¿Quieres proteger tu corazón? ¡Aprende a medirte la presión!

medicion de la presión arterial.

El próximo 17 de mayo es el Día Mundial de la Hipertensión Arterial. Se trata de una jornada cuyo objetivo es crear conciencia sobre la importancia de la prevención y el control de las elevaciones de la presión, un problema de salud que afecta a 1 de cada 4 personas de todas las edades.

Prepárate para ser hipertenso (o haz algo para evitarlo).

Sí, la mayoría de todos nosotros terminaremos siendo hipertensos (en caso de que logremos vivir lo suficiente). Esta afirmación es porque la probabilidad de llegar a padecer de «presión alta» aumenta conforme avanza nuestra edad. La hipertensión puede ser una de las consecuencias de los cambios metabólicos, renales y vasculares provocados por el envejecimiento. Esta es la razón por la cual 6 de cada 10 personas mayores de 60 años sufre hipertensión y necesita medicación.

Pero la probabilidad matemática de desarrollar hipertensión arterial (HTA) puede reducirse si la persona mantiene un estilo de vida saludable. En efecto, una dieta adecuada, el control del peso corporal y la actividad física sistemática pueden ayudarte a lograr una buena salud metabólica y evitar que llegues a ser hipertenso. Entonces… ¡de ti depende!

¿Medirse uno mismo la presión arterial?

Varias investigaciones han comprobado la utilidad de que los pacientes puedan medirse ellos mismos la presión arterial en su casa. Incluso algunos trabajos demuestran que las mediciones de la presión en la casa son más fidedignas que las obtenidas en un consultorio médico. Para ello es importante que cuentes con un aparato de medir la presión arterial. Estos equipos, también denominados «tensiómetros», son varios tipos o modelos pero los más prácticos y fáciles de utilizar son los digitales.

Hay quienes dicen que los tensiómetros digitales no son exactos. Pero la realidad es que los actuales equipos digitales de medir la presión arterial si son bastante fiables. Y lo mejor es que para usarlos solo tienes que colocarte el brazalete y apretar un botón. No obstante, para asegurar un resultado exacto, lo ideal es que tu tensiómetro sea de una marca y modelo validados. También que sus pilas o baterias sean de calidad y tengan suficiente carga.

Es recomendable que no compres cualquier equipo de medir la presión que veas en comercios no especializados o que encuentres en internet. Antes de adquirirlo debes informarte y preguntarle a tu cardiólogo o consultar los listados de modelos de tensiómetros revisados y certificados u homologados por instituciones médicas. También es muy útil que cuando consigas un aparato de medir la presión lo lleves a tu consulta para que un médico o una enfermera calificada lo verifiquen. Ellos también pueden enseñarte a usarlo.

Pasos para la automedición de la presión arterial

Casi todos los equipos traen las instrucciones de uso y en youtube puedes encontrar útiles vídeos de como hacerlo pero aquí te detallamos paso a paso lo que debes hacer.

  1. Preparación: Antes de medir tu presión arterial, asegúrate de estar relajado. Evita el consumo de café, alcohol o tabaco al menos 30 minutos antes de la medición. Usa el baño si es necesario, ya que una vejiga llena o estar mucho tiempo sin defectar pueden afectar la lectura de la presión arterial.
  2. Posición: Siéntate cómodamente en una silla con los pies apoyados en el suelo sin cruzar las piernas. Apoya tu brazo izquierdo en una mesa o escritorio de manera que esté al nivel de tu corazón.
  3. Colocación del brazalete: Coloca el brazalete o manguito del tensiómetro alrededor de tu brazo izquierdo por encima de la flexura del codo. El brazalete debe estar ajustado pero no demasiado apretado – deberías poder deslizar dos dedos debajo del brazalete.
  4. Medición: Enciende el tensiómetro y sigue las instrucciones del dispositivo. Casi siempre solo basta con apretar un botón y esperar a que el equipo lo haga todo de forma automática. Permanece quieto y en silencio durante la medición. Es importante que no muevas el brazo, tanto en el momento que esté inflando y sientas que te aprieta como en el que se esté desinflando y sientas que el brazalete va aflojándose.
  5. Lectura: Una vez que el tensiómetro haya terminado de medir el brazalete se desinfla y en la pantalla aparecerá el resultado. La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y se presenta como dos números. Por ejemplo: 120/80 mmHg. La mayoría de los tensiómetros digitales también informa el pulso o frecuencia cardíaca en cantidad de latidos en un minuto (lpm). Por ejemplo: 72 lpm.
  6. Repetición: Para obtener una medición precisa, es recomendable repetir el proceso al menos una vez más pero esperando al menos unos 5 minutos entre una y otra medición. Es importante que sepas que los resultados nunca serán idénticos, pero la diferencia no puede mayor de 10 mmHg en cuyo caso debes de sospechar que no estás haciendo algo bien o que el equipo tiene algún fallo.
  7. Anotación: Luego de terminar la medición, anota de inmediato los resultados exactos para que no los olvides y se los puedas mostrar a tu médico. Registra la fecha, la hora, las cifras de presión arterial y del pulso. Si tienes síntomas o malestares debes anotarlo. Algunos tensiómetros digitales se pueden enlazar con los teléfonos celulares inteligentes y transferirle los resultados. También es posible descargar e instalar aplicaciones (Apps) en las que puedes ir llevando un registro de tus mediciones para mostrárselas al cardiólogo en tu próxima consulta.
Cómo medirse uno mismo la presión arterial con un tensiometro digital de brazo.
Cómo medirse uno mismo la presión con un tensiómetro digital de muñeca.

Apps de registro de la presión arterial.

Tan útil es el registro periódico de las cifras de presión arterial que se han desarrollado aplicaciones de software específicas para ese fin. Una de ellas se llama «Control de presión arterial» y está disponible tanto para Android como para iPhone.

Con esta clase de Apps podrás llevar tu historial de cifras de presión, ver sus gráficos y saber cómo está evolucionando. Esos datos los puedes compartir con tu médico o cardiólogo para recibir sus recomendaciones. Su principal virtud es que resultan intuitivas y fáciles de aprender a usar, incluso por personas poco familiarizadas con la tecnología. Muchos de estos tipos de software además permiten añadir anotaciones y recordatorios para que no olvides tomar tus medicamentos. También en algunas es posible registrar otros parámetros de salud y detalles de tratamientos.

Actualmente algunos relojes inteligentes o smartwach son capaces de estimar o de medir la presión arterial. Si te interesa conocer más sobre este tema debes de consultar este otro artículo de +LATIDOS: Medición de la Presión Arterial con Relojes Inteligentes.

¿Deseas medirte tu mismo la presión? ¡Nosotros te enseñamos!

Si tienes un tensiómetro y quieres aprender a medirte tu mismo la presión, en CÂRDIUM te podemos enseñar. Trae tu equipo para que nuestros médicos o enfermeras lo verifiquen y te enseñen a usarlo. Aprende a medirte la presión y protege mucho más que tu corazón.

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Autor: Dr. Aldo Santos , cardiólogo en la red cardiológica CÂRDIUM.

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«El apagón cerebral»: todo sobre los síncopes.

Todo lo que debes saber sobre los sincopes.

¿Alguna vez perdiste repentinamente el conocimiento? ¿Te desmayas con mucha facilidad? ¿Con frecuencia sufres eso que popularmente se conoce como “patatús”, “yeyo” o “soponcio” y cuando menos te lo esperas terminas “patas arriba”?

Entonces es posible que estés experimentado síncopes. Pero no te angusties porque aquí te explicaremos todo lo que necesitas saber para prevenir y tratar ese problema de salud.

¿Qué es un síncope?

Síncope es la pérdida brusca y transitoria de la conciencia y del tono postural, o sea con relajación repentina de los músculos lo cual provoca un desplome del cuerpo. En otras palabras, es un desmayo repentino que ocurre de forma breve y se recupera espontáneamente y sin dejar secuelas neurológicas como parálisis, intensa desorientación, problemas de la audición o de la visión.

Los síncopes son un problema bastante común que pueden aparecer a cualquier edad y en algunas personas puede ser recurrente o repetitivo. Aunque se trata de algo bastante desagradable, no siempre el sincope se debe a una condición peligrosa. Sin embargo, un evento sincopal por corto y sencillo que sea puede dar lugar a traumatismos y situaciones catastróficas como accidentes laborales, domésticos o del tránsito. Por otro lado, en ciertos pacientes puede ser un signo (a veces el primero) de una enfermedad con serio riesgo para la vida.

Sí, así como lo lees: un síncope puede ser el anuncio de algo mucho más grave como una arritmia ventricular maligna o un paro cardiaco inminente. Por eso si has sufrido uno o varios episodios sincopales, lo más prudente es que acudas cuanto antes a un médico debidamente capacitado. Pero… ¿a cuál? Pues teniendo en cuenta las causas más frecuentes y peligrosas de síncope, es conveniente que inicies tu atención asistiendo con un cardiólogo.

Pero no todo desmayo es un síncope.

Pero es importante tener en cuenta que no todas las pérdidas de la consciencia o desvanecimientos corresponden a un síncope. Existen cuadros muy similares que pueden en realidad ser episodios de vértigo o de lipotimia. También es necesario distinguir los síncopes de algunos tipos de colapso provocados por efectos del consumo de alcohol, algunos tipos de medicamentos o drogas.

Otros estados que pueden simular un síncope son los trastornos neurológicos como los accidentes cerebrovasculares, la epilepsia y otras causas de crisis convulsivas. También algunos problemas endocrinos como la hipoglicemia o ciertas alteraciones psiquiátricas como las crisis disociativas y el seudosíncope psicógeno por ansiedad.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el síncope no siempre se manifiesta de forma completa. A veces solo tiene manifestaciones parciales que llamamos «presíncope» o cuadro presincopal. En ese caso el paciente quizás solo desarrolle una especie de mareo o sensación de vahído o «flojera» sin que llegue a perder por completo la conciencia. Esto se puede acompañar de otros síntomas como visión borrosa u oscura, palidez, piel fría, sudoración o náuseas.

¿Por qué se producen los síncopes?

Casi siempre los síncopes se deben a una disminución temporal del flujo sanguíneo cerebral. Resulta que cuando no nos llega suficiente oxígeno al cerebro, este se desconecta temporalmente y sufre algo así como una especie de “apagón” o más bien de “reinicio” o “reseteo”. Durante este lapso la persona también pierde el tono muscular y por eso cae desplomado, pudiéndose golpear contra el suelo o cualquier objeto.

Hay 3 tipos principales de síncope: el neuromediado, el ortostático y el cardíaco o cardiogénico:

A) Síncope neuromediado:

El neuromediado o reflejo es el tipo más común de síncope pues causa 2 de cada 3 eventos sincopales. Se produce como resultado de una alteración en los reflejos del sistema nervioso autonómico que regula la dilatación de los vasos sanguíneos y la frecuencia cardiaca. Esto provoca vasodilatación y bradicardia haciendo que por momentos no llegue suficiente sangre al cerebro. Los episodios generalmente son precedidos por malestar, sudoración, náuseas, palpitaciones, síntomas abdominales y visión en túnel. Los principales subtipos de síncope neuromediado son:

Síncope vasovagal:

usualmente se desencadena por estrés emocional, o estar de pie o sentado durante largos períodos, también por deshidratación o ambientes muy calurosos. Pero también puede suceder sin un desencadenante evidente. Es el más común entre los pacientes jóvenes, en especial de sexo femenino, aunque puede ocurrir en personas de más edad. Su recuperación completa puede ser algo lenta y a veces se puede acompañar de relajación del esfínter vesical (orinarse).

Síncope situacional:

Este subtipo de síncope es desencadenado por circunstancias como la defecación, la tos, tener la vejiga demasiado llena de orina, levantar un peso, reír con fuerza o hacer un esfuerzo para tragar. Ese tipo de actividades puede estimular ciertos receptores que provocan vasodilatación y así precipitar los episodios sincopales.

Hipersensibilidad del seno carotídeo:

El seno carotideo es una región del cuello en la que hay ciertos receptores o “sensores” que ayudan a regular la dilatación de las arterias del cuerpo. En algunas personas esos receptores son demasiado sensibles y su estimulación espontánea o accidental como por ejemplo al rotar la cabeza o estirar el cuello, al afeitarse o por usar ropa con cuello apretado puede desencadenar un sincope.

Síncope posterior al ejercicio:

suele ser una forma de la variante vasovagal, pues hay personas que al finalizar una actividad física experimentan un descenso brusco de la presión arterial. Los posteriores al ejercicio no se deben confundir con los síncopes que ocurren durante el ejercicio por enfermedades cardiacas como miocardiopatía hipertrófica obstructiva o estenosis de la válvula aórtica o de la pulmonar.

B) Síncope por hipotensión ortostática:

La hipotensión arterial ortostática origina alrededor del 10% de todos los casos de síncope y es la causa más común de síncope en pacientes de avanzada edad. Su causa es usualmente una disfunción autonómica, o sea un desequilibro entre los sistemas simpático y parasimpático. El diagnóstico de hipotensión ortostática se hace cuando se demuestra un descenso de al menos 20 mmHg en la presión arterial sistólica, o de 10 mm Hg en la presión arterial diastólica, en el lapso de entre 30 segundos y 5 minutos luego de ponerse de pie.

Al ponerse de pie es normal que se detecte un ligero incremento transitorio de la frecuencia cardiaca (FC). Pero la ausencia de ese aumento de la FC también puede indicar una disfunción autonómica. En el otro extremo, su aumento desmedido (más de 20 latidos/minuto respecto a la basal) también es anormal y puede alertar sobre una hipovolemia.

C) Síncopes cardiogénicos:

Ciertos problemas cardíacos causan entre el 10% al 20% de todos los casos de síncope. Sin embargo, los síncopes cardiogénicos son los más peligrosos debido a que se relacionan con un alto riesgo de parada cardíaca y muerte súbita. Generalmente, este tipo de sincopes ocurre repentinamente y sin pródromos o síntomas que los anuncien y muchas veces ocurren durante una actividad física. Según la causa, hay tres formas de síncope cardíaco:

Sincopes cardíacos obstructivos:

Son causados por enfermedades que provocan obstrucciones al flujo sanguíneo como la estenosis valvular aórtica, la estenosis severa de la válvula pulmonar, la miocardiopatía hipertrófica obstructiva o las hipertensiones pulmonares graves.

Sincopes causados por taquiarritmias:

Son provocados por arritmias malignas como las taquicardias ventriculares secundaria a enfermedad coronaria, miocardiopatía hipertrófica, miocardiopatía hipertensiva, enfermedad valvular o defectos genéticos de los canales iónicos. También otras taquiarritmias como la fibrilación auricular y el flutter auricular cuando son muy rápidas pueden provocar sincope o presíncope.

Síncopes provocados por bradicardias o bloqueos:

También algunos tipos de bradicardias o ritmos con latidos lentos pueden provocar sincopes cardiacos. Estos pueden deberse a bloqueos aurículo-ventriculares de alto grado debidos a degeneración del sistema de conducción. También pueden deberse a isquemia coronaria, infartos o efectos adversos de ciertos fármacos.

D) Otras causas de síncope:

Algunas enfermedades agudas también pueden causar síncope. Tal es el caso de la anemia aguda o hipovolemia debida a hemorragias, el tromboembolismo pulmonar con compromiso hemodinámico, el taponamiento cardíaco y la disección aórtica. También ciertos trastornos de la circulación sanguínea hacia el cerebro como la obstrucción carotídea bilateral o el compromiso del sistema arterial vertebrobasilar y la enfermedad de la arteria subclavia proximal o «síndrome del robo de la subclavia.«

¿Cuáles son los exámenes para estudiar un síncope?

Ante un paciente con historial de episodios sincopales, el médico deberá hacer un exhaustivo interrogatorio para recopilar información sobre: antecedentes médicos personales y familiares. También recabará detalles sobre los eventos de desvanecimiento como sus síntomas iniciales, la forma de aparición, la duración y la terminación.

Luego procederá a realizar un examen físico para buscar signos de posibles afecciones cardiovasculares, endocrinas o neurológicas que puedan ser causas de síncope. En el examen físico probablemente incluya maniobras para explorar el equilibrio, además de un masaje del seno carotídeo que consiste en frotar ligeramente cierta región del cuello.

Dentro de los principales exámenes para el estudio de los sincopes se encuentran:

  1. Examenes de laboratorio: permiten detectar enfermedades endocrinas (hormonales), trastornos electrolíticos y otras alteraciones que pueden favorecer la aparición de los síncopes, o provocar otras causas de desvanecimiento no sincopal.
  2. Electrocardiograma (ECG): este examen registra la actividad eléctrica del corazón y puede ayudar a detectar arritmias cardíacas u otros problemas cardíacos que podrían causar un síncope.
  3. Prueba de la mesa basculante o “tilt test”: es un examen imprescindible en el estudio del síncope. Ayuda a los cardiólogos a diagnosticar problemas relacionados con el ritmo cardíaco y la presión arterial evaluando cómo responde nuestro cuerpo a los cambios rápidos de posición. De esa forma permite distinguir entre diferentes causas de síncope.
  4. Prueba de esfuerzo o ergometría: en este estudio se evalúa cómo responde el corazón a un estrés físico. Se realiza mientras la persona hace ejercicio en una caminadora o una bicicleta estacionaria y puede revelar problemas coronarios, arritmias y otros problemas cardíacos que pueden no ser evidentes en otros examenes en reposo.
  5. Monitoreo ambulatorio de la presión arterial (M.A.P.A): durante este examen, se lleva un pequeño dispositivo portátil que registra la presión arterial durante un período prolongado, generalmente por 24 horas o más. Puede ayudar a identificar cambios en la presión arterial que podrían estar relacionados con los síncopes.
  6. Holter de arritmias: este dispositivo registra continuamente la actividad eléctrica del corazón durante un período prolongado, generalmente de 24 a 48 horas. Puede detectar episodios de arritmias cardíacas rápidas (taquiarritmias) o lentas (bradiarritmias) que podrían ser la causa de los síncopes.
  7. Ecocardiograma doppler: esta prueba utiliza ultrasonido para obtneer imágenes del corazón en tiempo real. Puede ayudar a evaluar la estructura y la función del corazón, buscando anomalías que podrían causar síncopes.
  8. Otros exámenes: Dependiendo de los síntomas y los resultados de los exámenes anteriores, quizás sean necesarias pruebas adicionales como el electroencefalograma, una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TAC) del cerebro para precisar enfermedades neurológicas.

Consejos para prevenir los síncopes:

Evita las situaciones en las que ya sabes eres propenso a sufrir los síncopes como aglomeraciones de personas y ambientes calurosos o sitios cerrados.
Mantente bien hidratado, especialmente en los días muy soleados o calurosos.
Levántate lentamente si has estado sentado o acostado por un período prolongado: primero ponte sobre tu lado izquierdo y cuenta hasta 7, luego siéntate y cuenta gasta 7 para solo entonces ponerte de pie.
Evita el exceso de alcohol y el consumo de drogas psicotrópicas o estimulantes.

¿Qué hacer si siento que me va a repetir el síncope?

Antes de desmayarse, algunas personas pueden sentir algunos síntomas como debilidad, náuseas, mareos, sudoración, hormigueos, debilidad en las piernas, pitidos en los oídos o síntomas visuales como puntitos brillantes o visión borrosa. En caso de identificar alguno de estos síntomas que pueden anunciarte un episodio sincopal inminente debes:
1). Comunícalo de inmediato a las personas cercanas.
2). Interrumpe cualquier actividad y siéntate o acuéstate en el piso, de ser posible poniendo tus pies en alto (es preferible acostarse en el suelo que darse con él en la cabeza).
3). Expulsa cualquier alimento que tengas en la boca.
4). Suelta de inmediato cualquier objeto peligroso (punzante o filoso).
5). Si estás conduciendo estaciónate de inmediato, pon el freno de mano y las luces de emergencia.
6). Aunque haya sido una “falsa alarma”, evita reiniciar durante un tiempo prudencial actividades que impliquen algún peligro como conducir, maniobrar maquinaria o instrumentos peligrosos, subir escaleras o hacer trabajos en alturas…

¿Qué debo hacer si veo a alguien sufriendo un síncope?

1). Da la voz de alarma y pide que alguien pida ayuda o llame al 911.
2). Verifica si respira y si tiene pulso (siga haciéndolo mientras dure el síncope):
a) Si las respuestas a los puntos 2 y 3 son positivas, entonces colócalo en el piso en una posición segura (boca arriba con la cabeza ladeada por si vomita o con el cuerpo sobre su lado izquierdo). Siempre que sea posible póngale las piernas en alto.
b) Si no respira o no se le siente pulso, entonces debe iniciar las maniobras de reanimación ante una parada cardiorespiratoria.
3). Asegúrate de alejarlo de cualquier peligro (la calle, fuentes de calor o piscinas). Facilita que la víctima respire con facilidad, aflojándole la ropa, corbatas, bufandas, cinturones.
4). Si la víctima siente frío, puedes taparla con una manta y proteger su cabeza poniendo debajo un cojín, toalla o zapato. Si por el contrario hay mucho calor, asegúrate de ponerlo a la sombra y que le llegue aire fresco.
5). No intentes darle agua, alimentos, azúcar, café, caramelos ni medicamentos.
6). Nunca dejes sola a la víctima, mantente a su lado hasta que alguna otra persona o personal más capacitado asuma el control de la situación.
7). Usualmente en caso de que sea un síncope la persona se debe recuperar completamente en unos 10 a 15 minutos. Si la víctima no mejora o no se recupera rápido llama a emergencias, comunicando detalles de lo sucedido y explicando el cuadro.
8). Si la persona se recupera por completo, siéntala despacio y haz que se mantenga unos minutos en esa posición antes de incorporarla (si se levanta muy rápido puede hacer que se repita el mareo o el sincope).
9). Cuando lleguen los servicios de emergencia, explícales lo sucedido, las medidas que has tomado y cómo ha evolucionado la víctima.

La información y la educación son clave para manejar los síncopes de manera efectiva. Cuanto más sepas, mejor podrás cuidar de tu salud y prevenir futuros episodios sincopales. Tampoco dudes en hablar con tu médico si tienes alguna pregunta o inquietud al respecto.

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Autor: Dr. Aldo Santos , cardiólogo en la red cardiológica CÂRDIUM.

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¿Cuándo sospechar una hipertensión arterial?

presion alta

A la hipertensión arterial popularmente se le llama el “asesino silencioso”. Este aterrador título se debe a que tener la presión alta puede dar muy pocos síntomas durante mucho tiempo. Mientras tanto, va poco a poco provocándonos daños que pueden terminar en enfermedades peligrosas, irreversibles e incluso mortales.

En ocasiones cuando la persona hipertensa comienza a sentir algún malestar importante es porque ya tiene una complicación grave, incluso con serio peligro para la vida. Es por eso tan valioso estar al tanto de los síntomas sutiles que nos deben hacer sospechar una hipertensión arterial. Aquí te explicamos 7 de esos indicios que pueden estar indicando una hipertensión.

Siete signos para sospechar presión alta:

  1. Dolores de cabeza: Si experimentas dolores de cabeza o cefaleas frecuentes podría ser una señal temprana de hipertensión arterial. No siempre se trata de un dolor intenso o pulsátil, a veces es más bien una sensación de molestia, pesadez o atontamiento.
  2. Alteraciones visuales: Las elevaciones prolongadas de la presión arterial pueden dañar los vasos sanguíneos de la retina, lo que puede provocar una visión borrosa, visión doble o incluso pérdida repentina de la visión.
  3. Hemorragias nasales u oculares: Las hemorragias nasales repetitivas pueden ser un indicador de hipertensión arterial. Los vasos sanguíneos pequeños y frágiles en la nariz pueden romperse más fácilmente debido a la presión arterial alta, lo que puede provocar hemorragias nasales frecuentes. También la presión alta puede provocar hemorragias subconjuntivales que es cuando aparece un hematoma en la porción blanca de uno de los ojos.
  4. Dificultad para respirar o fatiga: La hipertensión puede manifestarse como una dificultad respiratoria, ahogo o falta de aliento, sobre todo cuando se hace algún ejercicio. La fatiga constante puede ser un indicador de elevación de la presión arterial. Esto se debe a que la hipertensión puede afectar la capacidad del corazón para bombear sangre de manera efectiva, lo que reduce el suministro de oxígeno y nutrientes al cerebro y otros órganos vitales.
  5. Mareos: Los mareos, la inestabilidad en la marcha y cualquier trastorno del equilibrio puede ser un signo que indiquen la elevación anormal de la presión arterial.
  6. Palpitaciones: La senslación de latidos cardíacos fuertes, rápidos o irregulares también conocido como arritmias, puede ser un indicador de hipertensión.
  7. Datos de laboratorio que indiquen deterioro de la función renal: La aparición de microalbuminuria en la orina, el aumento de la cistatina C, la creatininao y la urea en sangre o cualquier otro dato de laboratorio que indique un deterioro de la función renal pueden indicar una hipertensión arterial.

Si experimentas alguno de los síntomas anteriores, debes buscar atención médica de inmediato. La detección y el tratamiento tempranos de la hipertensión arterial pueden mejorar tu salud y reducir significativamente el riesgo de complicaciones.

¿Porqué es importante saber si tengo hipertensión?

Como cardiólogo, puedo decirte que es muy importante conocer tu presión arterial y saber si sufres de hipertensión. Y ahora te explicaré las 3 principales razones:

A). Manejo del estilo de vida:

Revisar periodicamente parámetros como tu presión arterial forma parte de un estilo de vida saludable porque te puede ayudar a identificar la necesidad de mejorar tu dieta, aumentar la actividad física, y tomar medidas para manejar mejor el estrés.

B). Prevención de enfermedades:

A la presión elevada también se le llama el “asesino silencioso” porque puede no dar síntomas evidentes hasta que ya ha provocado un daño significativo en uno o varios de nuestros órganos. Está comprobado que la hipertensión arterial mal controlada puede originar graves problemas de salud, incluyendo enfermedades del corazón como problemas coronarios, arritmias e insuficiencia cardíaca.

También puede causar accidentes cerebrovasculares como el temido «derrame cerebral», así como la enfermedad renal crónica que puede terminar en una insuficiencia renal. Al saber si sufres hipertensión, puedes trabajar con tu médico para manejarla y prevenir esas complicaciones.

C). Monitoreo de la efectividad del tratamiento:

Si ya estás en tratamiento para controlar tu hipertensión arterial, conocer como se comporta tu presión arterial te ayudará a ti y a tu médico a saber si la medicación está funcionando adecuadamente, o si es necesario hacer algún cambio en su tipo, dosis u horario.

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Autor: Dr. Aldo Santos , cardiólogo en la red cardiológica CÂRDIUM.

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