CardioPLAYAS 2025

cardioPLAYAS 2025
cardioplayas

Ya se ultiman los detalles organizativos para una nueva edición de la Jornada Médica de Actualización Científica CardioPLAYAS 2025. El evento tendrá lugar en General Villamil Playas el próximo mes de septiembre como parte de nuestras celebraciones por el Día Mundial del Corazón. Los temas de esta edición serán:

Lugar: Karibao Resort Town, Villamil Playas, Ecuador.

Fecha: sábado 27 de septiembre.

Cuotas de inscripción: médicos $100.00 / estudiantes & enfermeras: $45.00

Información e inscripciones: comuníquese con el Comité Organizador llamando al 0992262013 o escríbanos por WhatsApp.

CARDIOPATÍAS CONGÉNITAS: todo lo que debes saber.

cardiopediatra
doctora karla aquino

Queridos lectores, soy la Dra. Karla Aquino, cardióloga con más de 10 años de experiencia profesional en la especialidad de cardiología clínica y miembro del staff de la Red Cardiológica CÂRDIUM. Cada día recibo todo tipo de preguntas y mensajes de mis pacientes pidiendo que les explique condiciones complejas de manera clara y accesible. Hoy trataremos sobre algo de lo que me solicitan información con relativa frecuencia: las cardiopatías congénitas.

En este artículo, exploramos las causas de las enfermedades congénitas del corazón, las variantes más comunes, sus principales síntomas, las pruebas con las que se diagnostican y en qué situaciones se debe considerar una cirugía. También te doy valiosos consejos para evitar que tu futuro bebé desarrolle una anomalía congénita cardíaca. Como es ya distintivo en todos los contenidos del blog +LATIDOS, esta vez también usaremos un lenguaje sencillo y de muy fácil comprensión. ¡Acompáñanos!

¿Qué es una cardiopatía congénita?

Antes de responder esa pregunta, imaginemos al corazón como una casa que tiene paredes (o tabiques) que separan a sus habitaciones (cámaras o cavidades). Como todo hogar, también tiene puertas (válvulas), tuberías (vasos sanguíneos) y cables… Pues bien, todas esas partes deben irse formando y acoplando de manera organizada dentro del corazoncito del feto durante los primeros meses del desarrollo intrauterino. Este delicado y complejo proceso “constructivo” debe regirse paso a paso por una especie de plan ó “proyecto de arquitectura”.

Interior de un corazón sano (imagen original de Nemours KidsHealth)

Sucede que en algunos casos ocurre un fallo en los “planos”, o un problema con los materiales de «construcción». Eso da lugar a defectos de nacimiento en el corazón, y por eso se les llama cardiopatías congénitas. Así por ejemplo, podría terminar quedando un agujero incorrecto en una pared, faltando un tabique, dejando una «puerta» que no cierre bien, o que no abra lo suficiente. También puede llegar a faltar una de las recámaras, o alguna de las tuberías quedar tapada o desembocar en un lado equivocado.  

En fin, las cardiopatías congénitas son malformaciones del corazón que hacen que la persona nazca con un “defecto de fábrica”.  Esas anomalías o defectos estructurales pueden hacer que dentro del corazón la sangre no fluya en la dirección correcta y no se oxigene bien, que se mezcle la sangre ya oxigenada con la que tiene poco oxígeno, o que se sobrecarguen las cavidades de modo que el corazón sea incapaz de funcionar bien.

Las malformaciones estructurales en el proceso de desarrollo embrionario del corazón afectan aproximadamente a 1 de cada 100 bebés nacidos vivos. Sí, estamos hablando de algo que afecta a millones de personas en todo el mundo. Pero hay cosas que se pueden hacer para evitarlas. Por otro lado, detectarlas a tiempo y aplicar un tratamiento oportuno puede salvar muchas vidas.

Las cardiopatías congénitas… ¿siempre son algo grave o peligroso?

No, las cardiopatías congénitas no son todas iguales. Algunas pueden ser tan leves que pasen desapercibidas y se descubran por casualidad en personas ya adultas.  Sin embargo, en otros casos se trata de malformaciones cardíacas graves que provocan insuficiencia cardíaca o incluso la muerte.

Algunas necesitan intervenciones quirúrgicas paliativas o correctivas en bebes pequeños y recién nacidos, e incluso antes de nacer en la etapa intrauterina (cirugía cardiovascular intrauterina). Otras son tan, pero tan, graves que resultan incompatibles con la vida extrauterina, lo cual quiere decir que no hay prácticamente posibilidades de que el feto pueda sobrevivir tras el nacimiento.

¿Cuál es la causa de las cardiopatías congénitas?

En la mayoría de los casos, no es posible identificar una causa específica. Se estima que la aparición de una cardiopatía congénita se debe a una combinación de factores que alteran el desarrollo normal del corazón fetal entre la 4ta. y la 8va. semana de gestación. Lo delicado de esto es que en esta etapa inicial del desarrollo embrionario, muchas mujeres aún no saben que ya están embarazadas y esto hace que no se cuiden lo suficiente para evitar estas y otras malformaciones.

Los factores genéticos juegan un rol importante como las mutaciones en los genes del bebé heredadas de los padres, o las surgidas espontáneamente, como las que ocurren en el síndrome de Down o en síndrome de Turner. También influyen aspectos ambientales durante el embarazo, como una diabetes no controlada de la madre, el déficit de algunos nutrientes, ciertas infecciones virales (por ejemplo la rubéola) o la exposición a sustancias dañinas o tóxicos como fumar cigarrillos, consumir alcohol, drogas o tomar ciertos medicamentos.

Ahora reflexionemos en ello mediante la siguiente analogía: imaginemos que durante la construcción de esa delicada “casita” que es el corazón de un bebé, ocurriese una catástrofe externa. Por ejemplo una especie de «terremoto» como lo sería una enfermedad materna, o un problema de los “materiales de construcción” por  nutrición inadecuada, o una situación de exposición a sustancias tóxicas como drogas o ciertos medicamentos.

Como podemos intuir, el resultado sería catastrófico pues aparecerían daños o imperfecciones en la estructura del corazón del feto. De ese modo, al nacer, el niño traería esas alteraciones.

¿Cuántos tipos de anomalías cardíacas congénitas existen?

Hay muchos tipos de cardiopatías congénitas, pero las más comunes representan alrededor del 80% de los casos. Aquí  te menciono algunas de ellas:

Comunicación interventricular (C.I.V):

Consiste en un defecto de la pared o tabique que separa las dos cavidades o cámaras del corazón llamadas “ventrículos”. Esto origina un orificio o comunicación anormal por donde se mezcla la sangre oxigenada con la no oxigenada. La C.I.V es una de las cardiopatías congénitas más frecuentes y produce un sonido llamado “soplo”.

Comunicación interventricular (imagen original de Nemours KidsHealth)

En algunos pacientes el defecto cierra espontáneamente, usualmente antes de que el niño alcance los 9 años de edad. En otras personas el defecto persiste pero es pequeño y no da ningún síntoma por lo que el paciente puede llevar una vida normal. Sin embargo en otros el defecto es grande y provoca complicaciones como insuficiencia cardiaca o hipertensión pulmonar. En esos casos está indicada la cirugía que en algunas personas puede ser por catéter, pero en otras tiene que ser una operación a corazón abierto.

Comunicación interauricular (C.I.A):

Durante la vida intrauterina todos tenemos un orificio que comunica a dos cámaras del corazón llamadas “aurículas”. Ese orificio debe cerrarse al nacer, pero en algunas personas queda abierto y comunica las dos aurículas haciendo que el corazón funcione de una manera inadecuada. La CIA es una anomalía congénita relativamente frecuente.

Comunicación interauricular (imagen original de Nemours KidsHealth)

Cuando el defecto es pequeño  no provoca síntomas y puede pasar desapercibido, es por eso que muchas personas se descubre por casualidad en la etapa adulta.  Sin embargo, en otros pacientes el agujero es grande y puede llegar a provocar complicaciones graves como la hipertensión pulmonar. Es esos casos la solución a una C.I.A es quirúrgica y puede ser cerrado por catéter o con una cirugía a corazón abierto.

Conducto arterioso persistente (C.A.P):

El conducto arterial (o “ductus arteriosus” en latín) es una conexión normal en la etapa fetal. Se trata de una especie de tubito que todos tenemos cuando estamos dentro del útero y que conecta dos arterias por fuera del corazón. Cuando nacemos el ductus debe cerrarse espontáneamente pero en algunas personas permanece abierto y esa persistencia del conducto arterioso (P.C.A) puede llevar a provocas problemas importantes.

Conducto arterioso persistente (imagen original de Nemours KidsHealth)

Esta cardiopatía estructural congénita también puede pasar desapercibida y descubrirse por casualidad en personas adultas, pero en algunos casos puede provocar complicaciones como la hipertensión pulmonar. Pos eso aunque no de síntomas si se detecta una P.C.A lo más prudente es siempre corregirla, ya sea mediante un procedimiento intervencionista con catéter o mediante  una cirugía convencional. Incluso en este último caso, se trata de una operación menos compleja porque no necesita circulación extracorpórea. Quiere decir que se puede operar sin tener que detener los latidos del corazón, ni abrir el corazón.

Estenosis valvulares congénitas:

En el lenguaje médico estenosis quiere decir estrechamiento. Las estenosis valvulares son estrechamientos u obstrucciones de una válvula que hace que se dificulte el paso de la sangre de una cavidad a otra dentro del corazón, o a la salida de este. La estenosis congénita de la válvula pulmonar es una de las más frecuentes pero también puede haber estenosis de otras válvulas como mitral o la aórtica.

Este tipo de anomalía cardiaca congénita a veces es algo tan ligero que no produce ningún síntoma, pero en algunos  casos es un problema crítico que puede hacer que el niño se canse muy rápido mientras juega, se le dificulte la respiración, o sufra palpitaciones y desmayos o síncopes.

Válvula aórtica bivalva ó bicúspide:

Se trata de una de las cardiopatías congénitas más frecuentes y consiste en que la válvula aórtica (la válvula principal de salida del corazón)  tiene solo 2 puertecitas en lugar de las 3 que tienen las válvulas normales.  Esa anomalía hace que la válvula sufra una especie de desgaste acelerado y que por tanto llegue a envejecer y dañarse anticipadamente. De ese modo termina estrechándose y dejando de abrir bien (lo que los médicos llamamos “estenosis valvular”), o que en cambio deje de cerrar bien (algo a lo que los cardiólogos le decimos “insuficiencia valvular”).  

Válvula aórtica bicúspide: solo tiene 2 valvas o «puertas», en lugar de las 3 de una válvula normal (imagen original de Healthwise)

Tener una válvula aórtica bicúspide usualmente no da ningún síntoma y pasa desapercibido durante años hasta que a partir de la 3ra o 4ta década de la vida el desgaste de la válvula provoca un soplo cardíaco que el cardiólogo puede detectar en un examen de rutina. Pero también el paciente puede comenzar a sentir fatiga y dificultad respiratoria sobre todo durante los esfuerzos.

Anomalías de las arterias coronarias:

Este tipo de cardiopatía congénita consiste en una alteración en la emergencia o trayectoria de las arterias coronarias. Las arterias coronarias que son las que llevan sangre con oxígeno y nutrientes al músculo cardíaco. Por lo general solo se detectan en la adultez y pueden ser causa de infarto miocárdico, arritmias y muerte súbita, tanto en atletas como en la población general.

Cardiopatías congénitas complejas:

Hay varias decenas de patologías cardiacas congénitas bien tipificadas, pero en algunos casos pueden coincidir y combinarse varias de ellas en una misma persona. Cuando esto ocurre hablamos de una “cardiopatía congénita compleja” como por ejemplo la Tetralogía de Fallot, en la que como su nombre lo indica se combinan cuatro alteraciones estructurales congénitas del corazón.

¿Cuándo sospechar una cardiopatía congénita? ¿Cuáles son sus síntomas más frecuentes?

Como ya hemos dicho antes, algunos tipos de cardiopatías congénitas no provocan ningún síntoma. Otras provocan síntomas ligeros, pero algunas si resultan muy sintomáticas y evidentes. Estos síntomas pueden variar según la edad del paciente y por lo general son:

  • En recién nacidos: puede haber piel azulada (cianosis) o palidez, respiración rápida y agitada, también dificultad para alimentarse o soplos cardíacos, que un ruido anormal que los médicos escuchamos con el estetoscopio.
  • En bebés y niños mayores: sudoración, frialdad y signos de fatiga durante la lactancia. Cansancio desproporcionado al correr o jugar, hinchazón en las piernas, o desmayos repentinos (eso que los médicos llamamos «síncope«).
  • En adultos: podrían aparecer cianosis, falta de aire, fatiga intensa, dolor de cabeza, palpitaciones ó sincope.

¿Qué pruebas sirven para detectar una cardiopatía congénita?

Muchas cardiopatías congénitas pueden ser perfectamente diagnosticadas durante el embarazo mediante los screning ecográficos obstétricos de rutina, sobre todo a partir de la semana 22 de gestación. En algunos casos es necesario un ecocardiograma fetal. Este es un estudio que se debe llevar a cabo por un especialista experto con el objetivo de lograr una mayor precisión diagnóstica.

Sin embargo, en no pocos casos las anomalías cardiacas congénitas pasan desapercibidas en las ecografías fetales. En ese caso, se diagnostican durante el examen cardiovascular del bebé recién nacido o en los niños más grandes. Pero no es raro que algunas cardiopatías congénitas no se descubran hasta que la persona ha alcanzado su etapa adulta, ya sea porque es en ese momento que comienzan a dar síntomas, o porque son detectadas en chequeos rutinarios de salud. Incluso se han encontrado cardiopatías congénitas en la necropsia de personas de diversas edades que han fallecido por otras causas.

Los estudios que suelen ser útiles para diagnosticar las cardiopatías congénitas son: el electrocardiograma, la radiografía de tórax, el ecocardiograma doppler, la angioTAC, y la resonancia magnética cardíaca o cardioresonancia.  En algunos casos pueden ser extraordinariamente útiles los estudios hemodinámicos o de cateterismo del corazón.   

Las personas con defectos cardíacos congénitos ¿pueden llevar una vida normal?

Las consecuencias de una cardiopatía congénita dependen de su gravedad: algunas son leves y no interfieren en la vida diaria, mientras que otras pueden ser graves si no se tratan.

En bebés, podrían causar insuficiencia cardíaca, una situación en la que el corazón no bombea bien la sangre. Esto provoca fatiga extrema, decaimiento, palidez, dificultad para respirar, además de infecciones respiratorias a repetición y problemas para que el niño crezca y gane adecuadamente de peso.

A largo plazo, hay riesgo de arritmias, infecciones cardíacas o endocarditis, retrasos en el crecimiento o incluso problemas emocionales como ansiedad en el caso de adolescentes y pacientes adultos. Esto último es importante si tenemos en cuenta que el diagnóstico de algunos defectos estructurales cardiacos congénitos puede interferir en la capacidad para desempeñar ciertos puestos de trabajo, o para la práctica deportiva a nivel profesional.

En casos extremos, sin intervención, podrían llevar a complicaciones como hipertensión pulmonar, derrames cerebrales o una muerte súbita. Sin embargo, con una detección temprana y un tratamiento adecuado, muchas personas con ciertos tipos de cardiopatía congénita pueden llevar una vida normal y… ¡morirse de viejos!

¿Todas las cardiopatías congénitas necesitan cirugía?

No, no todas las cardiopatías congénitas son de operación. Como ya hemos dicho antes, algunos defectos estructurales cardíacos congénitos son leves y no requieren ningún tipo de tratamiento. Otros requerirán solo medicamentos y vigilancia periódica en consultas de cardiología o cardiopediatría.

Esperar puede ser una buena opción en aquellos casos en los que no hay ninguna situación de peligro: algunos defectos congénitos del corazón como la comunicación interventricular (C.I.V) pueden cerrarse espontáneamente antes de los 9 años de edad, sobre todo si se trata de un orificio pequeño.

Sin embargo, por su gravedad, repercusión o riesgo, algunas cardiopatías congénitas si requieren un manejo invasivo. Según el tipo de anomalía, sus complicaciones y las características del paciente, estas intervenciones pueden ser de diversos tipos y diferentes niveles de complejidad:

  • Procedimientos por catéter: son intervenciones para cerrar orificios o conductos anormales mediante cateterismo. También en algunos casos en posible reparar válvulas y otras anomalías. Pero el intervencionismo por catéter no es útil para todos los casos y hay pacientes que requieren cirugía convencional.
  • Cirugía torácica sin circulación extracorpórea: Son intervenciones en las que es preciso hacer una herida en el pecho pero donde no hay que abrir o entrar al corazón. Por tanto este tipo de cirugía no requiere detener el funcionamiento cardíaco y son menos complejas. Un ejemplo de este tipo de operaciones es la que se realiza a personas con persistencia del conducto arterioso (P.C.A).
  • Cirugía cardiotorácica con circulación extracorpórea: Son las popularmente conocidas como “operaciones a corazón abierto” porque requieren trabajar dentro del corazón, para lo cual hay que detenerlo transitoriamente y acoplar al paciente a una máquina de circulación extracopórea. En el transcurso de la operación, este equipo hace circular la sangre por todo el cuerpo y la oxigena, o sea, hace las veces de corazón y de pulmón. Son intervenciones de alta complejidad y mayor riesgo.
  • Trasplante cardíaco: Es la mas compleja de todas las cirugías y el último recurso cuando ya se han agotado todos los demás. Consiste en sustituir el corazón enfermo por el de un donante compatible que ha fallecido por otras causas. Usualmente incluye también a los pulmones y por eso se le llama trasplante corazón-pulmón. Por ser una intervención tan costosa, compleja y riesgosa no se realiza sino hasta que el problema es muy grave, pero desafortunadamente cuando llega ese momento no siempre aparece un órgano compatible. Por otro lado, la persona a la que se le realiza un trasplante requiere tomar de por vida medicación inmunosupresora para evitar rechazar el órgano, y ello le hace muy vulnerable a infecciones y otros problemas de salud.

Las cirugías de las cardiopatías congénitas pueden ser correctivas (para intentar restaurar el corazón y devolverlo a una función lo más normal posible) o ser solo intervenciones paliativas (es cuando se sabe que no será posible lograr una reparación completa, pero se intenta mejorar la situación del paciente y aliviar sus síntomas). Es importante aclarar que algunos pacientes con defectos cardíacos congénitos necesitan más de una intervención quirúrgica, a veces hasta cinco o más operaciones.

En todo caso, la decisión de si una anomalía cardíaca congénita requiere o no de cirugía se fundamenta básicamente en:

a) Gravedad del defecto (¿afecta el funcionamiento del corazón de manera significativa?).

b) Los síntomas (¿causa malestares intensos como fatiga, cianosis ó síncope? ¿Dificultan las actividades de la vida diaria y otras básicas como la alimentación?).

c) El resultado de pruebas diagnósticas (¿muestran presión alta o oxígeno bajo? ¿Hay evidencia de complicaciones como hipertensión pulmonar?).

d) El riesgo de complicaciones futuras (¿podría llevar a insuficiencia cardíaca o a la muerte?).  

Es bueno remarcar que siempre se prioriza lo menos invasivo y se evalúa la balanza entre beneficios y riesgos. En la mayoría de los países e instituciones, cada caso se analiza por un equipo multidisciplinario formado por cardiólogos clínicos y cardiopediatras, cirujanos cardiotorácicos y cardiólogos intervencionistas, anestesiólogos, perfusionistas, imagenólogos, psicólogos y médicos intensivistas.

Cardiopatías congénitas: CONSEJOS para EVITARLAS.

No todas las cardiopatías congénitas se pueden prevenir, ya que algunas tienen un origen genético o cromosómico que escapa al control directo tanto de los padres como de los médicos. Sin embargo, es posible reducir significativamente el riesgo de tener un bebé con una anomalía congénita cardiaca controlando ciertos factores ambientales y maternos que han sido identificados  como causas potenciales. Las principales medidas son:

  1. Seguimiento médico preconcepcional y prenatal de calidad: Tener una adecuada atención, tanto antes del embarazo como durante la gestación resulta crucial. Asegúrate de acudir a los controles obstétricos con un profesional competente. Esto puede evitar enfermedades como la anemia severa, o controlar condiciones como la hipertensión, la diabetes, la fenilcetonuria y otras patologías maternas que se sabe puede incrementar la probabilidad de que se desarrolle una anomalía congénita en el corazoncito del feto.
  2. Si eres mujer y estás en edad fértil: cerciórate de vacunarte contra la rubéola, el sarampión y otras enfermedades infecciosas que de afectarte durante el embarazo podrían provocar malformaciones congénitas en tu niño.
  3. Evita el consumo de alcohol, tabaco y toda clase de drogas psicotrópicas: Es importante que recuerdes que el corazón y otros órganos importantes de tu bebé se pueden estar formando antes de que llegues a saber que estás embarazada. Por tanto es muy importante evitar cualquier todas estas sustancias desde el mismo momento que decidas que quieres quedar embarazada.
  4. Evita la exposición a insecticidas, herbicidas, metales pesados como el plomo y el mercurio, disolventes orgánicos y otros químicos y gases industriales. A menos que sea estrictamente necesario, también evita exponerte a las radiaciones ionizantes (por ejemplo hacerte muchas radiografías o someterte a tomografías).
  5. Si estás embarazada o estás buscando estarlo pronto, tienes que consultar con un médico antes de tomar cualquier medicamento. Esto incluye a los de venta libre, como el ácido retinoico para el acné, medicamentos para dormir, antibióticos, analgésicos y fármacos anticonvulsivos.
  6. Aliméntate adecuadamente durante el embarazo, evita alimentos ultraprocesados, embutidos, conservas y ahumados.
  7. Usa suplementación nutricional con ácido fólico y multivitamínicos desde antes de concebir y durante embarazo. Esto ha demostrado reducir el riesgo de defectos cardíacos, similar a cómo se previene los defectos del tubo neural del feto.
  8. Si en tu familia hay antecedentes de cardiopatías congénitas, antes de quedar embarazada debes acudir a una consulta de consejo genético. Atenderte con un especialista en genética o genetista clínico. Esto puede ser de mucha ayuda para evaluar tus riesgos y hacerte recomendaciones precisas.

Todo esto se resume en adoptar un estilo de vida saludable con chequeos médicos regulares, nutrición adecuada y evitar la exposición a ciertas sustancias y factores ambientales.

Viviendo con un corazón con «defectos de fábrica».

Si has llegado hasta aquí es porque quizás te han dicho que tú o alguien muy cercano a ti, quizás tenga una cardiopatía congénita. Debes saber que ese diagnóstico no necesariamente es el final de tus sueños y proyectos. Como ya te hemos explicado, muchas anomalías cardíacas congénitas no son peligrosas, y otras son perfectamente corregibles. Millones de personas con alguno de estos problemas llevan una vida feliz y plena. Tú puedes también ser uno de ellos y aquí puedes conocer como lograrlo

Contenidos relacionados:

Autora: Dra. Karla Aquino, cardióloga clínica.

.

Si este artículo te ha resultado útil o interesante, COMÉNTALO y COMPÁRTELO entre tus familiares y amigos, porque alguien puede estar ahora mismo necesitándonos. Recuerda que puedes SUSCRIBIRTE para recibir gratuitamente por E-mail todos nuestros materiales. .

¿SABER MÁS? Si en este material no encontraste respuesta a alguna de tus dudas o inquietudes, dinos mediante este formulario de contacto y con gusto te ayudaremos.

ADVERTENCIA: Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamente certificado..

separe su cita

cardiologos de niños y adultos

El corazón ¿no duele?

dolor en el pecho por infarto miocardico

Hay creencias tan difundidas que terminan pareciendo verdades. Una de ellas es esa que dice que “el corazón no duele”. ¿La has escuchado? Seguramente sí. Tal vez incluso de boca de algún médico. El problema es que esa afirmación no es cierta. Y como muchas otras falsas creencias, puede tener consecuencias muy, pero muy graves.

Pero… ¿duele o no duele?

La respuesta corta es un sí, el corazón sí puede doler. Es cierto que no siempre que nos duele el pecho es por un problema cardíaco. Sin embargo, el dolor precordial o precordialgia, como le llaman los médicos al dolor en la región anterior del tórax, puede ser una señal de alerta de un serio problema de salud cardiovascular. Tal es el caso de una angina de pecho por insuficiencia coronaria o de su complicación más grave: el infarto cardíaco.

También puede deberse a una situación de extrema urgencia con necesidad de cirugía urgente como una disección aórtica. Otras veces puede ser por una pericarditis o inflamación del pericardio que es una membrana que recubre al corazón. También puede haber dolor en el pecho durante algunas taquiarritmias y en el curso de una emergencia hipertensiva. O sea, el dolor en el pecho puede ser un grito desesperado de tu corazón pidiendo ayuda.

Sin embargo tampoco podemos pasar por alto que no siempre las enfermedades del corazón provocan dolor en el pecho. Sí, así como lo lees: algunas personas pueden sufrir un infarto sin llegar a experimentar dolor, o solo tener ligeras molestias en el pecho. En ciertos casos el infarto agudo del miocardio en lugar de dolor puede provocar malestares como debilidad, falta de aire, sudoración o desmayos.

dolor en el pecho

El dolor en el pecho no siempre es del corazón

Sí como, ya hemos dicho, no todo dolor en el pecho es de origen cardíaco. A veces solo se trata de una contractura muscular (por ejemplo después de cargar un peso o hacer un movimiento brusco). Otras veces es por la inflamación de los cartílagos que unen las costillas con el esternón, algo que los médicos llaman costocondrítis o síndrome de Tietze.

También nos puede doler el pecho por una neuralgia o irritación de los nervios que van por el borde inferior de cada costilla. No es raro que un dolor torácico se deba a problemas pulmonares como una neumonía, o por enfermedades digestivas. Así mismo, se sabe que la ansiedad puede ser una de las causas más frecuentes de dolor en el precordio.

Pero aunque el dolor de pecho pueda ser también provocado por enfermedades no cardíacas, tampoco quiere decir que algunas no lleguen a ser peligrosas al punto de poner en peligro la vida y necesitar una atención de emergencia. Tal es el caso de enfermedades como el tromboembolismo pulmonar y el neumotórax.

En resumen: no siempre que duele el pecho es por un problema cardiaco, pero aunque no sea por una enfermedad del corazón, el dolor torácico a veces puede ser señal de algo grave que necesite atención médica inmediata.

Si sufres un dolor en el pecho, lo más prudente es acudir al médico, preferentemente con un cardiólogo. Esto es particularmente importante si el dolor es intenso, prolongado o se acompaña de otros síntomas como dificultad para respirar, palpitaciones, sudoración abundante, palidez, frialdad, náuseas y mareos o síncope.

10 SEÑALES PARA ACUDIR RÁPIDO CON EL CARDIÓLOGO:

1) DOLOR EN EL PECHO o la boca del estómago que se corre al cuello, la mandíbula, los hombros o la espalda y que aparece con el esfuerzo, el estrés o durante las relaciones sexuales.
2) HORMIGUEO O CALAMBRE que se irradia al brazo izquierdo. A veces más bien una sensación de fatiga o debilidad en ambos brazos.
3) SUDORACIÓN FRÍA y abundante, especialmente si se acompaña de dolor torácico. Sensación de angustia.
4) CAMBIOS DE COLORACIÓN como palidez, uñas moradas o cara roja.
5) AHOGOS y dificultad para respirar, o tos seca persistente.
6) CANSANCIO sin causa aparente.
7) PALPITACIONES fuertes, rápidas o latidos irregulares.
8) INFLAMACIÓN en las piernas.
9)
MAREOS O DESMAYOS con pérdida del conocimiento (síncope).
10)PRESIÓN ARTERIAL alta (más de 125/85 mmHg) o muy baja (menos de 90/50 mmHg).

¡ATENCIÓN! lo mejor es acudir a chequeos preventivos periódicos en lugar de esperar a que aparezca alguno de estos síntomas.

De la vida real:

Hace unos años atendí a un paciente de 52 años, comerciante, que llegó a urgencias con dolor en el pecho. Su esposa lo había convencido, a regañadientes, de ir al hospital a pesar de que él decía que:
“Esto ya me ha pasado antes, doctor. Debe ser que he cogido un gas y seguro en un rato se me alivia. A mí siempre me han dicho que el corazón no duele…”

Pues le hicimos un electrocardiograma y otros exámenes ¿y qué creen?: era un infarto miocárdico en curso. Afortunadamente, gracias a Dios y a su esposa hoy está vivo para contarlo. Y créanme que ya no repite esa frase.

El peligro de creer que el corazón no duele

Esta creencia es peligrosa porque puede minimizar un síntoma importante y retrasar la búsqueda de atención médica oportuna. En emergencias cardíacas, cada minuto cuenta, por eso las guías de práctica clínica recomiendan que ante todo dolor en el pecho nuevo o intenso, especialmente si dura más de 5 minutos, se solicite ayuda de inmediato: llama al 911 o ve a urgencias. No esperes para ver si «se te alivia solo».

¿Y por qué se repite tanto ese mito?

Quizás el origen del mito es que el corazón, como órgano muscular, tiene pocas terminaciones nerviosas en comparación con otras partes del cuerpo. Pero eso no significa que no pueda doler cuando está sufriendo un daño o injuria. Las causas del dolor pueden ser diversas como la falta de oxígeno (isquemia), la inflamación del pericardio, o la sobrecarga de trabajo.

Sin embargo, con toda probabilidad la principal razón por la cual se ha extendido el mito de que “el corazón nunca duele” es el intento de algunos médicos de tranquilizar a sus pacientes. A menudo, cuando alguien siente un dolor en el pecho, la primera reacción es el pánico. Y, en un intento de calmar esa ansiedad, algunos profesionales de la salud en lugar de detenerse a explicarles que en su caso ese dolor no es de origen cardiaco, ven más fácil decirles que “el corazón no provoca dolor”.

Dolores en el pecho que no debes ignorar

Imagina que tú o alguien cercano, experimentan alguna de estas situaciones:

  • Subes las escaleras de tu casa y sientes un dolor opresivo en el pecho, acompañado de fatiga y sudor frío.
  • Estás teniendo relaciones sexuales y sientes una apretazón en el pecho y dificultad para respirar.
  • Mientras ves una película, de repente sientes un dolor que se irradia al cuello, mandíbula o brazo izquierdo.
  • En medio de tu práctica deportiva aparece una dificultad para respirar o un dolor en el pecho, la espalda, el cuello o la boca del estómago.
  • Te despiertas en la madrugada con una molestia rara en el pecho, como una presión que no te deja volver a dormir y se acompaña de náuseas.

Ninguna de estas situaciones debe ignorarse y lo más prudente es que acudas a una consulta de cardiología. Pero si los síntomas son muy intensos vete de inmediato al departamento de emergencias más cercano. En medicina, más vale una falsa alarma que un lamento tardío.

Escucha a tu cuerpo (y no a los mitos)

El corazón sí puede doler y aunque no todo dolor en el pecho es de un origen cardíaco, siempre que ese síntoma aparezca debe prestársele atención. Así que la próxima vez que escuches eso de que “el corazón no duele” ya sabes qué responder. Y si eres tú quien siente algo extraño en el pecho, busca un cardiólogo porque es mejor evitar que tener que lamentar.

Contenido relacionado:

.

Autora: Dra. Karla Aquino, cardióloga clínica.

.

Si este artículo te ha resultado útil o interesante, COMÉNTALO y COMPÁRTELO entre tus familiares y amigos, porque alguien puede estar ahora mismo necesitándonos. Recuerda que puedes SUSCRIBIRTE para recibir por E-mail todos nuestros contenidos. .

¿SABER MÁS? Si en este material no encontraste respuesta a alguna de tus dudas o inquietudes, dinos mediante este formulario de contacto y con gusto te ayudaremos.

ADVERTENCIA: Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamente certificado..

separe su cita

Fallece María Lorena Argüello Salazar, excandidata a Miss Universo Ecuador 2024.

Fallece Maria Lorena Arguello Salazar, finalista a Miss Universo Ecuador 2024

La doctora María Lorena Argüello Salazar, excandidata a Miss Universo Ecuador 2024 ha fallecido este domingo 1 de junio de 2025 a sus 28 años. Argüello, nacida el 12 de marzo de 1997 y médica de profesión, era también conocida por su compromiso social y su labor en la Fundación Reina de Quito. La causa de su muerte podría ser cardíaca.

Fotos del Instagram de la Dra. Arguello (@lorearguello97)

María Lorena representó al Distrito Metropolitano de Quito en el pasado certamen celebrado en Machala el 8 de junio de 2024. Allí se destacó por su inteligencia, madurez y elegancia llegando al top 13 de las semifinalistas. La triste noticia de su fallecimiento ha sido confirmada por la cuenta oficial en Instagram del Concurso Nacional de Belleza (CNB) Ecuador, institución que expresó su pesar y solidaridad con su familia.

Medios como Vistazo, Metro Ecuador, Ecuavisa, El Universo, Primicias y Expreso, también han verificado el luctuoso suceso y están reportando su muerte. Hasta el momento, no se ha revelado oficialmente la causa del fallecimiento pero no hay referencias a que la doctora halla sido víctima de algún acto violento. Sin embargo, algunos presumen podría haberse tratado de una muerte súbita cardíaca como las producidas por ciertos tipos de arritmias, lo cual derivó en una parada cardio-respiratoria de la cual no pudo ser reanimada.

Su fallecimiento está generando una ola de condolencias en redes sociales, donde compañeros, amigos y seguidores que destacan su bondad y vocación de servicio. Mara Topic, Miss Universo Ecuador 2024 y Nadia Mejía, finalista del certamen, también han expresado su dolor y consternación ante el inesperado deceso. Por su parte la organización Miss Universo Ecuador y la Universidad de Las Américas (UDLA), donde Argüello estudió medicina, también han emitido comunicados lamentando su pérdida.

Noticias tan tristes como esta nos recuerdan la inherente fragilidad de nuestra existencia terrenal. En CÂRDIUM oramos por su eterno descanso y acompañamos en el dolor a los familiares y amigos de la Dra. Arguello. Paz en su tumba.

Colesterol y Triglicéridos: 7 CONSEJOS de VIDA.

colesterol y trigliceridos altos

¿Mantienes altos tus niveles de colesterol o de triglicéridos? Quizás ahora mismo no sientas ningún malestar y no le estés prestando atención al asunto. Sin embargo, si no haces algo al respecto es muy probable que llegues a sufrir alguna enfermedad aterosclerótica como un infarto coronario. También es posible que termines con una insuficiencia cardíaca, una arritmia o un accidente cerebrovascular. Sí, así de peligroso es este asunto.

¿Qué? ¿Eres de esos pocos a los que nunca le han subido las grasas en la sangre? Entonces debes saber que si no te cuidas es solo cuestión de tiempo hasta que se te trepen las cifras del colesterol, de los triglicéridos, o de ambos. También es muy probable que en algún momento te baje demasiado el HDL o «colesterol bueno», lo cual es incluso peor. Entonces, ponte pilas, sigue leyendo esto y… ¡has algo por tu vida!.

Está científicamente comprobado que los trastornos de las grasas en la sangre, también concidos como «dislipidemias» pueden provocar una importante afectación de tus capacidades para mantenerte productivo y vital. No solo pueden acortar tu sobrevivencia, sino también interfir en tu desempeño físico, laboral y sexual provocando un deterioro de la calidad de vida.

Por si te lo perdiste, en otro artículo aquí en +LATIDOS, te explicamos detalladamente el porqué son tan peligrosas las dislipidemias. En ese material, también te enseñamos a interpretar los resultados de tus exámenes de laboratorio y cuáles son los principales tratamientos y medicamentos actualmente disponibles para bajar las grasas en sangre.

Todos hemos escuchado aquello de que «prevenir es mejor que curar«. Es cierto, pero prevenir es además menos doloroso, y mucho, pero mucho, más barato. Por eso hoy te traemos estos 7 consejos de vida para que mantengas tus triglicéridos y tu colesterol a raya:

Consejo 1: COME BIEN y… ¡VIVE MEJOR!

Una alimentación equilibrada es el pilar fundamental para la prevención de las dislipidemias y otros trastornos de la salud metabólica como la resistencia insulínica.

En general los alimentos que más suben el colesterol son los mariscos (camarón, langostinos, cangrejos, ostras y animales de concha), también las vísceras, las carnes rojas y los productos industriales como los embutidos y ahumados. Por su parte los alimentos que más suben los triglicéridos son el exceso de carbohidratos como azúcares y almidones presentes en cereales (arroz, maíz, trigo), en tubérculos (papa, yuca, camote, batata o boniato), así como en las frutas. Sí, así como lo estás leyendo: el exceso de frutas como guineo, mango, naranja o piña también te puede subir los triglicéridos.

Conociendo esto, paso a compartirte las principales recomendaciones dietéticas para que mantengas controlados tus triglicéridos y tu colesterol:
Limita las grasas saturadas: Evita carnes grasas, lácteos enteros, mantequilla y aceite de palma. Ten presente que algunos productos como los helados industriales, además de exceso de azúcar suelen tener altas concentraciones de grasas saturadas procedentes de la leche e incluso de aceites añadidos poco saludables como el de palma.
Evita las grasas trans: Están presentes en alimentos industriales procesados como galletas, dulces y pastelería en general.
Incorpora grasas saludables:
Ácidos grasos omega-3: Consumir pescado graso (salmón, albacora, sardinas) dos veces por semana, asi como nueces otros frutos secos y semillas de chía.
Grasas monoinsaturadas: Aceite de oliva, aguacate y frutos secos.
Aumenta la fibra soluble: Se encuentra en avena, frutas (manzanas, naranjas), legumbres y vegetales, y ayuda a reducir el colesterol malo o LDL.
Reduce los azúcares simples: Limita los refrescos, postres y productos con harinas refinadas (pan, galletas, empanadas, pastas y pizzas) que elevan los triglicéridos.

Si deseas saber más sobre las grasas y su importancia en el organismo, así como recomendaciones nutricionales para mejorar tu salud metabólica, te invito a que consultes este artículo en la web Medicina Explicada: El mito de las grasas (y por qué no todas son enemigas).

Consejo 2: MANTENTE ACTIVO (LUCHA por tu VIDA)

Está demostrado que el ejercicio regular mejora la salud cardiovascular por varias vías. La actividad fisica sistemática puede reducir el colesterol malo LDL y los triglicéridos. Pero sobre todo es casi la única manera de aumentar el colesterol HDL o colesterol bueno.
Realiza al menos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, como caminar, trotar, bailar, nadar o montar bicicleta.
Complementa con ejercicios de fuerza o musculación al menos dos a tres veces por semana.

mujer en bici

Consejo 3: CUIDA TU PESO y NO LLORES.

El sobrepeso y la obesidad, sobre todo cuando hay aumento del perímetro o circunferencia abdominal (tener la barriga grande, algo que los médicos llaman “obesidad central”) muchas veces se asocia con triglicéridos altos y colesterol HDL bajo. Cuando todo eso coincide, entonces decimos que la persona tiene un síndrome metabólico.

Para que la reducción del peso sea más efectiva debes:
Lograr una pérdida de peso gradual (5-10% del peso corporal inicial).
Combinar una dieta equilibrada con actividad física para un enfoque sostenible.
Si tienes obesidad global o central debes buscar ayuda especializada. No es recomendable que sigas dietas por tu cuenta. Lo que a otra persona le ha dado resultado no necesariamente en tu caso será lo más efectivo o seguro.

Por otro lado, no todas las orientaciones dietéticas que se anuncian en internet o las redes sociales tienen un basamento científico o una validación profesional. En este otro artículo de este blog encontrarás más información al respecto: Cómo vencer la obesidad (sin sufrir en el intento).

Consejo 4: HUYE de los TÓXICOS.

Uno de los tantos efectos dañinos del tabaquismo ó hábito de fumar es que reduce el colesterol bueno HDL y por esa vía aumenta el riesgo de daño arterial. Al dejar de fumar, mejorarás tu perfil lipídico y reducirás significativamente tu riesgo cardiovascular.

Por otro lado, el consumo excesivo de alcohol es una causa frecuente de elevación de los triglicéridos. Las bebidas alcohólicas muy calóricas como las cervezas son las más dañinas. Los límites recomendados son hasta 1 bebida al día para mujeres y hasta 2 bebidas al día para hombres.

Consejo 5: LLÉVATE a REVISIÓN.

Las revisiones médicas periódicas con análisis de sangre permiten detectar alteraciones en los lípidos o grasas como el colesterol o los trigliceridos antes de que causen síntomas o provoquen enfermedades mayores. Todo adulto sano debe realizarse exámenes de las grasas en sangre al menos una vez al año. Anótalo en tu calendario para que no lo olvides.

Pero en caso de que sufras diabetes, hipertensión o tengas antecedentes de enfermedades cardiovasculares deberás hacerte exámenes de colesterol y triglicéridos más frecuentes (incluso hasta 3 ó más veces por año) .

Consejo 6: ¿OTRAS ENFERMEDADES? MANTÉNLAS BAJO CONTROL.

Existen enfermedades como el hipotiroidismo, la diabetes mellitus o el síndrome metabólico que tienen una incidencia directa sobre los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Por tanto, resulta muy importante mantenerlas controladas. También existen enfermedades cuyos medicamentos pueden hacer que suban las grasas en la sangre.

Algunos fármacos como los anticonceptivos y medicamentos como los antinflamatorios esteroideos que se usan en las alergias, la artritis y enfermedades autoinmunes pueden subir los lípidos en sangre. Es importante que estés al tanto si usas alguna medicina con potencial de elevarte los triglicéridos o el colesterol. En ese caso debes de analizar con tu médico si existen alternativas o alguna forma de disminuir esa probailidad. Caso contrario, debes chequearte con más frecuencia las grasas en la sangre.

Consejo 7: APRENDE a MANEJAR… EL ESTRÉS.

Está demostrado que el estrés crónico puede empeorar los hábitos alimenticios, afectar la calidad del sueño, reducir la actividad física, alterar los lípidos en sangre y así aumentar el riesgo cardiovascular.

Aprende y practica técnicas de manejo del estrés como actividades recreativas y hobbies que disfrutes, también usa técnicas de meditación o mindfulness y ejercicios de respiración o Yoga. Muchas veces puede ser de extraordinaria utilidad abuscar ayuda especializada y asistir a sesiones con un psicólogo clínico.

Contenidos relacionados:

Autora: Dra. Karla Aquino, cardióloga clínica..

Si este artículo te ha resultado útil o interesante, COMÉNTALO y COMPÁRTELO entre tus familiares y amigos, porque alguien puede estar ahora mismo necesitándonos. Recuerda que puedes SUSCRIBIRTE para recibir por E-mail todos nuestros materiales. .

¿SABER MÁS? Si en este material no encontraste respuesta a alguna de tus dudas o inquietudes, dinos mediante este formulario de contacto y con gusto te ayudaremos.

ADVERTENCIA: Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamente certificado..

separe su cita

ATAJOS del CORAZÓN: vías accesorias y Wolff-Parkinson-White (WPW)

vias accesorias

Si tu cardiólogo te ha dicho que tienes una “preexcitación ventricular por vía accesoria” o “síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW)” no te asustes, pero hay cosas que debes saber y precauciones que debes tomar. Así que sigue leyendo porque aquí te lo explicamos todo.

Preexcitación, vía accesoria, WPW… ¿Y eso qué rayos es?

Ante todo es importante que te expliquemos que nuestro corazón, además de ser una «bomba» que impulsa la sangre, es también un… ¡generador eléctrico!. Sí, dentro del corazón hay un grupo de células capaces de generar electricidad en forma de pequeñas descargas eléctricas repetitivas.

Los impulsos eléctricos rítmicos son conducidos por ciertas vías (una especie de “cables” naturales) dentro de su interior hasta llegar al músculo cardíaco o miocardio. Esa estimulación eléctrica rítmica hace que el corazón se contraiga varias veces por minuto para así bombear la sangre por las arterias y venas de todo el cuerpo.

Pero hay personas que nacen con uno o varios de esos “cablecitos” de más, algo a lo que se le llama “vías accesorias”. En muchos casos, ese cable adicional no provoca ningún problema y se descubren solo de casualidad. Pero en algunos individuos esos cables se comportan como un “atajo” o “desvío” por donde se escapa la electricidad.

Representación esquemática de una vía accesoria.

En esta última situación, los estímulos eléctricos llegan más rápido de lo debido a ciertas regiones del corazón, o sea que algunas regiones se excitan antes de tiempo: de ahí que se le llame preexcitación. Esto provoca una descoordinación del ritmo cardiaco que puede generar el llamado síndrome de Wolff – Parkinson – White (WPW).

Las arritmias resultantes (la mayoría de las cuales son taquicardias paroxísticas por reentrada) pueden ser bastante desagradables. Pero solo en algunos casos terminan siendo muy peligrosas, al punto de poner en riesgo la vida del paciente.

¿Qué síntomas provoca una vía accesoria?

Algunas personas con este trastorno eléctrico del corazón puede que nunca hayan notado nada extraño. Con frecuencia la vía accesoria o «cable adicional» se les descubre a niños o adultos por casualidad, en un chequeo médico de rutina mediante un estudio tan sencillo como el electrocardiograma (ECG).

Alteraciones electrocardiográficas de la preexcitación ventricular por vía accesoria.

Pero las vías accesorias no siempre se ven en el electro: en algunas personas siempre permanecen ocultas, mientras que en otras solo se manifestan de forma intermitente. Por lo tanto, un electrocradiograma normal, no permite descartar por completo su existencia.

Pero en otras personas, la vía accesoria de nacimiento si provoca que se les desvíe la electricidad dentro del corazón y sufran diversos tipos de taquiarritmias. Cuando una persona con una vía accesoria empieza a experimentar taquicardias es que hablamos propiamente de que padece un “síndrome de Wolff – Parkinson – White” (WPW).

En efecto, la persona que ha nacido con una vía accesoria, no siempre sufre un síndrome de WPW. Por lo general muchos médicos dicen que el paciente “tiene un WPW” cuando le detectan una vía accesoria, pero en realidad el síndrome de WPW es cuando una persona con el ECG característico de preexcitación comienza a desarrollar taquiarritmias.

Los síntomas más frecuentes del WPW son:

• Palpitaciones: el síntoma más frecuente del sindrome de Wolff Parkinson White son las palpitaciones. Consiste en la sensación de que el corazón late fuerte y muy rápido o de manera irregular.
• Fatiga: puede sentir que se cansa o agita con más facilidad ante esfuerzos comunes.

• Dolor en el pecho: las personas pueden sentir dolor en el pecho o molestias que describen como sensación de «opresión».
• Mareos: a veces la persona no siente tanta fatiga ni palpitaciones como una sensación de inestabilidad, mareos o vahídos.
• Síncope: no es el síntoma más frecuente pero un síncope puede ser indicativo de que la persona tiene un alto riesgo de complicaciones e incluso de muerte.

¿Cómo se detectan las vías accesorias y el Wolff-Parkinson-White?

El diagnóstico puede ser muy fácil para un cardiólogo o cualquier médico debidamente capacitado. En muchos casos basta con un electrocardiograma (ECG), que mostrará un patrón característico de intervalo “PR corto” y una «onda delta». Pero como ya hemos dicho antes, en ciertas personas las alteraciones en el electro pueder ser intermitentes. En esos casos puede ser muy útil alguna de las modalidades de monitoreo ambulatorio del ritmo o Holter de arritmias.

Por otro lado, en algunos pacientes las vías accesorias siempre son ocultas o con conducción retrógrada por lo que jamás aparecerán en el electro. En tales casos es posible que se necesite un tipo especial de cateterismo cardíaco llamado estudio electrofisiológico (EEF). Este es un examen en el que se introducen varios cables por las venas hasta dentro del corazón para detectar la vía accesoria, y como veremos más adelante, también se puede usar como procedimiento curativo.

Estudio electrofisiológico cardíaco con ablación de vías accesorias.

Es importante señalar que en algunos casos las vías accesorias concomitan con otras alteraciones congénitas del corazón como la anomalía de Epstein o con la miocardiopatía hipertrófica. Es por ello que los pacientes con síndrome de Wolff – Parkinson – White, pueden necesitar otros exámenes como el ecocardiograma doppler transtorácico o hasta un ecocardiograma transesofágico.

También suele ser útil una prueba de esfuerzo para evaluar el comportamiento de la vía accesoria ante el ejercicio. De esta forma se determina si es seguro que la persona practique actividades deportivas, o si puede realizar ciertas labores que implican actividad física de cierta intensidad.

¿Qué puedo esperar si tengo una vía accesoria?

Pronóstico:

  • La mayoría de los casos son benignos: Muchas personas que han nacido con una o con varias vías accesorias no experimentan síntomas y pueden llevar una vida completamente normal sin nunca experimentar arritmias (o sea, sin llegar a sufrir propiamente un síndrome de Wolff-Parkinson-White). Es por eso que no siempre que se detecta una vía accesoria es preciso tomar medicamentos. Por otro lado, en algunas personas la vía accesoria degenera de manera espontánea y desaparece conforme avanza la edad.
  • Riesgo generación de arritmias: Toda persona con una vía accesoria tiene un incremento de la probabilidad matemática de que en algún momento se le genere un episodio de taquiarritmia. De ahí la importancia de seguir ciertas precauciones y de acudir de inmediato al cardiólogo en caso de palpitaciones, mareos o desmayos. En ese caso quizás le prescriban medicamentos antiarrítmicos o le digan que debe someterse a una intervención para eliminar la vía accesoria.
  • Posibilidad de complicaciones: En algunos casos, las arritmias que aparecen pueden poner en riesgo la vida de la persona si no se tratan a tiempo. En estos casos es aún más importante usar ciertos medicamentos de forma permanente o someterse a una ablación o eliminación por catéter de la vía accesoria.
  • El peligro de otras arritmias añadidas: Algunos tipos de arritmias no son provocadas por la vía accesoria, pero pueden tener un comportamiento muy peligroso en personas que han nacido con esa anomalía. El caso más típico es la fibrilación auricular (FA), una disrritmia muy frecuente que incluso puede aparecer en personas jóvenes y sanas. Es muy poco probable que una fibrilación atrial provoque complicaciones en una persona sana. Sin embargo, cuando el paciente tiene una vía accesoria, la FA puede “escaparse” directamente hacia los ventrículos y degenerar en una fibrilación ventricular. Esta es una arritmia grave que provoca parada cardíaca y que si no se maneja de manera rápida y efectiva lleva en pocos minutos a la muerte.

Precauciones:

  • Consulta regularmente a tu cardiólogo: Si te han detectado una vía accesoria, los controles periódicos son fundamentales para monitorear la evolución y ajustar el tratamiento en caso de ser necesario.
  • Evita circunstancias de peligro: La persona con vías accesorias, sobre todo si ha desarrollado arritmias (sindrome WPW) o no debe laborar en ciertos ambientes industriales, operar maquinaria peligrosa, o desempeñarse como conductor profesional o piloto de naves aéreas. Luego de un procedimiento de ablación se podrá determinar si está apto para dichas ocupaciones.
  • Evita los factores desencadenantes: El estrés, la actividad física intensa, las bebidas energizantes, el exceso de cafeína, el tabaco, las drogas psicotrópicas y el alcohol, así como algunos medicamentos, pueden aumentar la probabilidad de que aparezcan las arritmias en personas con una preexcitación por vía accesoria. Y no solo pueden hacer más fácil que se inicie una taquiarritmia, sino que esta sea más duradera, más difícil de controlar y más peligrosa para la vida.
  • Lleva un registro de tus síntomas: Esto ayudará a identificar patrones y a comunicar cualquier cambio al médico. Si sientes palpitaciones trata de notar la fecha, la hora y analizar si está relacionado con algo que comiste o bebiste, u otro cambio en tus rutinas diarias.
  • Usa recursos tecnológicos: Es muy útil que dispongas de un smartwach capaz de monitorear tu frecuencia cardiaca y de ser posible, también hacer un registro del ritmo cardiaco. Así, en caso de que sientas algún malestar le podrás enviar a tu cardiólogo una información más precisa para que pueda ayudarte mejor y orientarte que hacer.

¿Puedo practicar deportes si tengo síndrome de WPW?

La práctica de ejercicio físico es muy beneficiosa para la salud cardiovascular. Sin embargo, si tienes una preexcitación ventricular por vía accesoria, enfrentas un mayor riesgo de desarrollar ciertas arritmias peligrosas durante el ejercicio. Sobre todo si se trata de esfuerzos intensos o prolongados como los que se requieren en el deporte profesional de alto rendimiento o actividades competitivas.

Es importante consultar con tu cardiólogo antes de iniciar cualquier programa de entrenamiento. Esto es especialmente importantes si ya has sufrido taquicardias y es evidente que sufres un síndrome de Wolff Parkinson White. Probablemente el cardiólogo te indique una ergometría o prueba de esfuerzo para poder indicarte qué tipo de actividad física es más adecuada y segura para ti. De manera general es importante:

  • Ejercítate de forma regular: La actividad física ayuda a fortalecer el corazón y a mejorar la salud en general.
  • Mantente bien hidratado: Preocúpate por estar siempre bien gidratado y evitar ambientes de calor extremo.
  • Conoce tus límites: Evita el ejercicio intenso y prolongado, especialmente durante los períodos en los que se experimentan síntomas.
  • Escucha a tu cuerpo: Si sientes dolor en el pecho, mareos o palpitaciones durante el ejercicio, debes detenerte y buscar atención médica.
  • Monitorea tus datos: Usar dispositivos de monitoreo cardíaco durante el ejercicio como relojes inteligentes y otros «weareables» puede ser una buena idea para asegurarte de que todo está bajo control.

¿Cuál es el tratamiento Síndrome de Wolff-Parkinson-White?

Como ya hemos dicho antes, no todos los pacientes con preexitación ventricular por vía accesoria necesitan tratamiento. Pero si tienes un síndrome de WPW con síntomas frecuentes o severos, o has tenido alguna arritmia como una fibrilación o un flutter auricular entonces hay varias opciones terapéuticas:

  • Medicamentos antiarrítmicos: Algunos fármacos pueden ser útiles para evitar las arritmias o hacerlas menos desagradables o peligrosas en personas con el síndrome de Wolff-Parkinson-White. Pero hay que tener mucho cuidado porque algunos medicamentos antiarrítmicos pueden empeorar la preexcitación por la vía accesoria y favorecer la aparición de arritmias malignas. No tomes nada por tu cuenta y siempre consulta con un cardiólogo.
  • Cardioversión – desfibrilación: Se trata de un procedimiento que se utiliza en caso de algunos tipos de taquicardias cuando han fracasado los medicamentos o se necesita una rápida reversión al ritmo normal. Consiste en una descarga eléctrica sobre el pecho del paciente para restablecer el ritmo cardíaco normal. Es un procedimiento que se debe llevar a cabo por personal especializado y usualmente se hace bajo sedación.
  • Ablación por catéter: Se trata de un procedimiento invasivo que puede ser curativo en muchos casos de arritmias mediadas por vía accesoria. Consiste en introducir un catéter a través de las venas de la base del muslo y deslizarlos hasta dentro del corazón. Una vez allí, se mapea o detecta la ubicación de la vía accesoria, tras lo cual se le ablaciona o elimina mediante el calor que generan ondas de radiofrecuencia (ablación por radiofrecuencia), mediante el frío (crioablación), o con campos electromagnéticos pulsados.

Vivir con el síndrome de WPW requiere un seguimiento médico adecuado y un estilo de vida saludable. Recuerda, cada persona es diferente, así que lo que funciona para alguien, puede que no sea lo ideal para otro. La comunicación con tu cardiólogo es clave para manejar el síndrome de Wolff-Parkinson-White de manera efectiva. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con esta condición pueden llevar una vida plena.

Contenidos relacionados:

¿Quieres saber más?

Para más información sobre la preexcitación ventricular por via accesoria y el síndrome de Wolff-Parkinson-White puedes visitar estos sitios web oficiales:

Mayo Clinic: Síndrome de Wolff-Parkinson-White

MedlinePlus: Síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW).

American Heart Association: Sus episodios de latidos cardíacos demasiado rápidos resultaron ser un problema eléctrico.

.

Doctor Aldo Santos, cardiologo

Autor: Dr. Aldo M. Santos, cardiólogo en CÂRDIUM.

Si este artículo te ha resultado útil o interesante, COMÉNTALO y COMPÁRTELO entre tus familiares y amigos, porque alguien puede estar ahora mismo necesitándonos. Recuerda que puedes SUSCRIBIRTE y recibir por E-mail todos nuestros materiales. .

¿SABER MÁS? Si en este material no encontraste respuesta a alguna de tus dudas o inquietudes, dinos mediante este formulario de contacto y con gusto te ayudaremos.

ADVERTENCIA: Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamente certificado..

separe su cita

¡Feliz Corazón!

Dia Mundial del Corazón 2024

Cada 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón. El objetivo de esta iniciativa de la Federación Mundial del Corazón, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud, es ayudarnos a tomar conciencia y motivarnos a la acción a favor de nuestra salud cardiovascular.

La conmemoración de “un día para la salud del corazón” enfatiza la necesidad de adoptar estilos de vida saludables y combatir factores de riesgo como la obesidad, el consumo de tabaco y alcohol, así como el sedentarismo o falta de ejercicio físico. En fin, todo lo que favorece las enfermedades del corazón, una de las principales causas de muerte, discapacidad y sufrimiento en el mundo.

Dia Mundial del Corazón 2024

En el marco de la celebración muchas instituciones educativas y de salud, tanto públicas como privadas organizamos campañas, eventos deportivos y chequeos médicos gratuitos alrededor del mundo, buscando no solo informar sino también inspirar cambios duraderos en la conducta de las personas.

En este 2024, las celebraciones se han centrado en cómo puedes «usar tu corazón» (entendido como tu motivación, tus sentimientos, aspiraciones y emociones) no solo para mejorar tu propia salud, sino también para influir positivamente en los que amamos: tu pareja, tus padres, hijos y amigos.  

El Día Mundial del Corazón 2024 nos recuerda que el cuidado del corazón es una responsabilidad compartida, donde cada acción cuenta: desde la elección de un alimento hasta  la promoción de hábitos que favorezcan «espacios cardioprotegidos» y ambientes saludables para la familia y la comunidad.

El cuidado del corazón es una responsabilidad compartida.

Este domingo 29 de septiembre de 2024 en CÂRDIUM les deseamos a ti y a los tuyos un…

Contenidos relacionados:

Instagram