HIPERTENSIÓN ARTERIAL… cuando la presión sube y sube

Si estás teniendo problemas de presión arterial alta, eso que los médicos llaman “hipertensión arterial”, sigue leyendo porque este artículo es para ti.

La “presión arterial” también conocida como “tensión arterial” es una fuerza física que normalmente ejerce la sangre contra las paredes de las arterias al ser bombeada por el corazón. Esa presión es la que garantiza que la sangre pueda circular desde las arterias más gruesas hasta las más finas, y llegue así a todos los órganos llevándoles oxígeno y nutrientes. Sin presión arterial no es posible la vida.

Pero cuando por algún motivo esa presión empieza a ser excesivamente elevada, entonces se convierte en un importante problema de salud. La llamada hipertensión arterial (en medicina “hiper-” quiere decir “mucho”, “excesivo” o “elevado”) puede llegar a provocar daños en los vasos sanguíneos y alterar de forma permanente el funcionamiento de varios órganos. En ciertas circunstancias la hipertensión arterial (HTA) puede incluso poner en peligro la vida de la persona o dejar secuelas discapacitantes.

Por otro lado, cuando la presión arterial disminuye demasiado, entonces se le llama “hipotensión arterial” (en medicina el prefijo “hipo-” quiere decir “poco”, “escaso” o “bajo”). Esta es una situación que puede llegar a ser también peligrosa y que trataremos más adelante en otro artículo.

¿Cómo puedo saber si soy hipertenso?

Para diagnosticar la hipertensión arterial (HTA) no se necesita ningún examen de imagenología o de laboratorio. En la mayoría de las personas basta con medir la presión en el brazo o la muñeca y los tobillos mediante un equipo llamado «esfigmo-manómetro» o «tensiómetro». Se define que alguien sufre de hipertensión arterial (HTA), o sea se le declara como «hipertenso», cuando en dos o más mediciones fortuitas o al azar de su presión arterial se le detectan cifras anormalmente altas. A continuación te presentamos una tabla con las cifras o valores de presión normal y las diferentes categorías de hipertensión según la Asociación Americana del Corazón (AHA):

Los tensiómetros clásicos o tradicionales son los de columna mercurio y los aneroides con su característico «relojito de una sola aguja». Sin embargo, actualmente existen tensiómetros digitales que son relativamente pequeños, ligeros y sencillos de transportar, la mayoría no resultan caros y lo más importante: se pueden aprender a usar muy fácilmente, incluso por personas mayores o poco familiarizadas con las tecnologías. Contrario a lo que algún que otro vecino cuenta, la mayoría de los actuales tensiómetros digitales si son fiables y bastante duraderos, solo hay que cumplir las instrucciones sobre su uso.

Si tienes alguna duda sobre la exactitud del tensiómetro que tienen en casa, llévalo a tu próxima consulta para que tu médico lo revise y te diga si sus mediciones son confiables. Como parte de nuestras iniciativas de educación sanitaria, en CÂRDIUM le enseñamos gratuitamente a nuestros pacientes a medirse la presión y comprobamos periódicamente el estado de sus tensiómetros. Por eso es importante que los traigas a tus citas médicas con el cardiólogo.

En ciertos pacientes, las mediciones aisladas de presión arterial no son suficientes para precisar su tipo de hipertensión, el horario en el que más le sube y otros datos necesarios para escoger el tipo de medicamento, la dosis o el mejor momento del día para tomarlo. En estos casos puede ser sumamente útil un examen llamado Monitoreo Ambulatorio de la Presión Arterial (M.A.P.A).

Este estudio, también conocido como Holter de presión arterial consiste en un pequeño tensiómetro digital portátil que se le coloca al paciente y se programa para que le mida automáticamente la presión y la frecuencia cardiaca cada cierto tiempo. Esos datos los irá grabando en una memoria interna. La persona debe llevar puesto ese equipo durante al menos 24 horas seguidas mientras hace sus actividades diarias normales y durante el período de sueño. Al siguiente día regresará al consultorio, donde se le retira el aparato y los datos recogidos se descargarán a un software de computadora donde el cardiólogo los analiza para emitir un informe detallado. Si deseas más información sobre este tipo de estudio, puedes leer nuestro artículo sobre el Holter P.A.

Aunque como ya hemos dicho, los estudios de laboratorio o de imágenes no son necesarios para saber si alguien sufre o no de hipertensión, a todos los pacientes que se les detecta una hipertensión arterial, se les debe realizar periódicamente ciertos exámenes. El objetivo es evaluar si tienen algún otro factor de riesgo cardiovascular, alguna otra enfermedad concomitante y evaluar el estado de su corazón, sus vasos sanguíneos y de sus riñones. Es por eso que todo sujeto hipertenso debe chequearse regularmente los niveles de lípidos o grasas en sangre (colesterol, triglicéridos) y la glicemia o azúcar en la sangre, entre otros parámetros. También es sumamente útil tomarle un electrocardiograma por lo menos una vez al año. En ciertos casos también su cardiólogo le indicará otros exámenes como un ecocardiograma, una ecografía renal o de la glándula tiroidea.

¿Cuáles son los síntomas de la hipertensión?

Muchos piensan que cuando tengan la presión alta siempre van a sentir algún síntoma o malestar como dolor de cabeza, mareos, palpitaciones, fatiga, nauseas, visión borrosa, calor en las orejas…. Sin embargo, en la mayoría de las personas la hipertensión arterial no causa ningún síntoma. O sea que en un importante número de casos la HTA puede llegar a ser completamente asintomática, lo cual no quiere decir que en ellos sea menos peligrosa sino todo lo contrario: no hay peor enemigo que aquel que tú no sabes el daño que te está haciendo por la espalda.

Precisamente es por esa escasez de síntomas, malestares o signos de alerta que casi la mitad de los adultos hipertensos (un 46%) ignora que está padeciendo esta afección. Desafortunadamente, en muchas de esas personas cuando aparecen los primeros síntomas, son ya los de alguna de sus complicaciones por un daño cardíaco, renal o cerebral. De ahí el sobrenombre que algunos le han dado a la presión alta de… “el asesino silencioso”.

Todo paciente hipertenso no puede confiarse y aunque se sienta bien, tiene que medirse la presión con frecuencia para detectar si le está subiendo sin experimentar síntomas. También toda persona sana debe periódicamente hacerse medir la presión como parte de sus chequeos de salud.

Este es un ARTÍCULO de EDUCACIÓN PARA LA SALUD en construcción que irá siendo completado en los próximos días. Si te interesa este tema, SUSCRÍBETE gratuitamente y regresa a nuestro sitio para que siempre accedas a nuevos contenidos. También puedes comunicarnos por E-mail cualquier idea, duda o inquietud sobre este o algún otro tema siguiendo este ENLACE de CONTACTO. Siempre será un placer ayudarte.

PRÓXIMAS ENTREGAS:

¿Por qué nos hacemos hipertensos? ¿Cuáles son las causas de la hipertensión arterial?

¿A los niños también les puede subir la presión?

¿Se puede curar la hipertensión?

¿Qué riesgos tiene la  hipertensión arterial?

¿Cómo puedo evitar llegar a ser hipertenso?

¿Cuál es el tratamiento de la presión alta?

¿Qué tipo de dieta deben hacer los hipertensos?

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Doctor Aldo Santos, cardiologo

Redactado por: Dr. Aldo M. Santos, cardiólogo, MSc.

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