Mi DIABETES… ¿tiene cura?

diabetica feliz: como revertir la diabetes.

Si eres diabético, o alguien muy cercano sufre esa enfermedad, de seguro en algún momento te has planteado la pregunta de si existe alguna cura para la diabetes. Hasta hace poco con toda probabilidad tu médico te habría dado un tajante NO como respuesta. Sin embargo, eso es algo que ha comenzado a cambiar a la luz del conocimiento científico actual y aquí te lo contamos.

Avances en el tratamiento de la diabetes: muchos pero no suficientes.

Es realmente notable el avance que en las últimas décadas ha experimentado el tratamiento de la diabetes mellitus. Se han estado desarrollando muchos medicamentos que son cada vez más efectivos y seguros, tanto en el manejo de la diabetes como en el síndrome metabólico. Incluso en algunos de estos fármacos, por ejemplo la Dapaglifozina (Forxiga) y la Empaglifozina (Jardiance), se han comprobado efectos adicionales como la capacidad de conferir protección a los riñones y al corazón (efecto nefroprotector y cardioprotector). Se trata de un resultado tan valioso y potente que actualmente están indicados en pacientes con enfermedades renales o insuficiencia cardíaca, incluso aunque no sean diabéticos.

Sin embargo, a pesar de sus probados beneficios, ninguno de esos novedosos medicamentos puede curar la diabetes, o sea eliminarla por completo. Tampoco podemos perder de vista que se trata de fármacos relativamente costosos y por tanto con problemas de disponibilidad y accesibilidad para todos los que los necesitan. Por otro lado, a muchas personas se les dificulta tener que tomar medicamentos de forma permanente, mientras que otros no los toleran bien o tienen algún impedimento que les impide su uso.

Lo cierto es que esta es una enfermedad peor de lo que muchos creen: la diabetes tipo 2 acorta la sobrevivencia en un grado similar al de algunos tipos de cáncer. Pero no solo disminuye los años potenciales de vida sino que sus complicaciones discapacitantes impactan directamente en la calidad de vida. En resumen: a pesar de los avanzados medicamentos que hoy disponemos para tratar la diabetes mellitus, esta enfermedad nos sigue haciendo vivir menos y de peor manera.

Frente a todo esto, la más reciente evidencia científica indica que es posible lograr la remisión de la diabetes tipo 2, o sea controlarla hasta el punto de hacer desaparecer por completo sus síntomas y alteraciones. Todo lo que sabemos al respecto puede ser consultado en un interesante articulo científico de Amy Rothberg, Michael Lean y Blandine Laferrère, publicado a inicios de este año en la revista Diabetology.

Diabetes mellitus… ¿curación o remisión?

Varias investigaciones han demostrado que tras una sustancial pérdida de su peso corporal casi nueve de cada diez personas con diabetes tipo 2 pueden reducir su nivel de hemoglobina glicosilada (HbA1c) por debajo del criterio de diagnóstico de diabetes (6,5%). Este resultado equivale a una especie de “curación” de la diabetes, aunque en realidad es preferible llamarle “remisión”, tal y como lo define un informe de consenso redactado por un panel de expertos, el cual ha sido publicado en la prestigiosa revista médica Diabetes Care. Lo más asombroso es que se puede lograr prácticamente sin usar medicamentos para reducir la glucosa (el azúcar) en sangre.

El concepto de remisión de la diabetes tipo 2 es algo relativamente reciente y aún está en investigación. No podemos perder de vista que la posibilidad de lograr la remisión solo es posible en ciertos tipos de diabetes tipo 2 pero no para la diabetes tipo 1. Si quieres saber las diferencias entre los diferentes tipos de diabetes y otros detalles relacionados, puedes consultar este otro artículo de nuestra web: Todo lo que debes saber de la diabetes mellitus. 

A continuación, en este artículo de educación para la salud te vamos a resumir lo que hasta ahora se conoce sobre el tema. Pero antes de seguir debemos aclarar algunos puntos y lo primero es distinguir entre los conceptos de remisión y de curación.

Curación:

La curación es el proceso de restauración de la salud que experimentamos tras haber sufrido algún daño, desequilibrio o enfermedad. Todo ser vivo tiene incorporados diversos mecanismos naturales que favorecen su restauración y curación de manera espontánea (como por ejemplo la cicatrización de las heridas y la coagulación de la sangre). Pero como todos sabemos, también la curación puede ser favorecida o acelerada por procedimientos médicos como medicamentos, terapias, cateterismos o cirugías.

Cuando decimos que nos hemos “curado” de algo, por lo general las personas entienden que la enfermedad o alteración se ha eliminado por completo. Sin embargo la curación es un proceso dinámico que puede avanzar hasta el total restablecimiento del órgano o de la función afectada, o en cambio puede ser solo parcial sin que se logre restituir la salud al mismo nivel que había antes del daño.

Quiere decir que «curarse» no solo es cuando se logra un 100% de recuperación (como suele suceder tras una gripe, una herida superficial o de una mala digestión). También podemos hablar de curación cuando han desaparecido las causas de una enfermedad y ya no requerimos de ningún tratamiento, incluso aunque no se haya podido restablecer el 100% de la funcionalidad. Es lo que puede suceder tras haber sufrido fracturas múltiples de un miembro, o una neumonía grave. En este tipo de casos podemos lograr una curación, a pesar de quedar con ciertas secuelas temporales o incluso permanentes.

Remisión:

La remisión en cambio, se refiere a no tener la enfermedad activa. Implica una eliminación de los síntomas y la detención de la progresión de una enfermedad, sin que se haya podido corregir las alteraciones que la originan. O sea, que aunque los síntomas puedan haber disminuido o incluso desaparecido, no se puede afirmar que la enfermedad se ha erradicado por completo.

Básicamente, el concepto de remisión indica que la mejoría puede ser solo temporal y la enfermedad puede reaparecer en el futuro. Quiere decir que a pesar de la mejoría, persiste una lesión o daño en algún grupo de células o en algunas de sus funciones que siguen ahí y que ante ciertas circunstancias podrían nuevamente reactivarse, algo que se conoce como “recaída”.

El término «remisión» hasta ahora solo se usaba en el contexto de ciertos tipos de cáncer como los linfomas y también de enfermedades autoinmunes o inflamatorias remitentes-recurrentes como la artritis reumatoide o el lupus eritematoso. Pero en el caso de estas enfermedades lograr la remisión es casi siempre un triunfo terapéutico que exige tratamientos altamente invasivos y riesgosos. También a menudo para lograr la remisión, hay necesidad de seguir tomando medicamentos indefinidamente para suprimir la actividad de la enfermedad.

En cambio, en la diabetes tipo 2, lograr la remisión significa que los niveles de azúcar en sangre están dentro de los límites normales sin necesidad de medicamentos. Sin embargo, no se considera una curación completa porque las alteraciones metabólicas siguen presentes y si la persona descuida su dieta y su peso corporal aumenta, la enfermedad puede nuevamente manifestarse.

En resumen, la curación implica la eliminación total de las causas de una enfermedad, mientras que la remisión indica solo una mejoría significativa pero no necesariamente la erradicación completa del problema.

¿Cómo lograr la remisión de la diabetes mellitus?

Hasta hace relativamente poco se creía que la diabetes tipo 2 era una enfermedad crónica y en esencia permanente e inevitablemente progresiva. Sin embargo esa comprensión ha cambiado, pues se ha visto que muchos pacientes pueden lograr una remisión de su enfermedad. Y tan es así que si a un diabético en remisión se les hace exámenes de sangre no se le puede distinguir de una persona completamente sana.

Cuando comenzaron a extenderse las diversas técnicas de cirugía bariátrica como la manga gástrica, el bypass gástrico o el switch duodenal los médicos empezaron a ver que una reducción significativa del peso corporal podía ser capaz de lograr un efecto positivo en los diabéticos. Personas obesas que no podían controlar su diabetes ni siquiera con varios medicamentos y esquemas de insulina, cuando se operaban y lograban reducir su peso empezaban a necesitar menos medicamentos y en algunos casos podían prescindir completamente de ellos.

perdida de peso y remision de la diabetes.

Varias investigaciones luego han estado confirmando que es posible lograr la remisión de la diabetes tipo 2 con una pérdida de peso sustancial y sostenida. Esto exige inevitablemente dietoterapia con restricción dietética y en general un cambio profundo en el estilo de vida. Además de la dieta y la actividad física, en ciertas personas es necesario en uso de algún esquema terapéutico con medicamentos para reducir el peso corporal.

Una de las investigaciones es DiRECT, un ensayo aleatorizado que incluyó a 298 personas con diabetes tipo 2. Este estudio reportó una remisión en el grupo de intervención dietética del 46% en el primer año. El principal factor de esa remisión fue la pérdida de peso y disminuyó al 36% con la recuperación de peso en el segundo año del estudio. Otra investigación realizada en Qatar, el ensayo aleatorizado DIADEM-1 encontró que una pérdida de peso de 10 kg resultó en una remisión del 61% entre 158 participantes con una diabetes de diagnostico reciente.

También en el estudio DiRECT se demostró que en individuos que se mantenían en remisión a los 2 años había una restauración de la función de las células beta (las células pancreáticas donde se produce la Insulina) asociada a la pérdida de grasa visceral en el hígado y el páncreas. Pero si bien el grueso de los participantes con una pérdida de peso ≥15 kg en este estudio experimentaron la remisión de su diabetes durante 2 años, una minoría del 14% de los participantes que perdieron >15 kg no lograron la remisión. Esto indica que ciertos subtipos de diabetes tipo 2 no responden a la reducción del peso. Quizás se deba a que en algunas personas en la que hay pérdida de la capacidad de las células beta como resultado de una diabetes de muy larga evolución o afecciones como pancreatitis crónica.

Por estas razones la remisión debe ser asumida como el objetivo número uno en la gestión de la diabetes tipo 2 tanto por los pacientes como por sus médicos y por los sistemas de salud. La meta es minimizar las consecuencias médicas a largo plazo y los costes para los pacientes, las familias y para los servicios de salud. Esto exige un modelo completamente nuevo de atención de la diabetes por parte de los sistemas de salud, tanto públicos como privados y de los seguros médicos.

Crear conciencia entre las personas que viven con diabetes tipo 2 y sus proveedores de atención médica sobre la posibilidad de la remisión permitirá una intervención más temprana y una mayor probabilidad de éxito. Pero el mayor desafío no es lograr la pérdida de peso sino el mantenimiento a largo plazo de un peso saludable. Esto implica modificaciones conductuales, de percepciones y de hábitos.

Por eso, antes de intentar dar algún consejo dietético, debemos comprender cuán compleja es la obesidad y sus causas, así como lo difícil que resulta su manejo, el cual siempre debe ser individualizado. Si quieres saber más sobre este tema, te recomendamos leas este otro artículo en este blog: Cómo vencer la obesidad (sin sufrir en el intento).

¿Y puedo lograr una remisión de la diabetes sin perder de peso?

No, hasta ahora no se ha demostrado que sea posible lograr la remisión de la diabetes tipo 2 manteniendo el sobrepeso o la obesidad. Aunque la terapia intensiva con las insulinas más modernas puede proporcionar un período temporal de remisión, el efecto no es sostenible a largo plazo si se mantiene la obesidad.

Por su parte, los medicamentos para la diabetes como los llamados «agonistas del receptor GLP-1» entre los que se encuentran la Semaglutida (Wegovy, Ozempic), la Liraglutida (Saxenda, Victoza) y la Tirzepatida (Zepbound, Mounjaro) pueden disminuir el apetito y facilitar una pérdida de peso con mejoría de la función de las células beta y control de la glucosa.

El efecto de pérdida de peso de estos fármacos es tan intenso que algunos de ellos han sido aprobados para el tratamiento de la obesidad y actualmente se usan en personas obesas que no son diabéticas. Pero si la reducción del peso que inducen no llega a ser significativa, sus efectos positivos para lograr la remisión se pierden rápidamente al suspender la medicación.

¿Cómo saber si he logrado la remisión de mi diabetes?

hemolgobina glicosilada o glucosilada, glucohemoglobina, HBA1c

Un panel internacional de expertos ha definido que un paciente con diabetes tipo 2 ha logrado la remisión cuando sin usar medicamentos para reducir la glucosa tiene un resultado del examen de sangre llamado hemoglobina glicosilada (HbA 1c) por debajo del umbral diagnóstico de 6,5% (48 mmol/mol).

Los expertos también recomiendan medir la HbA 1c periódicamente para confirmar la continuación de la remisión. También después de la remisión se indica la pertinencia de monitorear y controlar otros datos del síndrome metabólico y otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

Factores que favorecen la recaída de la diabetes.

Como ya hemos explicado, la remisión indica una mejoría significativa sin que ello signifique que la enfermedad ha podido ser erradicada por completo. A pesar de que la persona esté libre de síntomas y sus niveles de azucar en sangre lleguen a ser los mismos que los de un sujeto sano, pueden persistir ciertas anomalías del metabolismo celular que en determinadas circunstancias nuevamente se expresen y provoquen una racaida. algunos de los principales factores de recaida son:

  • Recuperación del peso y regreso a la obesidad o redistribución anómala de la grasa corporal.
  • Aparición de enfermedades del páncreas o del hígado.
  • Uso de ciertos medicamentos como los esteroides.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Situaciones de estrés intenso y mantenido.
  • Trastornos del sueño.
  • Pérdida de masa muscular.
  • Inactividad física.
  • Envejecimiento.

Conclusiones:

  1. La diabetes mellitus tipo 2 no se cura y es una enfermedad peligrosa con consecuencias equiparables a las de muchos tipos de cáncer. Sin embargo es posible lograr su remisión: una situación en la que la persona no tiene síntomas ni signos de diabetes, incluso sin tener que usar medicamentos.
  2. La remisión mejora la calidad de vida y podría disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y renales. Pero el resultado es mejor si también se logran controlar todos los factores de riesgo cardiometabólico que forman parte del síndrome dismetabólico: triglicéridos altos, colesterol bueno (HDL-c) muy bajo, resistencia insulínica. También si se modifica el estilo de vida y se eliminan hábitos nocivos como el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo.
  3. Lograr la remisión de la diabetes tipo 2 debe ser el objetivo número uno tanto para los pacientes como para sus médicos. Si tu doctor no te habla de cuáles son tus posibilidades de lograr una remisión ni te explica cómo puedes lograrla, entonces… debes cambiar de médico o endocrinólogo.
  4. La única manera efectiva de lograr la remisión de la diabetes mellitus tipo 2 es bajando de peso mediante el uso combinado de dieta y actividad física. En ocasiones también pueden ser necesarios los medicamentos para adelgazar y/o la cirugía bariátrica. Si se mantiene una pérdida de peso superior a 10 kg (22 lbs) es posible lograr una remisión sostenida de la diabetes t2b durante al menos 1 a 5 años.
  5. Según la evidencia actual, es imprescindible buscar el control del peso corporal a todas las personas con diabetes tipo 2 lo antes posible después del diagnóstico. Pero también el control del peso es imprescindible desde la llamada etapa de “prediabetes” (definida en Europa, Australasia, Canadá como HbA1c ≥ 42 y <48 mmol/mol [≥6,0 y <6,5%], y en EE. UU. como HbA1c ≥39 y <48 mmol/mol [≥5,7 y <6,5%]).
  6. Tanto la obesidad como la diabetes tipo 2 son enfermedades multifactoriales con muchos fenotipos y por tanto no todos los pacientes con diabetes logran una remisión al bajar de peso. La remisión es más probable con diabetes tipo 2 de corta duración, HbA 1c más baja y un bajo requerimiento de medicamentos para reducir la glucosa.
  7. Si la persona que tiene una diabetes en remisión descuida su dieta y sube de peso, con toda probabilidad tendrá una recaída. Esta es más probable y rápida en aquellos con una deficiente reserva de células beta.

Ahora ya sabes que es posible librarte de los efectos de la diabetes (y también hasta de sus medicamentos). Buscar un buen endocrinólogo y experto en nutrición es el primer paso, pero el resto dependerá de ti: de la voluntad que tengas y del esfuerzo que estés dispuesto a hacer. Tú puedes decirle adiós a tu diabetes ¡hazlo ya!

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Autores:

Dr. Aldo M. Santos, cardiólogo en CÂRDIUM.

Dr. Pedro A. Velázquez, endocrinólogo en CÂRDIUM.

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ADVERTENCIA: Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamente certificado..

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