En días de máxima tensión… ¡revisa tu corazón!

campaña electrocardiograma revisa tu corazón

Estos son días de máxima tensión y fuertes emociones para todos los hinchas ecuatorianos, pero…  ¿sabes cómo está tu corazón?

En CÂRDIUM queremos apoyar a nuestra selección y a toda su hinchada. Por eso hemos organizado una campaña gratuita de salud cardiovascular. Ven a nuestra Unidad Kennedy en Guayaquil y revisa tu corazón con un electrocardiograma completamente gratis.

Escríbenos ahora mismo por WhatsApp para reservar tu boleto porque… ¡no tenemos palcos para tanta gente! Comenta y comparte esta publicación en tus redes porque alguien cercano a ti puede estar necesitando revisarse el guacho. ¡Vamos Ecuador!  ¡Sí se puede!

Y para cerrar nuestra campaña de salud entre los asistentes del viernes 3 de julio sortearemos 3 chequeos cardiacos completos con evaluación cardiológica y ecocardiograma doppler incluidos.


FECHAS y HORARIOS:

Lunes 22/junio: 08:00 – 12:00 h.

Martes 23/junio: 08:00 – 12:00 h.

Miércoles 24/junio: 08:00 – 17:00 h.

Jueves 25/junio: 08:00 – 12:00 h.

Viernes 26/junio: 08:00 – 17:00 h.

Martes 30/junio: 08:00 – 12:00 h.

Miércoles 01/julio: 14:00 – 17:00 h.

Jueves 02/julio: 08:00 – 12:00 h.

Viernes 03/julio: 08:00 – 14:00 h.


NOTA: Esta es un campaña gratuita organizada por la Red Cardiológica CÂRDIUM conjuntamente con otras instituciones auspiciantes. Todos los servicios ofrecidos son completamente libres de costo o de cualquier otro compromiso. Aplican restricciones.

CardioPLAYAS 2025

cardioPLAYAS 2025
cardioplayas

Ya se ultiman los detalles organizativos para una nueva edición de la Jornada Médica de Actualización Científica CardioPLAYAS 2025. El evento tendrá lugar en General Villamil Playas el próximo mes de septiembre como parte de nuestras celebraciones por el Día Mundial del Corazón. Los temas de esta edición serán:

Lugar: Karibao Resort Town, Villamil Playas, Ecuador.

Fecha: sábado 27 de septiembre.

Cuotas de inscripción: médicos $100.00 / estudiantes & enfermeras: $45.00

Información e inscripciones: comuníquese con el Comité Organizador llamando al 0992262013 o escríbanos por WhatsApp.

CardioTK, nuestra biblioteca digital.

cardiotk, biblioteca digital online

Estimados amigos, en CÂRDIUM damos inicio a un nuevo proyecto: la CardioTK, nuestra Biblioteca Digital Online. Aquí dispondrás de libros, guías y otros materiales para la salud y el bienestar que podrás descargar gratuitamente. Sí, no has leído mal, es otro servicio gratis que ofrecemos a nuestra comunidad de pacientes, familiares, seguidores y en general a todos los que aspiran a vivir más y mejor.

Consultas de pediatria
Dr. Franklin Fernández, pediatra.

Comenzamos esta nueva iniciativa poniendo a tu disposición la colección de libros «Los Juguetes de mi Consultorio«. Se trata de una divertida serie de cuentos para niños que ha escrito el Dr. Franklin Fernández Torres, pediatra experto en nutrición infantil, reconocido divulgador médico y miembro del staff médico de CÂRDIUM. Búscalo y síguelo en redes sociales para que no te pierdas ninguno de sus valiosos contenidos educativos.

Queridos mamás, papás, abuelos y tíos. Regálenle a sus niños estos libritos donde conocerán a tiernos personajes como Don Bajalenguas, Balancina, Estelar y la brillante Luzía. Estimulen su imaginación y ayúdenles a aliviar su ansiedad en la consulta de pediatría. Todo es muy sencillo y solo tienes que acceder a la nueva biblioteca digital en nuestro sitio web siguiendo este enlace: https://cardium.net/cardiotk/

Allí te debes registrar y podrás descargar los libros en formato PDF para leer junto a tus niños en una tableta o celular. Pero si lo prefieres, también los puedes imprimir en papel a todo color para regalárselos a los peques de la familia y repartir en cumpleaños y fiestas infantiles.

Como siempre, te recomendamos que también te suscribas gratis a nuestro boletín electrónico +LATIDOS para que no te pierdas ninguno de nuestros eventos y promociones, así como los futuros libros digitales o eBooks que periódicamente estaremos subiendo a la CardioTK.

Permite que tu corazón nos tenga siempre cerca, porque en CÂRDIUM tenemos… ¡más latidos para tu vida!

Palabras clave: salud infantil, niños saludables, educación para la salud, libro digital, eBook.

Colesterol y Triglicéridos: 7 CONSEJOS de VIDA.

colesterol y trigliceridos altos

¿Mantienes altos tus niveles de colesterol o de triglicéridos? Quizás ahora mismo no sientas ningún malestar y no le estés prestando atención al asunto. Sin embargo, si no haces algo al respecto es muy probable que llegues a sufrir alguna enfermedad aterosclerótica como un infarto coronario. También es posible que termines con una insuficiencia cardíaca, una arritmia o un accidente cerebrovascular. Sí, así de peligroso es este asunto.

¿Qué? ¿Eres de esos pocos a los que nunca le han subido las grasas en la sangre? Entonces debes saber que si no te cuidas es solo cuestión de tiempo hasta que se te trepen las cifras del colesterol, de los triglicéridos, o de ambos. También es muy probable que en algún momento te baje demasiado el HDL o «colesterol bueno», lo cual es incluso peor. Entonces, ponte pilas, sigue leyendo esto y… ¡has algo por tu vida!.

Está científicamente comprobado que los trastornos de las grasas en la sangre, también concidos como «dislipidemias» pueden provocar una importante afectación de tus capacidades para mantenerte productivo y vital. No solo pueden acortar tu sobrevivencia, sino también interfir en tu desempeño físico, laboral y sexual provocando un deterioro de la calidad de vida.

Por si te lo perdiste, en otro artículo aquí en +LATIDOS, te explicamos detalladamente el porqué son tan peligrosas las dislipidemias. En ese material, también te enseñamos a interpretar los resultados de tus exámenes de laboratorio y cuáles son los principales tratamientos y medicamentos actualmente disponibles para bajar las grasas en sangre.

Todos hemos escuchado aquello de que «prevenir es mejor que curar«. Es cierto, pero prevenir es además menos doloroso, y mucho, pero mucho, más barato. Por eso hoy te traemos estos 7 consejos de vida para que mantengas tus triglicéridos y tu colesterol a raya:

Consejo 1: COME BIEN y… ¡VIVE MEJOR!

Una alimentación equilibrada es el pilar fundamental para la prevención de las dislipidemias y otros trastornos de la salud metabólica como la resistencia insulínica.

En general los alimentos que más suben el colesterol son los mariscos (camarón, langostinos, cangrejos, ostras y animales de concha), también las vísceras, las carnes rojas y los productos industriales como los embutidos y ahumados. Por su parte los alimentos que más suben los triglicéridos son el exceso de carbohidratos como azúcares y almidones presentes en cereales (arroz, maíz, trigo), en tubérculos (papa, yuca, camote, batata o boniato), así como en las frutas. Sí, así como lo estás leyendo: el exceso de frutas como guineo, mango, naranja o piña también te puede subir los triglicéridos.

Conociendo esto, paso a compartirte las principales recomendaciones dietéticas para que mantengas controlados tus triglicéridos y tu colesterol:
Limita las grasas saturadas: Evita carnes grasas, lácteos enteros, mantequilla y aceite de palma. Ten presente que algunos productos como los helados industriales, además de exceso de azúcar suelen tener altas concentraciones de grasas saturadas procedentes de la leche e incluso de aceites añadidos poco saludables como el de palma.
Evita las grasas trans: Están presentes en alimentos industriales procesados como galletas, dulces y pastelería en general.
Incorpora grasas saludables:
Ácidos grasos omega-3: Consumir pescado graso (salmón, albacora, sardinas) dos veces por semana, asi como nueces otros frutos secos y semillas de chía.
Grasas monoinsaturadas: Aceite de oliva, aguacate y frutos secos.
Aumenta la fibra soluble: Se encuentra en avena, frutas (manzanas, naranjas), legumbres y vegetales, y ayuda a reducir el colesterol malo o LDL.
Reduce los azúcares simples: Limita los refrescos, postres y productos con harinas refinadas (pan, galletas, empanadas, pastas y pizzas) que elevan los triglicéridos.

Si deseas saber más sobre las grasas y su importancia en el organismo, así como recomendaciones nutricionales para mejorar tu salud metabólica, te invito a que consultes este artículo en la web Medicina Explicada: El mito de las grasas (y por qué no todas son enemigas).

Consejo 2: MANTENTE ACTIVO (LUCHA por tu VIDA)

Está demostrado que el ejercicio regular mejora la salud cardiovascular por varias vías. La actividad fisica sistemática puede reducir el colesterol malo LDL y los triglicéridos. Pero sobre todo es casi la única manera de aumentar el colesterol HDL o colesterol bueno.
Realiza al menos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, como caminar, trotar, bailar, nadar o montar bicicleta.
Complementa con ejercicios de fuerza o musculación al menos dos a tres veces por semana.

mujer en bici

Consejo 3: CUIDA TU PESO y NO LLORES.

El sobrepeso y la obesidad, sobre todo cuando hay aumento del perímetro o circunferencia abdominal (tener la barriga grande, algo que los médicos llaman “obesidad central”) muchas veces se asocia con triglicéridos altos y colesterol HDL bajo. Cuando todo eso coincide, entonces decimos que la persona tiene un síndrome metabólico.

Para que la reducción del peso sea más efectiva debes:
Lograr una pérdida de peso gradual (5-10% del peso corporal inicial).
Combinar una dieta equilibrada con actividad física para un enfoque sostenible.
Si tienes obesidad global o central debes buscar ayuda especializada. No es recomendable que sigas dietas por tu cuenta. Lo que a otra persona le ha dado resultado no necesariamente en tu caso será lo más efectivo o seguro.

Por otro lado, no todas las orientaciones dietéticas que se anuncian en internet o las redes sociales tienen un basamento científico o una validación profesional. En este otro artículo de este blog encontrarás más información al respecto: Cómo vencer la obesidad (sin sufrir en el intento).

Consejo 4: HUYE de los TÓXICOS.

Uno de los tantos efectos dañinos del tabaquismo ó hábito de fumar es que reduce el colesterol bueno HDL y por esa vía aumenta el riesgo de daño arterial. Al dejar de fumar, mejorarás tu perfil lipídico y reducirás significativamente tu riesgo cardiovascular.

Por otro lado, el consumo excesivo de alcohol es una causa frecuente de elevación de los triglicéridos. Las bebidas alcohólicas muy calóricas como las cervezas son las más dañinas. Los límites recomendados son hasta 1 bebida al día para mujeres y hasta 2 bebidas al día para hombres.

Consejo 5: LLÉVATE a REVISIÓN.

Las revisiones médicas periódicas con análisis de sangre permiten detectar alteraciones en los lípidos o grasas como el colesterol o los trigliceridos antes de que causen síntomas o provoquen enfermedades mayores. Todo adulto sano debe realizarse exámenes de las grasas en sangre al menos una vez al año. Anótalo en tu calendario para que no lo olvides.

Pero en caso de que sufras diabetes, hipertensión o tengas antecedentes de enfermedades cardiovasculares deberás hacerte exámenes de colesterol y triglicéridos más frecuentes (incluso hasta 3 ó más veces por año) .

Consejo 6: ¿OTRAS ENFERMEDADES? MANTÉNLAS BAJO CONTROL.

Existen enfermedades como el hipotiroidismo, la diabetes mellitus o el síndrome metabólico que tienen una incidencia directa sobre los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Por tanto, resulta muy importante mantenerlas controladas. También existen enfermedades cuyos medicamentos pueden hacer que suban las grasas en la sangre.

Algunos fármacos como los anticonceptivos y medicamentos como los antinflamatorios esteroideos que se usan en las alergias, la artritis y enfermedades autoinmunes pueden subir los lípidos en sangre. Es importante que estés al tanto si usas alguna medicina con potencial de elevarte los triglicéridos o el colesterol. En ese caso debes de analizar con tu médico si existen alternativas o alguna forma de disminuir esa probailidad. Caso contrario, debes chequearte con más frecuencia las grasas en la sangre.

Consejo 7: APRENDE a MANEJAR… EL ESTRÉS.

Está demostrado que el estrés crónico puede empeorar los hábitos alimenticios, afectar la calidad del sueño, reducir la actividad física, alterar los lípidos en sangre y así aumentar el riesgo cardiovascular.

Aprende y practica técnicas de manejo del estrés como actividades recreativas y hobbies que disfrutes, también usa técnicas de meditación o mindfulness y ejercicios de respiración o Yoga. Muchas veces puede ser de extraordinaria utilidad abuscar ayuda especializada y asistir a sesiones con un psicólogo clínico.

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Autora: Dra. Karla Aquino, cardióloga clínica..

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ADVERTENCIA: Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamente certificado..

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¿Grasas altas en sangre? ¡Estás en líos!

tengo las grasas altas en sangre

Sí, sí, sí. No quiero asustarte pero si tienes demasiado alto el colesterol o los triglicéridos… ¡estás en problemas! Pero no te angusties y sigue leyendo porque aquí aprenderás como solucionarlo.

En otros artículos aquí en +LATIDOS hemos explicado que las grasas, también conocidas como lípidos, son componentes importantes para muchas funciones y procesos naturales en nuestro organismo, o sea que son esenciales para la vida. Sin embargo, cuando se nos altera la salud metabólica y nos aumentan demasiado las grasas como el colesterol o los triglicéridos, entonces podemos llegar sufrir importantes problemas de salud, incluso con peligro para la vida.

Aquí entenderás el porqué te pueden subir los lípidos o grasas en la sangre y cuáles son sus potenciales consecuencias. También te enseñaremos a interpretar los resultados de laboratorio y cómo puedes evitar “resbalar” hacia el abismo por culpa de tus propias grasas.

Dislipidemias: grasas altas en sangre (pero también demasiado bajas)

Los lípidos o grasas como el colesterol y los triglicéridos no se pueden disolver en la sangre (por un efecto que todos hemos visto: el agua y el aceite no se llevan bien). Por eso los lípidos para poder ser transportados en la sangre necesitan unirse a cierto tipo de proteínas y formar unas estructuras esféricas llamadas lipoproteínas. Estas son como una especie de “contenedores” microscópicos (o sea tan pequeñitos que no se ven a simple vista) en los que las grasas pueden ser trasladadas de un órgano a otro por el torrente sanguíneo.

Lipoproteínas: Son unas pequeñísimas bolitas conformadas por lípidos y proteínas. Su función es permitir el transporte de las grasas en la sangre.

Cuando te haces un examen de sangre, lo que en realidad miden en el laboratorio es la cantidad de esos contenedores, o sea de las lipoproteínas y así es más fácil conocer el total de grasas que tenemos en circulación. A las alteraciones en la cantidad de grasas o lípidos en la sangre los médicos les llaman dislipidemias o dislipoproteinemias (en medicina el prefijo “dis” quiere decir alteración o trastorno). Sí, son palabras un poco difíciles pero no te preocupes porque no tienes que aprendértelas de memoria.

Las dislipidemias o alteraciones de las grasas más frecuentes son las que ocurren cuando aumenta demasiado su nivel en sangre. Esto es algo que en la jerga médica se le dice hiperlipidemia o hiperlipoproteinemia (“hiper” significa “mucho” o exceso de algo). Las más comunes son las que ocurren cuando se nos sube el colesterol (hipercolesterolemia), los triglicéridos (hipertrigliceridemia) o ambos. Ok, de nuevo se te enredó la lengua pero tu tranquilo.

Sin embargo, también hay problemas de salud cuando ciertas lipoproteínas como una a la que se le llama HDL (popularmente conocida como el “colesterol bueno”) bajan demasiado en la sangre. A esta disminución se le denomina hipolipoproteinemia (“hipo” en medicina quiere decir que algo es poco o escaso). Está demostrado que una reducción del HDL puede ser muy peligrosa, incluso aunque el resto de los lípidos o grasas estén dentro de sus valores normales.

El peligro de las grasas altas en la sangre

La importancia de entender y manejar las dislipidemias radica en su fuerte asociación con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, las cuales son a su vez una de las principales causas de muerte a nivel mundial. La ciencia ha demostrado que existe una asociación matemática entre las alteraciones de las grasas o lípidos en sangre y la probabilidad de que aparezcan serios problemas de salud cardiovascular y cerebrovascular.

La principal razón es que las dislipidemias conjuntamente con otros factores que tienen un efecto pro-inflamatorio favorecen el depósito de grasas en las paredes de las arterias y la formación de placas de ateroma, las cuales van poco a poco tapando las arterias y dificultando el tránsito de la sangre con oxígeno y nutrientes. Ese proceso llamado aterosclerosis es la principal causa de la enfermedad coronaria, los problemas cerebrovasculares y la enfermedad arterial periférica.

aterosclerosis y coronarias tapadas
Ateromatosis: es cuando las grasas altas en la sangre se van depositando poco a poco dentro de las paredes de las arterias hasta taparlas.

Por otro lado, los niveles extremadamente altos de los triglicéridos pueden además causar una peligrosa complicación llamada “pancreatitis aguda”. Esta consiste en una inflamación de un órgano abdominal llamado páncreas, el cual fabrica importantes hormonas y enzimas digestivas. Las pancreatitis pueden convertirse en un cuadro grave con peligro para la vida.

Es por eso que la prevención y el tratamiento adecuado de esas alteraciones pueden significar la diferencia entre llevar una vida saludable y plena, o en cambio, exponerse a sufrir complicaciones potencialmente letales como un infarto cardíaco. Ese riesgo es mucho mayor si la elevación del colesterol o los trigliceridos se combinan con otros problemas como obesidad, diabetes mellitus o tabaquismo.

Tenemos varios tipos de lipoproteínas con diferentes tamaños, composición, densidad y efecto sobre la salud. Cuando algunas suben demasiado estamos en problemas. En cambio otras como el HDL o «colesterol bueno» entre más alto… ¡mejor!

Sí, las dislipidemias provocan enfermedades con enorme impacto negativo en nuestra capacidad para trabajar y mantenernos productivos. También en la posibilidad de divertirnos, de valernos por nosotros mismos, así como en el desempeño sexual, entre otros muchos aspectos que afectan la calidad de vida.

En resumen, las alteraciones de las grasas en la sangre pueden provocar o empeorar enfermedades, acortarnos la vida y hacer que esta se nos haga más difícil. Si no quieres terminar “frito” en tus propias grasas, pues ponte pilas y sigue leyendo detenidamente.

¿Por qué me suben el colesterol o los triglicéridos?

En general hay tres grupos de factores que pueden hacer que nos suba el colesterol, los triglicéridos o ambos:
• Factores genéticos: existen mutaciones genéticas que pueden ser heredadas de una generación a otra dentro de una misma familia y que pueden provocar un aumento del colesterol, de los triglicéridos o de ambos. Las consecuencias de esa predisposición puede detectarse en niños y jóvenes, incluso aunque sean aparentemente sanos, tengan una dieta adecuada y un estilo de vida saludable.
• Estilo de vida: Una dieta alta en grasas o en carbohidratos (azucares y almidones), el sedentarismo o falta de ejercicio, el consumo de tabaco y el abuso de alcohol son factores que contribuyen significativamente a que nos suban en sangre los niveles de colesterol, triglicéridos o ambos.
• Condiciones médicas: Existen enfermedades como la diabetes y el hipotiroidismo, que pueden alterarnos los niveles lipídicos. También algunos medicamentos que se usan en ciertas enfermedades pueden favorecer secundariamente la elevación del colesterol.

Muchas veces las dislipidemias están asociadas con algunos otros peligrosos trastornos como la obesidad, la hipertensión arterial o las alteraciones del azúcar en la sangre, conformando el llamado síndrome metabólico. Si quieres saber más sobre este último, te invito a que también leas este otro artículo en este mismo sitio.

Teniendo en cuenta sus causas, las alteraciones de las grasas en sangre o dislipidemias se clasifican en dos grandes grupos: las genéticas y las adquiridas.

Dislipidemias primarias ó genéticas:

Se deben a una predisposición genética, pueden detectarse incluso en personas con una dieta adecuada y un estilo de vida saludable. Suelen ser refractarias y muy difíciles de combatir, incluso con dietas estrictas y usando los medicamentos adecuados. Algunas enfermedades dentro de este tipo son:
Hipercolesterolemia Familiar: Caracterizada por niveles extremadamente altos de LDL colesterol (el popularmente conocido como “colesterol malo”)
Hipertrigliceridemia Familiar: Consiste en niveles muy altos de triglicéridos en sangre.
Hiperlipidemia combinada Familiar: Quienes la sufren tienen una elevación persistente tanto del colesterol como de los triglicéridos.
Hipolipoproteinemia HDLc primaria: Es una reducción del HDL o colesterol bueno. Su causa es hereditaria y puede provocar enfermedad cardiovascular en personas jóvenes.

Dislipidemias secundarias o adquiridas:

Son las provocadas por factores como la dieta, los estilos de vida inadecuados, el hábito de fumar, y el uso de ciertos medicamentos o por otras enfermedades endocrinas como la diabetes o el hipotiroidismo.

¿Cómo se si tengo alto el colesterol?

Contrario a lo que muchos creen, la elevación del colesterol o los triglicéridos no provoca dolor de cabeza, mareos ni fatiga o decaimiento. En efecto, la elevación de los lípidos en sangre no suele producir ningún síntoma. Podemos tener el colesterol altísimo durante años y años sin sentir ningún síntoma y solo sufrir algún malestar el día en que ya tengamos una complicación como una angina de pecho o un accidente cerebrovascular.

En personas con algunos tipos de dislipoproteinemias de causa genética e intensa elevación crónica del colesterol pueden aparecer signos como ciertas manchas amarillas alrededor de los ojos o en los párpados llamados “xantelasmas” o nódulos de grasas debajo de la piel denominados “xantomas”.

Para diagnosticar una dislipidemia se debe realizar un examen de sangre con varios parámetros. A este grupo de estudios se le conoce como lipidograma e incluye:
• Colesterol total: lo normal es que esté por debajo de 160 mg/dL. Sin embargo, muchas veces los médicos solamente solicitan la medición del colesterol total en la orden de exámenes de sus pacientes, pero este dato aislado tiene muy poca importancia. Lo ideal es que siempre las órdenes de exámenes también incluyan las fracciones lipídicas del colesterol como el LDL (colesterol malo) y el HDL (colesterol bueno).
• Colesterol LDL: también conocido como “colesterol malo”, entre más bajo esté es mejor pues todos los estudios científicos demuestran que su elevación incrementa el riesgo cardiovascular . Por eso su nivel óptimo debe ser siempre inferior a 100 mg/dL.
• Colesterol HDL: es el popularmente conocido como “colesterol bueno” porque tiene un efecto antiaterogénico y protector. Numerosas investigaciones han demostrado que entre más alto esté el HDL, la persona tiene menor probabilidad de desarrollar una enfermedad cardiovascular. Su cifra óptima debe ser igual o más de 60 mg/dL, pero el pronóstico es funesto cuando la persona tiene menos de 35 mg/dL.
• Triglicéridos: se trata de un lípido o grasa con efecto aterogénico, además de que cuando sus niveles suben exageradamente pueden provocar una pancreatitis. Los triglicéridos o triacilglicéridos como también se le conoce provienen del metabolismo de los carbohidratos como los cereales, tubérculos y azúcares. Su nivel deseable es menor de 150 mg/dL.

Para obtener los resultados más precisos en cada uno de estos exámenes, la muestra de sangre debe ser extraída en el horario de la mañana después de un ayuno de 8 a 12 horas. Así mismo, el día anterior al examen debes haber comido los alimentos y cantidades que normalmente incluyes tu dieta. O sea, debes evitar comer de más o de menos.

Lipidograma: es un grupo de exámenes de laboratorio para determinar los niveles de distintos tipos de grasas o lípidos en la sangre.

Adicionalmente, es también muy útil determinar algunos otros marcadores específicos como:
• Apolipoproteína A-I (Apo A-I): Se trata de uno de los componentes principales del colesterol bueno o HDL por lo que tiene un efecto protector, de modo que entre más alta, es mejor el pronóstico de la persona.
• Apolipoproteína B (Apo B): Es un componente asociado al colesterol malo o LDL, por tanto, sus niveles altos indican un mayor riesgo cardiovascular y un peor pronóstico.
• Lipoproteína(a) [Lp(a)]: La elevación en la sangre de la Lipoproteína(a) por encima de 30 mg/dl es casi siempre un rasgo hereditario que constituye un factor de riesgo independiente para pronosticar una futura enfermedad cardiovascular. Las personas con predisposición genética a tener alta la Lp(a) son el 10 al 20% de la población (1 de cada 5 personas). Ellos pueden ser jóvenes y estar aparentemente sanos, sin embargo tienen muchísima mayor probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares tempranas y riesgo de muerte prematura.

Es por eso que toda persona debe de hacerse al menos una vez en la vida un examen que la incluya la determinación del nivel de Lipoproteina(a) en sangre, sobre todo si tienes familiares con enfermedades cardiovasculares, vasculares central y periférica o cerebrovasculares.

Si te encuentran alta la Lp(a), es muy probable que el resto de tu vida se te mantenga así porque se trata de un parámetro mediado genéticamente y hasta el momento no responde adecuadamente a ninguno de los medicamentos aprobados (aunque actualmente existen algunos fármacos en investigación con resultados prometedores). Sin embargo, sabiéndolo podrás extremar los cuidados y controlar otros factores para disminuir el riesgo cardiovascular global.

No, no basta con saber cómo están tus “grasas en sangre”

Si bien es muy importante que estés al tanto periódicamente de tus cifras de grasas en sangre, debes saber que eso no es suficiente. Muchos médicos y la totalidad de los pacientes se centran exclusivamente en los valores que informa el laboratorio. De ese modo, ellos se quedan en un enfoque simplista que se limita a conocer y tratar de reducir la cifra de cada una de las grasas en sangre.

Sin embargo, la cantidad que tengas de los colesteroles (el bueno, el malo y el total) o la de triglicéridos, es poco útil o hasta irrelevante si se asumen de forma aislada. Resulta que más que saber cómo están tus “grasas en sangre” lo importante es conocer cuál es tu riesgo absoluto, es decir el nivel de peligro para desarrollar una enfermedad del corazón, y eso solo es posible mediante los scores de riesgo cardiovascular.

Scores de riesgo cardiovascular:

Los scores de riesgo cardiovascular son herramientas matemáticas que permiten calcular la probabilidad de que alguien llegue a desarrollar una enfermedad del corazón. Básicamente son ecuaciones o fórmulas que además de incluir las cifras de colesterol total y HDL, también añaden otros parámetros como la edad, el sexo, el grupo étnico, los valores de presión arterial y antecedentes como por ejemplo si la persona fuma, es diabética o ya ha sufrido un evento cardiovascular previo.

Como fruto de décadas de investigación epidemiológica actualmente existen varios scores de riesgo que han demostrado ser sumamente eficaces. Pero también son muy fáciles de usar tanto por los médicos como por cualquier persona. Si lo deseas tú también puedes usarlos pues están disponibles gratuitamente en internet y en forma de APPs para teléfonos inteligentes. Aquí te comparto algunos de estos recursos y te invito a que calcules tu nivel de riesgo.

Calculadoras ONLINE de riesgo cadiovascular:

  • Calculadora de riesgo cardiovascular del Colegio Americano de Cardiología
  • Calculadora de riesgo cardiovascular versión online
  • Calculadora de Riesgo Cardiovascular - version online

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APPs calculadoras de riesgo cardiovascular (versión Android):

  • Organización Panamericana de la Salud
  • U-prevent
  • Calculadora de riesgo cardiovascular del Colegio Americano de Cardiología
  • Sociedad Europea de Cardiologia

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APPs calculadoras de riesgo cardiovascular (iOS – iPhone):

  • My Heart Risk - Creighton University
  • Your Risk Calculator Cardiovasc
  • American College of Cardiology
  • Panamerican Health Organization

Cálculo del colesterol no HDL:

Además de los escores, hay un cálculo que resulta crucial para evaluar el riesgo cardiovascular de una persona: el colesterol no HDL. Este se obtiene restándole al colesterol total CT el colesterol HDL. La fórmula sería: CT – HDL = colesterol no HDL. Por ejemplo, si una persona tiene el colesterol total en 200 mg/dL y el HDL en 35, su colesterol no HDL es 165.

En este parámetro el valor deseable debe ser inferior a 130, pero en personas con ciertas enfermedades como la diabetes, o que ya han sufrido un infarto cardiaco y tienen un riesgo cardiovascular incrementado el valor deseable del colesterol no HDL debes ser inferior a 100.

Otros índices:

También para saber cuán mal (o cuán bien) estás, tu médico o cardiólogo de cabecera puede hacer ciertos sencillos pero valiosos cálculos y analizar ciertos índices, ratios o proporciones como los siguientes:

Índice colesterol total / HDL:

También conocido como “índice aterogénico” es la proporción entre el colesterol total y el colesterol HDL. Se obtiene de manera muy sencilla dividiendo esos dos valores, o sea el valor del colesterol total entre el valor del colesterol HDL. Por ejemplo, si el colesterol total es de 200 mg/dL y el colesterol HDL es de 50 mg/dL, el resultado es 4. Algunos laboratorios lo calculan e incluyen ese valor en sus informes, de lo contrario es el médico el que debe hacerlo en la consulta, y lo más importante: analizar el resultado con el paciente.

El índice aterogénico ha sido uno de los más usados aunque actualmente no es el más recomendable por la Asociación Americana del Corazón. Permite clasificar en tres categorías el riesgo de que una persona llegue a tener una enfermedad provocada por aterosclerosis:
Riesgo mínimo: cuando el valor es menor a 3.5
Riesgo moderado: cuando el valor está entre 4.5 y 7
Riesgo alto: cuando el valor es superior a 7

Índice LDL / HDL:

Es el cálculo de la proporción entre el colesterol malo y el colesterol bueno. Constituye una de las medidas más populares para evaluar el riesgo de enfermedad cardiaca. También se obtiene mediante una simple operación de división y algunos laboratorios se lo facilitan a los médicos incluyéndolo el resultado en sus informes. Por ejemplo si alguien tiene el colesterol LDL en 150 y el HDL en 50, su índice LDL/HDL es 3.

Algunos estudios sugieren que el ratio LDL / HDL debe estar por debajo de 3.22 en las mujeres y de 3.55 en los hombres, aunque algunos expertos establecen estos tres niveles:
Ideal: por debajo de 2
Bueno: inferior a 5
Demasiado alto: por encima de 5

Índice ApoB / ApoA1:

Como ya hemos explicado antes, la ApoB es el componente principal de la lipoproteína de baja densidad (LDL) o colesterol malo, mientras que la ApoA1 es el componente principal de la lipoproteína de alta densidad (HDL) o colesterol bueno. Como es fácil suponer, cuando en una persona coinciden un nivel elevado de ApoB y una disminución de ApoA1, ese individuo enfrenta un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. 

El índice ApoB/ApoA1 se calcula fácilmente dividiendo los valores de la apolipoproteína B con los de la Apolipoproteína A1 (ApoA1). Algunos estudios han demostrado su utilidad como marcador del riesgo para desarrollar aterosclerosis y enfermedad cardiovascular. Por tal motivo se ha planteado como una alternativa al cociente de colesterol total/colesterol HDL para evaluar el riesgo cardiovascular. 

MujeresHombres
Riesgo bajo<0.6<0.7
Riesgo moderado0.6 – 0.80.7 – 0.9
Riesgo elevado>0.8>0.9
Ïndice ApoB / ApoA1: interpretación de los resultados según el sexo.

Para terminar este acápite, no podemos perder de vista otra cosa muy importantes: los exámenes de laboratorio solo muestran la cantidad de grasa que está circulando en ese momento en la sangre. En efecto, esos análisis no pueden aportar información sobre la grasa que ya tenemos dentro de órganos como el hígado, ni la que ya se nos ha depositado en las paredes de las arterias. Para saber esos datos es necesario recurrir a otros exámenes algo más complejos y costosos.

¿Cómo puedo bajar mis triglicéridos y colesterol?

Si ya te han detectado elevación de las grasas en la sangre, es importante que sepas que no todo depende de los medicamentos. Es crucial que hagas cambios en tu estilo de vida como dejar de fumar, limitar el alcohol y modificar tu alimentación. También es importante que mejores la calidad y cantidad de tu sueño e incrementes la actividad física. De lo contrario no tendrás los resultados adecuados por muy buenos (y caros) que sean los fármacos que uses. Si quieres conocer más detalles, te invito a que consultes este otro artículo en esta misma web: Colesterol y Triglicéridos: 7 consejos de vida.

Existen diferentes tipos de medicamentos para tratar las dislipidemias, pero sus dosis y combinaciones dependen de muchos factores como el tipo de afectación, la severidad y otros datos individuales. Un detalle a tener en cuenta es que los medicamentos que pueden bajar el colesterol no son efectivos para disminuir los triglicéridos y viceversa. Por todos estos detalles si tienes problemas de grasas altas en sangre, te recomendamos que vayas con un médico capacitado y evites automedicarte.

En general los grupos farmacológicos más usados en las dislipidemias son:

• Estatinas:

Es un grupo de medicamentos muy usados para la reducción del colesterol. Los más conocidos son la Atorvastatina (Lipitor®, Atorisk®, Zolvastín®, Acrovastin®), la Rosuvastatina (Crestor®, Liparón®, Toreza®, Coroval®, Rux®, Rosucol®), la Simvastatina (Zetina®, Alcosin®, Arudel®) o la Pravastatina (Bristacol®, Lipemol®, Liplat®).

Estos fármacos reducen el colesterol malo (LDL) y el colesterol total (CT) al inhibir una enzima del hígado llamada hidroximetilglutaril-coenzima A–reductasa (HMG-CoA reductasa). Esta es una enzima que ayuda al organismo a producir colesterol, de modo que cuando las estatinas la bloquean, el organismo genera menos colesterol. Al mismo tiempo el hígado comienza a producir más receptores de LDL que captan las partículas de LDL que ya están circulando en la sangre, reduciendo aún más la cantidad de este tipo de colesterol.

Las estatinas, además de reducir el LDL, también pueden disminuir los triglicéridos y aumentar el colesterol bueno HDL. Por otro lado, los medicamentos de este tipo también tienen otras funciones como estabilizar las placas de ateroma, reducir la viscosidad de la sangre y así disminuir el riesgo de eventos cardiovasculares o cerebrovasculares.


• Fibratos:

Son medicamentos eficaces para reducir los triglicéridos elevados. Su mecanismo de acción es aumentar la actividad de la lipoproten-lipasa, una enzima que hidroliza o descompone los triglicéridos. Los más utilizados son el Fenofibrato (Controlip®, Trilipix®, Lipidil®, Nortricol®, Fenofikan®) y el Ciprofibrato (Hiperlipen®, Acrofibrato®), mientras que otros como el Gemfibrozilo (Lopid®) actualmente se usan menos debido a sus potenciales efectos secundarios.

• Ezetimiba:

Es un medicamento que disminuye la absorción del colesterol en el intestino. Se usa principalmente en combinación con las estatinas, para darles una potencia adicional: Rosuvastatina + Ezetimiba (Stafen®, Vascuvid Plus®, Liparón Plus®, Rosucol E®, Ferovas®); Atorvastatina + Ezetimiba (Atozet®, Colmibe®, Tiazomet A®); Simvastatina + Ezetimiba (Vytorin®) y Pravastatina + Ezetimiba (Fibrotina®).

• Inhibidores de PCSK9:

Este grupo de medicamentos es una de las opciones para tratar las dislipidemias refractarias usualmente de causa genética y muy alto riesgo cardiovascular. Desafortunadamente algunos factores como su elevadísimo precio y escasa disponibilidad, son limitaciones para su uso. Normalmente el colesterol malo (LDL) va siendo eliminado de la sangre al unirse a ciertos receptores específicos en el hígado y esto permite que sus niveles se mantengan en un rango adecuado.

Paralelamente la PCSK9 es una enzima que reduce el número de esos receptores en el hígado, pero en algunas personas la PCSK9 trabaja en exceso lo cual provoca que los niveles de colesterol LDL en sangre se vuelvan demasiado altos. Los fármacos inhibidores de la PCSK9 como el Alirocumab (Praluent®), el Evolocumab (Repatha®) y el Evinacumab (Evkeeza®) son anticuerpos monoclonales diseñados para bloquear la enzima PCSK9, aumentando el número de receptores disponibles y así ayudar a eliminar el colesterol “malo” de la sangre. Estos fármacos se aplican mediante inyecciones subcutáneas (de manera similar a la insulina) una vez cada quince días o una vez al mes.

• Inclisirán (Leqvio®):

permite reducir los niveles de colesterol LDL con solo dos en inyecciones subcutáneas al año y ha marcado un hito en las estrategias terapéuticas para las hipercolesterolemias severas de causa hereditaria con pobre respuesta a las estatinas. El Inclisirán (Leqvio®) usa la tecnología del ARN de interferencia, esto quiere decir que el fármaco es en sí un pedacito de código genético que una vez introducido en el organismo bloquea de forma específica la expresión de un gen que codifica la síntesis hepática de la proteína PCSK9, favoreciendo el reciclaje del receptor LDL y logrando reducciones de colesterol LDL en sangre.

• Ácido bempedoico (Nilemdo®, Nustendi®):

es un hipolipemiante oral que ha demostrado su eficacia para reducir complicaciones cardiovasculares en pacientes de alto riesgo vascular, en particular si son intolerantes a las estatinas. Su mecanismo de acción es disminuir la producción de colesterol en el hígado por un mecanismo similar al de las estatinas, pero no actúa en el músculo, por lo que evita los dolores o mialgias que padecen las persones intolerantes a las estatinas. Reduce las concentraciones de colesterol LDL entre un 16 y un 23% según se administre o no con estatinas y hasta un 38% asociado a ezetimiba. Por otro lado, también tiene cierta acción antiinflamatoria.

• Otros medicamentos:

Los ácidos grasos omega-3 altamente purificados como el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA) (Omacor®, Epacor®, Epapure®, Vazkepa®) son útiles para el tratamiento de los triglicéridos altos o hipertrigliceridemia. También algunas investigaciones han demostrado que puede reducir el riesgo cardiovascular en pacientes con antecedentes de enfermedad cardiaca.

Algunas dislipidemias de causa genética como la Hipercolesterolemia Familiar Homocigota (HFHo) son especialmente graves potencialmente mortal. Esta ocurre cuando un niño hereda al mismo tiepo dos copias de los genes causantes de la Hipercolesterolemia Familiar (HF), una de cada padre, lo que resulta en niveles extremadamente altos de colesterol. Esta enfermedad afecta a alrededor de 1 de cada 300.000 personas y puede causar enfermedad coronaria y estenosis aórtica grave antes de los 10 años de vida.  

En los casos de Hipercolesterolemia Familiar Homocigota, la única esperanza de supervivencia y mejor calidad de vida es un diagnóstico precoz (preferentemnete antes de los dos años de edad) y la disponibilidad de fármacos como los anticuerpos monoclonales bloqueadores de PCSK9 como el Evinacumab (Evkeeza®). En esta entidad también pueden resultar útiles otras terapias como la aféresis del LDL. Se trata de un procedimiento parecido a la hemodiálisis que requieren los pacientes con insuficiencia renal, pero que en esto casos que sufren HFHo lo que busca es limpiar la sangre sacándole la mayor cantidad posible de partículas del colesterol LDL.

7 tips para controlar las grasas en sangre.

1) Los medicamentos no son mágicos: por más efectivos y caros que sean, debes ayudar cambiando tu estilo de vida, animándote a estar más activo y mejorando tu nutrición.

2) El tratamiento lleva tiempo: algunas personas creen que para disminuir su colesterol o triglicéridos es suficiente con una o dos semanas de tratamiento. Pero no, esto no es una gripe. Por tanto, el tratamiento farmacológico para bajar el colesterol o los triglicéridos debe durar por lo menos de 2 a 3 meses seguidos.

3) Importacia de los exámenes evolutivos: Luego de terminar el tratamiento debes repetirte el examen para asegurarte que ya las grasas bajaron a su nivel normal, caso contrario debes de prolongar el tratamiento por un tiempo adicional que te indicará tu médico. Luego de eso, nuevamente deberás hacerte exámenes de laboratorio evolutivos.

4) Cerciórate de que lo indican todo: verifica si tu médico además de los triglicéridos y el colesterol total, ha incluido también en tu orden de laboratorio otros examenes como el colesterol HDL, el LDL y la Liporpteina(a) . Es importante que además te incluya exámenes para conocer la función hepática y otras determinaciones metabólicas para precisar si tienes elevación del azúcar en sangre (hiperglicemia) o resistencia insulínica.

5) Cuando vayas a la consulta de seguimiento: pregúntale a tu médico o cardiólogo de asistencia por el resultado de tus escores de riesgo y otros índices. También analiza junto a él o ella cómo hacer para mejorar esos resultados.

6) ¿Lo tuyo será hereditario? Pregúntale a tu médico si hay elementos para pensar de que tu dislipidemia sea de tipo familiar, o sea hereditaria. En ese caso es necesario que otras personas de la familia como tus hijos y tus hermanos se hagan exámenes de triglicéridos y colesterol, entre otros test como la Lp(a). Esto es importante, incluso aunque ellos se sientan bien y estén aparentemente saludables.

7) Quizás necesites tratamiento permanente: si te han diagnosticado una elevación de los triglicéridos, del colesterol o de ambos de tipo genético o familiar, es probable que tengas que tomar o inyectarte ciertos medicamentos por tiempo indefinido o de forma permanente. También es importante que en ese caso extremes los cuidados con tu dieta, la calidad del sueño y el control de otras alteraciones de la salud metabólica.

¿Quieres vivir más y mejor? ¡Bájate las grasas!

Para prevenir las enfermedades cardiovasculares es esencial comprender la importancia de las dislipidemias. Es por eso que la prevención y el manejo adecuado de las alteraciones del colesterol, los triglicéridos y otras lipoproteínas resulta decisivo para tu salud. Así que por tu vida… ¡bájate las grasas!

Es tiempo de poner en práctica todo esto que has aprendido aquí. Pero si tienes alto el colesterol o los triglicéridos como siempre te recomendamos: acude con un profesional de la salud. Un médico debidamente capacitado podrá interpretar mejor tus resultados de laboratorio y te ayudará con el tratamiento más adecuado para tu caso, lo cual te ahorrará mucho tiempo y dinero.

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Doctor Aldo Santos, cardiologo

Autor: Dr. Aldo M. Santos, cardiólogo en CÂRDIUM.

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Embarazo y Enfermedades del Corazón.

gestante cardiópata

El embarazo es una de las etapas más emocionantes en la vida de una mujer. Sin embargo, cuando la futura mamá sufre una enfermedad del corazón, la gestación puede llegar a ser un desafío extremo. No obstante, con el cuidado adecuado, la mayoría de las mujeres con problemas cardíacos pueden lograr un embarazo seguro y exitoso.

Enfermedades cardíacas: principal causa de muerte materna.

Las enfermedades cardíacas son responsables de 1 de cada 4 muertes maternas relacionadas con el embarazo, incluso en regiones como Norteamérica y Europa. Es triste que un proceso tan hermoso, destinado a  ser el jubiloso inicio de la vida pueda terminar en un dramático desenlace para la mamá, para su fruto o incluso para ambos.

El sistema cardiovascular de la mujer debe enfrentar una enorme sobrecarga de trabajo durante el embarazo. Este esfuerzo adicional puede ser perfectamente soportable para un corazón saludable. Sin embargo, para un corazón con alguna enfermedad congénita o adquirida supone una situación extrema que puede provocar complicaciones críticas o incluso llevar a la muerte.

Resulta que actualmente cada vez más mujeres posponen su embarazo hasta edades más tardías y eso incrementa la probabilidad de que hayan desarrollado ya alguna enfermedad cardíaca. Así mismo, los actuales avances médicos favorecen que quienes nacieron con cardiopatías congénitas sobrevivan hasta la edad adulta y se sientan lo suficientemente bien como para considerar la posibilidad de quedarse embarazadas.

Pero el asunto es más delicado si tenemos en cuenta que algunas enfermedades del corazón pueden pasar completamente desapercibidas y dar síntomas o ser descubiertas solo cuando la mujer está ya embarazada.

¿Cuáles embarazadas cardiópatas tienen más riesgo?

El riesgo de complicaciones y muerte durante la gestación es mucho mayor para las mujeres que padecen ciertas cardiopatías congénitas complejas. También para las que sufren problemas graves en las válvulas del corazón o las que tienen situaciones agravantes como la hipertensión pulmonar.

La probabilidad de un resultado desfavorable se incrementa si la embarazada cardiópata sufre de otras condiciones adicionales como diabetes, problemas respiratorios, enfermedades renales, obesidad o anemia severa.

Afortudamente la mayoría de las mujeres con enfermedades cardíacas pueden llevar un embarazo de manera segura y exitosa. Para lograrlo es preciso cumplir con ciertos cuidados que te explicaremos a continuación de forma detallada pero básicamente se basa en una atención y seguimiento adecuados durante todo el embarazo y el periparto.

¿Problemas cardíacos? entonces tienes que planificar tu embarazo.

Las mujeres que padecen algún problema cardíaco deben planificar con mucho cuidado una futura gestación. La meta es garantizar la seguridad tanto de la madre como de su bebé. Por eso es importante que toda mujer cardiópata que desee ser mamá, se someta a una minuciosa evaluación cardiológica.

La evaluación cardiológica de la gestante cardiópata debe incluir la actualización de estudios como el electrocardiograma y el ecocardiograma doppler. En algunos casos también se deben incluir otros exámenes cardiovasculares como un Monitoreo Ambulatorio de la Presión Arterial (M.A.P.A) o el de holter de arritmias.

Embarazada cardiopata en consulta de cardiologia.

Es muy recomendable que las mujeres cardiópatas en edad fértil utilicen algún método anticonceptivo fiable y que su pareja esté enterado y comprometido en la postposición de la gestación hasta tanto sea lo más segura posible. Es deseable que la pareja busque una consulta especializada de planificación familiar para escoger el método ideal en su caso. Esto es muy importante porque por ejemplo los anticonceptivos hormonales no son los mejores para las mujeres con problemas cardiovasculares.

Es además de extrema importancia que un cardiólogo evalúe si se deben hacer cambios en el tratamiento de la futura madre antes de que ella salga embarazada. El caso es que existen medicamentos como ciertos anticoagulantes que no deben usarse durante la etapa gestacional por el riesgo que implican sobre el feto. En tal caso esos fármacos deben ser sustituidos desde el mismo momento que la pareja decide empezar a buscar un embarazo.

También la evaluación cardiológica preconcepcional de la mujer con una enfermedad cardiaca debe determinar la pertinencia de someterse a alguna cirugía o procedimiento intervencionista previo a la gestación. Tal es el caso de algunas mujeres cardiópatas que antes de intentar lograr un embarazo es prudente se sometan a un cateterismo cardíaco, a la angioplastía de un aneurisma o de una coartación aórtica, a una valvuloplastía, o a la ablación de ciertas arrítmias cardíacas.

Soy hipertensa ¿corro riesgos si me embarazo?

Si padeces de hipertensión arterial, tienes incremento en el riesgo de ciertos tipos de complicaciones maternas y fetales durante un embarazo. Por eso es importante que te asegures de estar tomando un tratamiento adecuado y tener bien controlada tu presión.

Debes tener en cuenta que algunos medicamentos usados para el tratamiento de ciertas enfermedades como la presión elevada no deben ser usados durante el embarazo. Si eres hipertensa y quieres ser mamá debes acudir a una consulta de cardiología antes de salir embarazada.

Así mismo, algunas mujeres sanas pueden desarrollar una hipertensión arterial gestacional después de las 20 semanas de embarazo. La llamada «preeclampsia» o su forma más grave: la «eclampsia» pueden provocar graves consecuencias tanto para el bebé como para la madre. Por eso es muy importante que busques atención cardiológica en cuanto se detecte que te está subiendo la presión por encima de 120/80 mmHg.

Tengo un problema en el corazón ¿Mi niño puede heredarlo?

Las enfermedades cardíacas son muy diversas y con diferentes orígenes por lo que no siempre son hereditarias. Tu cardiólogo te podrá explicar si en tu caso existe alguna probabilidad de que el bebé nazca con una cardiopatía congénita o pueda desarrollar en algún momento de su vida una enfermedad cardíaca.

No obstante, durante el embarazo siempre se hacen controles ecográficos de pesquisaje genético. El objetivo es detectar ciertas anomalías congénitas con el fin de diagnosticarlas antes del parto y tener todo listo al nacimiento del nené.

¿Y después del parto?

¿Debo seguir con los mismos medicamentos?

Es posible que tras el parto, la medicación sufra ciertas modificaciones por lo que la mamá con alguna cardiopatía debe acudir cuanto antes con su cardiólogo para una evaluación postparto. Tu médico evaluará y reajustará la medicación a la nueva situación.

¿Puedo darle el pecho a mi bebé?

La lactancia materna reporta enormes beneficios tanto para la madre como para el niño. Muchas de las madres con enfermedades cardíacas pueden amamantar a sus bebés de manera segura. Pero existen algunos medicamentos que pueden salir en la leche materna por lo que cada caso debe consultarlo con su médico. En otras, la lactancia supone una sobrecarga metabólica para la madre que en ciertas situaciones puede añadirle un riesgo adicional.

Siete consejos para gestantes cardiópatas.

El embarazo es una etapa maravillosa, llena de cambios y emociones, pero también puede ser un desafío, especialmente para aquellas mujeres que viven con enfermedades del corazón. Si estás en esta situación, es fundamental que te cuides a ti misma y a tu bebé. Aquí te comparto siete consejos clave que te ayudarán a llevar un embarazo saludable y seguro:

1. Planifica cuidadosamente tu embarazo:

Si padeces alguna enfermedad cardiaca, es vital que puedas consultar con tu cardiólogo la posibilidad de salir embarazada. En algunos casos el riesgo es tan, pero tan grande que la mejor opción sería evitar la gestación de forma permanente. En otros casos puede ser útil someterse previamente a cirugía u otros procedimientos para mejorar tu situación cardiovascular. Y si quedas embarazada sin haberlo planificado es importante que vayas con tu cardiólogo en cuanto lo sepas.

Debes estar plenamente consciente de que si sufres alguna enfermedad cardiovascular tu embarazo será aún más delicado y riesgoso. Por tal razón quizás más consultas y exámenes e incluso mayor tiempo de hospitalización antes y después del parto. Así mismo, deberás estar dispuesta a esforzarte en cumplir con las orientaciones de los médicos respecto a la dieta, la actividad física y otros cuidados.

2. Sigue un plan de tratamiento personalizado:

Cada enfermedad cardíaca es única, al igual que cada embarazo. Es probable que tu cardiólogo y tu médico obstetra te receten un plan de tratamiento específico que puede incluir medicamentos, cambios en la dieta o restricciones en la actividad física. Es crucial que sigas ese plan al pie de la letra para minimizar riesgos.

3. Mantén un monitoreo constante de tu salud:

Durante el embarazo, tu corazón trabaja más para bombear sangre adicional al bebé en desarrollo. Este esfuerzo extra puede aumentar la carga sobre tu sistema cardiovascular. Por eso, es importante que te hagas los exámenes y asistas a todas las citas de seguimiento con tu cardiólogo y tu obstetra para monitorear tu salud y la de tu bebé.

4. Evita el estrés innecesario y busca apoyo:

El estrés puede afectar negativamente tanto a tu salud cardíaca como a tu embarazo. Intenta reducir al mínimo las situaciones estresantes y busca actividades que te relajen, como la meditación, la lectura o simplemente descansar. Contar con el apoyo de tu pareja, familiares y amigos es esencial, no dudes en pedir su ayuda cuando la necesites.

5. Aliméntate de forma saludable:

Una dieta equilibrada es esencial durante el embarazo, y más aún si tienes una enfermedad del corazón. Asegúrate de consumir alimentos ricos en nutrientes, como frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros. Limita el consumo de sal y evita alimentos procesados para ayudar a controlar la presión arterial y mantener un peso saludable. En algunos casos tu cardiólogo también te indicará limitar el consumo de líquidos.

6. Conoce los síntomas de alarma:

Es fundamental que le preguntes a tu cardiólogo y sepas cuales son los signos de alerta que podrían aparecer. Debes estar atenta a cualquier síntoma de complicación como dificultad para respirar, cambios de coloración, dolor en el pecho, palpitaciones o hinchazón extrema en las piernas. Si experimentas alguna de estas alteraciones comunícate con tu médico o asiste de inmediato a un servicio de urgencias obstétricas. La detección temprana de complicaciones puede hacer una gran diferencia para tí y tu futuro bebé.

7. Prepárate para el parto y los días posteriores:

El parto puede ser un momento delicado para una mujer con enfermedad cardíaca. Es posible que tu equipo médico recomiende un parto planificado en un hospital que tenga los recursos necesarios para manejar emergencias cardíacas. Asegúrate de hablar con tu obstetra y tu cardiólogo sobre las opciones y planes de parto más seguros para ti y tu bebé.

¡Éxitos y bendiciones!

Si tienes una enfermedad del corazón y estás embarazada, la planificación y el cuidado continuo son tus mejores aliados. Siguiendo estos consejos y manteniendo una buena comunicación con tu equipo médico puedes aumentar las probabilidades de tener un embarazo y un parto seguros. Recuerda que ser mamá es una de las experiencias más hermosas de la vida, y con el cuidado adecuado, puedes disfrutar plenamente de este viaje junto a tu bebé.

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Autora: Dra. Karla Aquino, cardióloga clínica.

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Relojes SALVA-VIDAS.

applewatch bradicardia

Cada vez se conocen más historias sobre cómo los relojes inteligentes o smartwatch pueden salvarnos la vida. Sí, estos dispositivos multifuncionales son capaces de monitorear varios parámetros vitales y detectar a tiempo importantes peligros y problemas de salud.

Hoy te traemos el caso de Peter Moore un exitoso directivo empresarial quién fue vicepresidente corporativo de la división de Microsoft “Interactive Entertainment Business” a cargo del desarrollo de la consola Xbox, y que años después llegó a ser director ejecutivo del Liverpool Football Club.

Peter Moore: salvado por su smartwatch.

Según el propio Moore ha contado, un día estaba de camino al aeropuerto para recoger a su hija, cuando súbitamente empezó a sentir una sensación de debilidad y de mareo ligero. Al principio asumió que no era nada grave, quizás solo un poco de agotamiento y pensó que con un café se remediaría. Sin embargo, antes de que pudiese llegar a la cafetería más cercana su iPhone le mostró una preocupante notificación de alerta que venía del Apple Watch que traía en su muñeca: «Frecuencia cardíaca muy baja».

Resulta que su ritmo cardíaco estaba demasiado lento, en solo 32 latidos por minuto (lo normal es tener entre 50 y 100). O sea, que tenía una frecuencia cardiaca excesivamente baja, algo que los médicos llaman bradicardia. En el caso de Moore, de inmediato dejó de conducir y le avisó a su mujer, quien fue a recogerle rápidamente y se lo llevó a un servicio de emergencia hospitalaria. Afortunadamente ese trastorno del ritmo cardiaco no llegó a provocarle ninguna complicación pero si requirió una cirugía de implantación de marcapaso cardíaco.

Muchas veces las personas que sufren una arritmia tipo bradicardia por un bloqueo aurículo-ventricular o por un infarto cardíaco no sienten muchos síntomas, o solo tienen malestares ligeros a los que “no les paran bola”. Pero si el problema empeora, puede desencadenar complicaciones graves o incluso la muerte. También es común que las arritmias lentas provoquen síncopes, en el curso del cual la persona pierde la conciencia y se desploma repentinamente. Esto puede originar accidentes domésticos, laborales o del tráfico.

Usualmente para dectectar este tipo de arritmias se necesitan exámenes cardiológicos como un electrocardiograma y un Holter ECG. Sin embargo, en este caso todo se descubrió de manera rápida. Este es apenas otro ejemplo de como los nuevos relojes inteligentes son un accesorio que puede ser de gran ayuda para detectar a tiempo ciertos problemas de salud y alertar a la persona para que solicite ayuda médica.

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Doctor Aldo Santos, cardiologo

Redactado por: Dr. Aldo M. Santos, cardiólogo, MSc.

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