.

Es común escuchar opiniones o frases populares que sostienen que toda persona con algún problema cardíaco o cardiopatía está condenada a sufrir limitaciones sexuales o que incluso debe abstenerse por completo de llevar una vida sexual activa. Esto es falso y aquí te lo explicamos.

Actividad sexual y enfermedades del corazón: lo que dice la ciencia

Los resultados de algunas investigaciones y las opiniones de los expertos desmienten tales prejuicios. Hace algún tiempo, un grupo de expertos de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA) emitió unas valiosas recomendaciones al respecto que contradicen esa errónea creencia popular que sostiene que padecer alguna enfermedad en el corazón te obligaría a una especie de «jubilación sexual».

La anteriormente mencionada declaración de la AHA admite que se necesita investigar más sobre cómo actúa la actividad sexual sobre el sistema cardiovascular de personas con afecciones cardíacas específicas. Resulta que no todas las enfermedades del corazón son iguales ni se manifiestan de la misma forma: no es lo mismo sufrir solo una hipertensión arterial que tener un problema coronario, una enfermedad valvular o sufrir una arritmia, como por ejemplo una fibrilación auricular. Tampoco es lo mismo que la enfermedad sea leve a que en cambio, se encuentre en una etapa avanzada y esté provocando una insuficiencia cardíaca. A pesar de ello, los expertos afirman que por lo general la actividad sexual no es peligrosa para la mayoría de quienes padecen una enfermedad cardiaca.

No obstante en el citado informe, de la Asociación Americana del Corazón titulado “Sexual Activity and Cardiovascular Disease: A Scientific Statement From the American Heart Association” (consulte aquí un resumen en español) se recomienda que todos los pacientes cardiópatas que deseen mantener una vida sexual activa, deben ser periódicamente evaluados por un cardiólogo, algo cuya importancia ha sido reforzada por otras investigaciones ulteriores. Ello se debe a que en algunos casos la actividad sexual si podría ser contraproducente o requerir ciertas recomendaciones. La evaluación cardiológica también es muy útil si el paciente necesita y desea usar fármacos para mejorar su erección como el sildenafil (Viagra®), tadalafil (Cialis®, Invictus®, Durax®), vardenafil (Levitra®) u otro similar.

Los expertos de la Asociación Americana del Corazón sostienen que “En la mayoría de pacientes con enfermedad cardiaca estable, participar en actividades sexuales es razonablemente seguro, ya que probablemente sea comparable a una actividad física de leve a moderada, como caminar o subir escaleras”. Según el informe, menos del 1% de los infartos cardíacos agudos se relacionan con la actividad sexual. Estos datos también han sido refrendados por otros grupos de expertos.

¿Y esos que mueren en medio del acto sexual?

Hablemos de uno de los mayores miedos de las parejas: la muerte súbita durante el coito. Los especialistas señalan que tal complicación es poco común durante el acto sexual y que usualmente la persona ya había experimentado con anterioridad síntomas y otras señales. Fallecer durante la actividad sexual es muchas veces el resultado de no haber prestado atención a las recomendaciones de los médicos, o no haber buscado ayuda oportuna.

No obstante, cuando ocurre casi siempre es en sujetos del sexo masculino, y mayormente entre los que tienen relaciones extramaritales (probablemente por el mayor estrés que ello implica). También los estudios epidemiológicos han encontrado que estas complicaciones ocurren en la mayoría de casos con una pareja más joven en un ambiente desconocido y/o tras un consumo excesivo de alcohol y alimentos. 

Entre las personas que ya han sufrido un ataque cardíaco, participar de alguna actividad sexual aumenta el riesgo de otro ataque cardiaco o muerte “de 10 probabilidades en 1 millón por hora a entre 20 y 30 probabilidades en 1 millón por hora”. En resumen: esté tranquilo, porque aunque usted tenga una enfermedad del corazón, es más probable que muera de un accidente del tránsito que teniendo sexo.

¿Qué medicamentos para el corazón y la presión alta pueden afectar mi desempeño sexual?

En el pasado los resultados de algunas investigaciones (que mediante su amplia difusión en los medios lograron un influjo en la cultura popular) llegaron a relacionar ciertos medicamentos cardiovasculares y antihipertensivos con la disfunción eréctil. Sin embargo, estudios más recientes no han conectado directamente este tipo de problemas con la mayoría de los modernos fármacos cardiovasculares.

Los expertos aseguran que: “Los fármacos cardiovasculares que pueden mejorar los síntomas o la supervivencia, no deben ser eliminados debido a preocupaciones sobre su impacto adverso en la función sexual”. No obstante, los cardiólogos y médicos en general, debemos discutir esto con el paciente y su pareja. Ellos son quién en último término deben tomar la decisión de si vale la pena o no, suspender un medicamento importante para el corazón solo por la sospecha de que está mermando su desempeño sexual.

Lo que te afloja… ¡te afloja!

La aterosclerosis es una enfermedad que consiste en que las grasas poco a poco se depositan en las paredes de las arterias y van tapándolas, dificultando que la sangre circule bien para llevar nutrientes y oxígeno a los órganos. La mayoría de los infartos miocárdicos o «ataques cardíacos», ocurre cuando se tapan las arterias coronarias.

Pero la enfermedad aterosclerótica también puede tapar la arteria del pene causando una disminución de la potencia eréctil (lo que popularmente se conoce como “impotencia”). Dicho de otro modo: no le eches la culpa a tu medicación, porque todo eso que te ha “aflojado” el corazón (dieta inadecuada, exceso de alcohol, hábito de fumar, falta de ejercicio, obesidad, diabetes e hipertensión mal controladas…) es también lo que te “afloja” la erección.

Si notas algún problema ¡convérsalo!

Tras una enfermedad cardiaca como un infarto, los pacientes masculinos son los que suelen quedar más afectados desde el punto de vista sexual. Esta es una afectación que en ocasiones es más de tipo sicológico o emocional que orgánica y que afecta bastante su calidad de vida y la de su pareja. El diálogo en la pareja es una buena oportunidad para compartir los sentimientos sin avergonzarse. Ambos deben buscar ayuda y tratar juntos de superar las dificultades. Usualmente la raíz fundamental de la mayor parte de las disfunciones sexuales está en el área de la comunicación.

Con mucha frecuencia los médicos tampoco ayudamos pues omitimos el tema con nuestros pacientes: no hacemos preguntas relativas al área de la salud sexual ni les orientamos o le damos recomendaciones. Muchos pacientes vienen a la consulta o se van de alta del hospital luego de un infarto miocárdico sin que nadie les explique cuándo y cómo retomar su actividad sexual. Ello se debe a muchas causas: tabúes, una insuficiente capacitación de algunos profesionales y a la carencia de habilidades de comunicación en buena parte del personal médico. También conspira la escasez del tiempo disponible para cada consulta y la falta de privacidad en algunos consultorios e instituciones.

Por su parte, también a no pocos pacientes se les torna sumamente difícil referirse a estos temas y pedir ayuda, por lo que terminan silenciando sus temores, dudas e inquietudes. Nuestra principal recomendación es que si notas alguna dificultad, lo hables con tu médico. La sexualidad es demasiado importante para una vida armónica con plenitud y calidad como para no pedir ayuda ante problemas de salud sexual.

SEXUALIDAD y CORAZÓN, nuestros CONSEJOS:

Si padeces alguna enfermedad cardíaca y deseas conservar o recuperar una vida sexual activa aquí te van algunos valiosos consejos que esperamos te sean de ayuda:

1)   ANÍMATE a PREGUNTAR:

No tengas pena o reparos en preguntarle a tu cardiólogo todas tus inquietudes respecto a la actividad sexual: cuando reiniciarla, que precauciones tener o si necesitas previamente algún examen como un electro, una prueba de esfuerzo o un ecocardiograma. Quizás la solución de tus problemas sexuales no siempre las tenga el cardiólogo, pero él te podrá derivar al especialista adecuado.

Si sientes vergüenza o tienes dificultad para hablarle directamente a tu médico sobre este tema, escribe antes de la consulta una lista de preguntas y entrégasela en cuanto llegues. Considera la posibilidad de que tu pareja te acompañe a la cita médica. Para algunas personas, eso genera confianza, por otro lado, tal vez tu pareja también quiera hacer preguntas y estar al tanto. No pierdan la oportunidad de  enfrentar juntos cualquier problema sexual, porque así es como mejor se solucionan.

2)   NUNCA OMITAS INFORMACIÓN:

Dile a tu cardiólogo si usas regularmente algún tipo de píldora para mejorar tu función eréctil como Sildenafilo (Viagra®), Vardenafilo (Levitra®), Tadalafilo (Cialis®, Invictus®, Durax®) u otra similar. Si acudes a un sexólogo o a un urólogo, no le omitas información sobre tus problemas de salud cardíaca.

Lleva siempre tus electrocardiogramas previos, informes de exámenes y tu resumen de historia clínica donde se detalle el tipo y situación de tu enfermedad cardíaca. Ten especial cuidado en informarles si está usando los siguientes medicamentos: Mononitrato de Isosorbida (Monobide®, Cardionil®, Medocor®), o Nitroglicerina ya sea en parches (Nitroderm®), en tabletas o spray.

3)   ¿TU PRESIÓN es MUY BAJA?:

Si tu cardiopatía te provoca hipotensión arterial (PRESIÓN ARTERIAL BAJA: menor de 100/60 mmHg) entonces TIENES CONTRAINDICACIÓN para el uso de Sildenafilo (Viagra®), Vardenafilo (Levitra®), Tadalafilo (Cialis®, Invictus®, Durax®) o similares. Pero si tu tensión arterial es inestable (a veces alta, a veces normal y otras veces muy baja) siempre deberás medirte la presión antes de intentar usar alguno de esos medicamentos. El día que encuentres que tu presión está muy baja, pues es momento que con tu pareja se pongan a… ver una película o a escuchar música, porque…

– Siempre se podrá otro día.

– El sexo no es lo único que pueden disfrutar juntos, y…

– Ante todo hay que cuidar la vida.

4)   AFRODISÍACOS, VIGORIZANTES y «PÓCIMAS» del AMOR:

No uses productos «afrodisíacos» que no estén avalados por resultados de investigaciones científicas ni homologados por instituciones serias y agencias de regulación. Incluso algunos productos “naturistas” contienen sustancias que pueden ser sumamente perjudiciales para los pacientes cardiópatas. No lo olvides: siempre pregúntale a tu cardiólogo.

5)   ALCOHOL y DROGAS:

Evita el consumo excesivo de alcohol o de alimentos inmediatamente antes del acto sexual. También es muy peligroso el uso de drogas estimulantes como anfetaminas, cocaína o marihuana, así como el consumo de bebidas energizantes.

6)   Con PAREJA NUEVA… ¡es PEOR!

Ten presente que las estadísticas reportan que el riesgo de complicaciones aumenta si eres varón y vas a tener un encuentro sexual con una nueva pareja, sobre todo si es de una edad menor a la tuya. Los números no fallan: con pareja nueva hay más riesgo.

7)   NO te / le ENGAÑES y busca / brinda APOYO:

No le ocultes información a tu pareja sobre algún problema cardíaco que padezcas. Si durante el acto sexual experimentas algún malestar (dolor en el pecho, falta de aire, agitación, mareo, visión borrosa…) detente y comunícaselo a tu pareja, de persistir los síntomas, solicita asistencia médica de inmediato:

– Es mejor pasar una pena en la vida que pasar a mejor vida por pena. 

– Es mejor «dejarlo para después» a que lo dejes para siempre.

Si tu compañero o compañera tiene un problema cardíaco, o si recién sufrió un infarto, compréndele cuando esté deprimido, irritado o frustrado y ayúdale a superar el miedo y la inseguridad. El apoyo de la pareja es crucial.

8) CANTIDAD vs. CALIDAD:

En esto, como en el resto de las cosas de la vida, la cantidad tampoco es sinónimo de calidad. Intentar un mayor número de coitos por sesión amorosa puede traer muy malos resultados para tu corazón.

9)   DOS en UNO:

Si deseas preservar / mejorar tu desempeño sexual y al mismo tiempo proteger tu corazón, mantén un estilo de vida saludable: sigue una dieta adecuada, disminuye la sal, deja de fumar, controla tu peso corporal y practica ejercicio aeróbico sistemático (al menos 3 veces por semana con sesiones ininterrumpidas de 30 a 60 minutos de duración).

10)   ELIGE BIEN:

Si tu cardiólogo no sabe, no puede o no quiere hablarte con soltura de este tema, si no se preocupa por tu esfera sexual o se niega abiertamente a brindarte ayuda diciendo que «…eso no tiene que ver nada con él…» no dudes en cambiar de médico. La sexualidad es tan importante para tu vida, como el buen funcionamiento de tu corazón.

.

Doctor Aldo Santos, cardiologo

Redactado por: Dr. Aldo M. Santos, cardiólogo, MSc.

Si este artículo te ha resultado útil o interesante, COMÉNTALO y COMPÁRTELO entre tus familiares y amigos, porque alguien puede estar ahora mismo necesitándonos. Recuerda que puedes SUSCRIBIRTE para recibir periódicamente todos nuestros materiales en tu E-mail.

También te invitamos a que explores los contenidos de nuestro Proyecto MedicinaExplicada, el lugar donde te lo decimos todo… ¡Para que te sientas bien!

Síguenos y compártenos: