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¡Ay, los cardiólogos! Esos guardianes del corazón que nos sermonean sobre comer sano, mover el esqueleto y dormir como angelitos, pero al parecer, en su vida privada prefieren el sofá y la pizza. Aprovechando el contexto del ya muy próximo Día Mundial del Corazón que se celebra cada 29 de septiembre analicemos cómo muchos cardiólogos “cuidan” el suyo.
Un estudio bien fresquito, recién publicado en la prestigiosa revista médica Journal of the American College of Cardiology revela que muchos de los expertos en salud cardíaca no practican lo que predican. Imagínate: ellos te recetan una vida de ensaladas y trotes, pero en su casa, ¡ni hablar! Vamos a desmenuzar los principales resultados de la investigación con un toque de humor, porque al final, los doctores también son humanos (aunque algunos de ellos no estén de acuerdo).
Cientos de investigaciones previas han demostrado que es posible reducir significativamente el riesgo de enfermedades cardíacas y de mortalidad cardiovascular si se reduce o elimina en la dieta las grasas saturadas, el sodio, el azúcar, los granos refinados y los alimentos fritos, en favor de más frijoles, granos, nueces, semillas, frutas, verduras y hongos. Pero… ¿están los médicos cumpliendo esos objetivos? La respuesta corta es «no tanto».
Según el estudio, dirigido por el Dr. Kim A. Williams Sr., profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad de Louisville en Kentucky, muchos cardiólogos estadounidenses son como esos padres que te decían «no fumes» mientras escondían su cigarrillo detrás de la espalda. Los investigadores lograron encuestar a 166 cardiólogos de un total de 525 que fueron invitados a participar (porque claro, el resto estaba demasiado ocupado… ¿quizás comiendo hot-dogs?).
Apenas el 8% de los cardiólogos encuestados en el estudio admite seguir una dieta cardio-saludable.
Los resultados de la investigación son bastante curiosos: el 87% admite que nunca recibieron clases formales sobre «medicina del estilo de vida». ¡Pero eso no les impide dar consejos a diestra y siniestra! Por ejemplo, el 41% les recomienda a sus pacientes una dieta cardiosaludable a base de plantas integrales –ya sabes, frijoles, nueces, frutas y verduras en lugar de fritangas y azúcares–. Suena genial, ¿verdad? Pues solo el 8% de ellos la sigue en su propia vida: ¡hipocresía nivel experto! Es evidente que en esto influyen hábitos arraigados y el bombardeo del marketing de las comidas chatarras. Porque sí, los doctores también “muerden” el cebo de esa clase de trampas.
En relación a la actividad física: ¿Ellos? ¡Se quedan en la teoría! El 91% integra consejos de actividad física en sus consultas tipo «¡Muévete y haz 150 minutos de ejercicio moderado a la semana!«. Pero solo el 69% de los cardiólogos encuestados dice que hace ejercicios. Y el entrenamiento de fuerza, ese que tanto recomiendan al menos dos veces por semana para aumentar la masa muscular, lo practica solo el 49%. Sí, es más probable que te cruces en el gimnasio con un astrofísico experto en supernovas que con un cardiólogo.
El sueño es otro lado oscuro de los “héroes del corazón” porque aunque promedian 6.8 horas por noche, el 35% de ellos está insatisfecho con la cantidad y/o la calidad de su sueño. ¿Resiliencia alestrés? Solo la mitad emplea alguna técnica para combatir el estrés, pero casi nadie se apunta a programas formales. Respecto a las conexiones sociales, el 84% las valora, pero el 69% dice que el trabajo les roba demasiado tiempo para interactuar con amigos y familia. Ah, y… ¿los vicios?: el 92% no fuma (¡bravo!), pero el 69% bebe alcohol y un 34% lo hace semanalmente. ¿Ves porqué le cuesta tanto al tuyo exigirte “cero alcohol”?
Los doctores encuestados también reportaron ciertas barreras que les dificultan poder recomendar una dieta basada en alimentos integrales de origen vegetal a sus pacientes, incluyendo preocupaciones sobre la adecuación de proteínas (28%), desafíos sociales y culturales para la adherencia (40%) y cumplimiento del paciente (63%). Sin embargo intuimos que la barrera más grande que tienen muchos cardiólogos para recomendar una dieta saludable es su enorme barrigón.
Un llamado a la acción (con menos humor que azúcar en tu café)
Hemos querido convertir los resultados de este estudio en un espejo jocoso para nuestro gremio de cardiólogos: colegas ¡prediquen con el ejemplo! O al menos, no nos hagan sentir tan culpables cuando disfrutamos de una hamburguesa. Pero si eres doctor o doctora y este texto te ha indignado, entonces ¡TE RETAMOS!. Sí, así como lo lees: te desafiamos a que pongas en práctica… tus propios consejos de salud.
El estudio en el que nos basamos fue publicado en el Journal of the American College of Cardiology (JACC) el pasado 2 de septiembre de 2025, en el volumen 86, número 9, páginas 673-675. La autoría es de Kim Allan Williams Sr., MD, MACC, y colaboradores. Se trata de una investigación que examina la brecha entre el conocimiento de los cardiólogos sobre las recomendaciones de estilo de vida para la prevención de enfermedades cardiovasculares (ECV) y su adherencia personal a estas prácticas.
Los mensajes principales de la investigación son:
La mayoría de los cardiólogos reconocen la importancia de la medicina del estilo de vida para prevenir la ECV, pero muchos no la practican personalmente, especialmente en dieta y ejercicio.
Aunque el 41% recomienda una dieta basada en alimentos integrales de origen vegetal a sus pacientes, solo el 8% la sigue ellos mismos.
Existen barreras para implementar estas recomendaciones, como el cumplimiento del paciente (63%), desafíos culturales (40%) y preocupaciones por la adecuación de proteínas (28%).
Muchos cardiólogos enfrentan dificultades personales como satisfacción con el sueño (35% insatisfechos), manejo del estrés (pocos participan en programas formales) y conexiones sociales (69% citan excesivas demandas laborales como obstáculo).
Los autores sugieren integrar más capacitación formal en medicina del estilo de vida en la educación cardiológica para cerrar la brecha entre conocimiento y comportamiento, mejorando el bienestar de los médicos y el asesoramiento a pacientes.
En perspectiva, los hallazgos sirven como un «llamado a la acción» para que los cardiólogos practiquen lo que predican, beneficiando su salud, familias y pacientes. Esto podría favorecer un ejercicio profesional más largo y productivo, al agregar hasta una década de vida saludable.
Los médicos disfrutamos de carreras gratificantes pero muy ocupadas, estresantes y potencialmente sedentarias. Por tanto, el ejercicio de la profesión puede llevarnos al descuido y la negligencia con nuestra propia salud. En esto quizás influya cierto sesgo cognitivo en el cual asumimos que nuestros conocimientos nos protegen. Pero no, solo el saber teórico no nos sirve de “escudo” ante la enfermedad. Colega, es preciso que todos los días te despiertes, y salgas a esforzarte y dar batalla por tu salud y tu vida.
Los resultados de investigaciones como esta son un desesperado llamado a la acción dirigido a cada cardiólogo, así como a nuestros empleadores, y a las sociedades científicas e instituciones gremiales que nos representan: Debemos practicar lo que predicamos por el bien de nosotros mismos, por el de nuestras familias y el de nuestros pacientes.
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ADVERTENCIA:Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamentecertificado..
Si eres diabético, o alguien muy cercano sufre esa enfermedad, de seguro en algún momento te has planteado la pregunta de si existe alguna cura para la diabetes. Hasta hace poco con toda probabilidad tu médico te habría dado un tajante NO como respuesta. Sin embargo, eso es algo que ha comenzado a cambiar a la luz del conocimiento científico actual y aquí te lo contamos.
Avances en el tratamiento de la diabetes: muchos pero no suficientes.
Es realmente notable el avance que en las últimas décadas ha experimentado el tratamiento de la diabetes mellitus. Se han estado desarrollando muchos medicamentos que son cada vez más efectivos y seguros, tanto en el manejo de la diabetes como en el síndrome metabólico. Incluso en algunos de estos fármacos, por ejemplo la Dapaglifozina (Forxiga) y la Empaglifozina (Jardiance), se han comprobado efectos adicionales como la capacidad de conferir protección a los riñones y al corazón (efecto nefroprotector y cardioprotector). Se trata de un resultado tan valioso y potente que actualmente están indicados en pacientes con enfermedades renales o insuficiencia cardíaca, incluso aunque no sean diabéticos.
Sin embargo, a pesar de sus probados beneficios, ninguno de esos novedosos medicamentos puede curar la diabetes, o sea eliminarla por completo. Tampoco podemos perder de vista que se trata de fármacos relativamente costosos y por tanto con problemas de disponibilidad y accesibilidad para todos los que los necesitan. Por otro lado, a muchas personas se les dificulta tener que tomar medicamentos de forma permanente, mientras que otros no los toleran bien o tienen algún impedimento que les impide su uso.
Lo cierto es que esta es una enfermedad peor de lo que muchos creen: la diabetes tipo 2 acorta la sobrevivencia en un grado similar al de algunos tipos de cáncer. Pero no solo disminuye los años potenciales de vida sino que sus complicaciones discapacitantes impactan directamente en la calidad de vida. En resumen: a pesar de los avanzados medicamentos que hoy disponemos para tratar la diabetes mellitus, esta enfermedad nos sigue haciendo vivir menos y de peor manera.
Frente a todo esto, la más reciente evidencia científica indica que es posible lograr la remisión de la diabetes tipo 2, o sea controlarla hasta el punto de hacer desaparecer por completo sus síntomas y alteraciones. Todo lo que sabemos al respecto puede ser consultado en un interesante articulo científico de Amy Rothberg, Michael Lean y Blandine Laferrère, publicado a inicios de este año en la revista Diabetology.
Varias investigaciones han demostrado que tras una sustancial pérdida de su peso corporal casi nueve de cada diez personas con diabetes tipo 2 pueden reducir su nivel de hemoglobina glicosilada (HbA1c) por debajo del criterio de diagnóstico de diabetes (6,5%). Este resultado equivale a una especie de “curación” de la diabetes, aunque en realidad es preferible llamarle “remisión”, tal y como lo define un informe de consenso redactado por un panel de expertos, el cual ha sido publicado en la prestigiosa revista médica Diabetes Care. Lo más asombroso es que se puede lograr prácticamente sin usar medicamentos para reducir la glucosa (el azúcar) en sangre.
El concepto de remisión de la diabetes tipo 2 es algo relativamente reciente y aún está en investigación. No podemos perder de vista que la posibilidad de lograr la remisión solo es posible en ciertos tipos de diabetes tipo 2 pero no para la diabetes tipo 1. Si quieres saber las diferencias entre los diferentes tipos de diabetes y otros detalles relacionados, puedes consultar este otro artículo de nuestra web: Todo lo que debes saber de la diabetes mellitus.
A continuación, en este artículo de educación para la salud te vamos a resumir lo que hasta ahora se conoce sobre el tema. Pero antes de seguir debemos aclarar algunos puntos y lo primero es distinguir entre los conceptos de remisión y de curación.
Curación:
La curación es el proceso de restauración de la salud que experimentamos tras haber sufrido algún daño, desequilibrio o enfermedad. Todo ser vivo tiene incorporados diversos mecanismos naturales que favorecen su restauración y curación de manera espontánea (como por ejemplo la cicatrización de las heridas y la coagulación de la sangre). Pero como todos sabemos, también la curación puede ser favorecida o acelerada por procedimientos médicos como medicamentos, terapias, cateterismos o cirugías.
Cuando decimos que nos hemos “curado” de algo, por lo general las personas entienden que la enfermedad o alteración se ha eliminado por completo. Sin embargo la curación es un proceso dinámico que puede avanzar hasta el total restablecimiento del órgano o de la función afectada, o en cambio puede ser solo parcial sin que se logre restituir la salud al mismo nivel que había antes del daño.
Quiere decir que «curarse» no solo es cuando se logra un 100% de recuperación (como suele suceder tras una gripe, una herida superficial o de una mala digestión). También podemos hablar de curación cuando han desaparecido las causas de una enfermedad y ya no requerimos de ningún tratamiento, incluso aunque no se haya podido restablecer el 100% de la funcionalidad. Es lo que puede suceder tras haber sufrido fracturas múltiples de un miembro, o una neumonía grave. En este tipo de casos podemos lograr una curación, a pesar de quedar con ciertas secuelas temporales o incluso permanentes.
Remisión:
La remisión en cambio, se refiere a no tener la enfermedad activa. Implica una eliminación de los síntomas y la detención de la progresión de una enfermedad, sin que se haya podido corregir las alteraciones que la originan. O sea, que aunque los síntomas puedan haber disminuido o incluso desaparecido, no se puede afirmar que la enfermedad se ha erradicado por completo.
Básicamente, el concepto de remisión indica que la mejoría puede ser solo temporal y la enfermedad puede reaparecer en el futuro. Quiere decir que a pesar de la mejoría, persiste una lesión o daño en algún grupo de células o en algunas de sus funciones que siguen ahí y que ante ciertas circunstancias podrían nuevamente reactivarse, algo que se conoce como “recaída”.
El término «remisión» hasta ahora solo se usaba en el contexto de ciertos tipos de cáncer como los linfomas y también de enfermedades autoinmunes o inflamatorias remitentes-recurrentes como la artritis reumatoide o el lupus eritematoso. Pero en el caso de estas enfermedades lograr la remisión es casi siempre un triunfo terapéutico que exige tratamientos altamente invasivos y riesgosos. También a menudo para lograr la remisión, hay necesidad de seguir tomando medicamentos indefinidamente para suprimir la actividad de la enfermedad.
En cambio, en la diabetes tipo 2, lograr la remisión significa que los niveles de azúcar en sangre están dentro de los límites normales sin necesidad de medicamentos. Sin embargo, no se considera una curación completa porque las alteraciones metabólicas siguen presentes y si la persona descuida su dieta y su peso corporal aumenta, la enfermedad puede nuevamente manifestarse.
En resumen, la curación implica la eliminación total de las causas de una enfermedad, mientras que la remisión indica solo una mejoría significativa pero no necesariamente la erradicación completa del problema.
¿Cómo lograr la remisión de la diabetes mellitus?
Hasta hace relativamente poco se creía que la diabetes tipo 2 era una enfermedad crónica y en esencia permanente e inevitablemente progresiva. Sin embargo esa comprensión ha cambiado, pues se ha visto que muchos pacientes pueden lograr una remisión de su enfermedad. Y tan es así que si a un diabético en remisión se les hace exámenes de sangre no se le puede distinguir de una persona completamente sana.
Cuando comenzaron a extenderse las diversas técnicas de cirugía bariátrica como la manga gástrica, el bypass gástrico o el switch duodenal los médicos empezaron a ver que una reducción significativa del peso corporal podía ser capaz de lograr un efecto positivo en los diabéticos. Personas obesas que no podían controlar su diabetes ni siquiera con varios medicamentos y esquemas de insulina, cuando se operaban y lograban reducir su peso empezaban a necesitar menos medicamentos y en algunos casos podían prescindir completamente de ellos.
Varias investigaciones luego han estado confirmando que es posible lograr la remisión de la diabetes tipo 2 con una pérdida de peso sustancial y sostenida. Esto exige inevitablemente dietoterapia con restricción dietética y en general un cambio profundo en el estilo de vida. Además de la dieta y la actividad física, en ciertas personas es necesario en uso de algún esquema terapéutico con medicamentos para reducir el peso corporal.
Una de las investigaciones es DiRECT, un ensayo aleatorizado que incluyó a 298 personas con diabetes tipo 2. Este estudio reportó una remisión en el grupo de intervención dietética del 46% en el primer año. El principal factor de esa remisión fue la pérdida de peso y disminuyó al 36% con la recuperación de peso en el segundo año del estudio. Otra investigación realizada en Qatar, el ensayo aleatorizado DIADEM-1 encontró que una pérdida de peso de 10 kg resultó en una remisión del 61% entre 158 participantes con una diabetes de diagnostico reciente.
También en el estudio DiRECT se demostró que en individuos que se mantenían en remisión a los 2 años había una restauración de la función de las células beta (las células pancreáticas donde se produce la Insulina) asociada a la pérdida de grasa visceral en el hígado y el páncreas. Pero si bien el grueso de los participantes con una pérdida de peso ≥15 kg en este estudio experimentaron la remisión de su diabetes durante 2 años, una minoría del 14% de los participantes que perdieron >15 kg no lograron la remisión. Esto indica que ciertos subtipos de diabetes tipo 2 no responden a la reducción del peso. Quizás se deba a que en algunas personas en la que hay pérdida de la capacidad de las células beta como resultado de una diabetes de muy larga evolución o afecciones como pancreatitis crónica.
Por estas razones la remisión debe ser asumida como el objetivo número uno en la gestión de la diabetes tipo 2 tanto por los pacientes como por sus médicos y por los sistemas de salud. La meta es minimizar las consecuencias médicas a largo plazo y los costes para los pacientes, las familias y para los servicios de salud. Esto exige un modelo completamente nuevo de atención de la diabetes por parte de los sistemas de salud, tanto públicos como privados y de los seguros médicos.
Crear conciencia entre las personas que viven con diabetes tipo 2 y sus proveedores de atención médica sobre la posibilidad de la remisión permitirá una intervención más temprana y una mayor probabilidad de éxito. Pero el mayor desafío no es lograr la pérdida de peso sino el mantenimiento a largo plazo de un peso saludable. Esto implica modificaciones conductuales, de percepciones y de hábitos.
Por eso, antes de intentar dar algún consejo dietético, debemos comprender cuán compleja es la obesidad y sus causas, así como lo difícil que resulta su manejo, el cual siempre debe ser individualizado. Si quieres saber más sobre este tema, te recomendamos leas este otro artículo en este blog: Cómo vencer la obesidad (sin sufrir en el intento).
¿Y puedo lograr una remisión de la diabetes sin perder de peso?
No, hasta ahora no se ha demostrado que sea posible lograr la remisión de la diabetes tipo 2 manteniendo el sobrepeso o la obesidad. Aunque la terapia intensiva con las insulinas más modernas puede proporcionar un período temporal de remisión, el efecto no es sostenible a largo plazo si se mantiene la obesidad.
Por su parte, los medicamentos para la diabetes como los llamados «agonistas del receptor GLP-1» entre los que se encuentran la Semaglutida (Wegovy, Ozempic), la Liraglutida (Saxenda, Victoza) y la Tirzepatida (Zepbound, Mounjaro) pueden disminuir el apetito y facilitar una pérdida de peso con mejoría de la función de las células beta y control de la glucosa.
El efecto de pérdida de peso de estos fármacos es tan intenso que algunos de ellos han sido aprobados para el tratamiento de la obesidad y actualmente se usan en personas obesas que no son diabéticas. Pero si la reducción del peso que inducen no llega a ser significativa, sus efectos positivos para lograr la remisión se pierden rápidamente al suspender la medicación.
¿Cómo saber si he logrado la remisión de mi diabetes?
Un panel internacional de expertos ha definido que un paciente con diabetes tipo 2 ha logrado la remisión cuando sin usar medicamentos para reducir la glucosa tiene un resultado del examen de sangre llamado hemoglobina glicosilada (HbA 1c) por debajo del umbral diagnóstico de 6,5% (48 mmol/mol).
Los expertos también recomiendan medir la HbA 1c periódicamente para confirmar la continuación de la remisión. También después de la remisión se indica la pertinencia de monitorear y controlar otros datos del síndrome metabólico y otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.
Factores que favorecen la recaída de la diabetes.
Como ya hemos explicado, la remisiónindica una mejoría significativa sin que ello signifique que la enfermedad ha podido ser erradicada por completo. A pesar de que la persona esté libre de síntomas y sus niveles de azucar en sangre lleguen a ser los mismos que los de un sujeto sano, pueden persistir ciertas anomalías del metabolismo celular que en determinadas circunstancias nuevamente se expresen y provoquen una racaida. algunos de los principales factores de recaida son:
Recuperación del peso y regreso a la obesidad o redistribución anómala de la grasa corporal.
Aparición de enfermedades del páncreas o del hígado.
Uso de ciertos medicamentos como los esteroides.
Consumo excesivo de alcohol.
Situaciones de estrés intenso y mantenido.
Trastornos del sueño.
Pérdida de masa muscular.
Inactividad física.
Envejecimiento.
Conclusiones:
La diabetes mellitus tipo 2 no se cura y es una enfermedad peligrosa con consecuencias equiparables a las de muchos tipos de cáncer. Sin embargo es posible lograr su remisión: una situación en la que la persona no tiene síntomas ni signos de diabetes, incluso sin tener que usar medicamentos.
La remisión mejora la calidad de vida y podría disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y renales. Pero el resultado es mejor si también se logran controlar todos los factores de riesgo cardiometabólico que forman parte del síndrome dismetabólico: triglicéridos altos, colesterol bueno (HDL-c) muy bajo, resistencia insulínica. También si se modifica el estilo de vida y se eliminan hábitos nocivos como el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo.
Lograr la remisión de la diabetes tipo 2 debe ser el objetivo número uno tanto para los pacientes como para sus médicos. Si tu doctor no te habla de cuáles son tus posibilidades de lograr una remisión ni te explica cómo puedes lograrla, entonces… debes cambiar de médico o endocrinólogo.
La única manera efectiva de lograr la remisión de la diabetes mellitus tipo 2 es bajando de peso mediante el uso combinado de dieta y actividad física. En ocasiones también pueden ser necesarios los medicamentos para adelgazar y/o la cirugía bariátrica. Si se mantiene una pérdida de peso superior a 10 kg (22 lbs) es posible lograr una remisión sostenida de la diabetes t2b durante al menos 1 a 5 años.
Según la evidencia actual, es imprescindible buscar el control del peso corporal a todas las personas con diabetes tipo 2 lo antes posible después del diagnóstico. Pero también el control del peso es imprescindible desde la llamada etapa de “prediabetes” (definida en Europa, Australasia, Canadá como HbA1c ≥ 42 y <48 mmol/mol [≥6,0 y <6,5%], y en EE. UU. como HbA1c ≥39 y <48 mmol/mol [≥5,7 y <6,5%]).
Tanto la obesidad como la diabetes tipo 2 son enfermedades multifactoriales con muchos fenotipos y por tanto no todos los pacientes con diabetes logran una remisión al bajar de peso. La remisión es más probable con diabetes tipo 2 de corta duración, HbA 1c más baja y un bajo requerimiento de medicamentos para reducir la glucosa.
Si la persona que tiene una diabetes en remisión descuida su dieta y sube de peso, con toda probabilidad tendrá una recaída. Esta es más probable y rápida en aquellos con una deficiente reserva de células beta.
Ahora ya sabes que es posible librarte de los efectos de la diabetes (y también hasta de sus medicamentos). Buscar un buen endocrinólogo y experto en nutrición es el primer paso, pero el resto dependerá de ti: de la voluntad que tengas y del esfuerzo que estés dispuesto a hacer. Tú puedes decirle adiós a tu diabetes ¡hazlo ya!
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Si tienes sobrepeso o padeces obesidad quizás te has planteado la posibilidad de usar medicamentos para bajar de peso. Pero antes de ponerte una inyección, o empezar a tomar cualquier pastilla para adelgazar es importante que conozcas ciertos detalles.
Muchos de nosotros libramos a diario una batalla contra el sobrepeso y la obesidad, sin embargo no pocas veces el resultado es frustrante y hasta podemos llegar a sentir una sensación de derrota. Es por eso que además de las dietas, el ejercicio y los cambios en el estilo de vida no pocos recurren a los medicamentos para adelgazar como una alternativa para acelerar el proceso. Pero… ¿realmente se trata de una solución eficaz? ¿Son suficientemente seguros? Y sus resultados ¿son duraderos?
En este nuevo artículo del blog +LATIDOS, te explicaremos en un lenguaje fácilmente comprensible todo lo que necesitas saber sobre los medicamentos contra la obesidad o fármacos para disminuir de peso: sus tipos y funcionamiento, así como su eficacia, los riesgos y potenciales efectos secundarios. Tal y como nos caracteriza, lo que vas a leer es en base a información actualizada y científicamente verificada, así que… ¡acompáñanos!
Los medicamentos para bajar de peso ¿realmente funcionan?
Numerosos estudios científicos avalan la eficacia de los actuales medicamentos para controlar el peso. Los fármacos contra la obesidad pueden ayudar a perder entre 5 y 10% del peso corporal en un período inferior a los 12 meses. Pero combinados con dieta y otras medidas pueden lograr resultados notables incluso antes de 3 meses. No obstante la reducción de peso puede ser más lenta, limitada y solo temporal si no se acompañan de otras medidas como los cambios higiénico-dietéticos y la actividad física.
Tratamiento de la obesidad: miligramos de «química» y… «toneladas» de esfuerzo.
Para lograr un peso saludable puede ser muy útil la ayuda de un poco de «química» pero sigue siendo necesario mucho, pero mucho, esfuerzoy compromisopersonal. Quien recurra a estos medicamentos como una forma de adelgazar “fácil”, “rápida” y “sin esfuerzo” probablemente perderá su tiempo y su dinero.
Tampoco podemos dejar de señalar que en el mercado existe una profusión de productos que se promocionan en las redes sociales y hasta en anuncios de la radio y en horarios estelares de la TV como “medicamentos para bajar de peso”, algunos con el cartelito de “naturistas”. En realidad se trata de publicidad engañosa sobre productos sin ninguna validación científica con los que en lugar de deshacerte del sobrepeso, lo que perderás es tu tiempo y tu dinero.
Algunos medicamentos para adelgazar se aplican en forma de inyecciones periódicas con jeringas precargadas.
Por muy buenas que sean nuestras “armas” es difícil vencer a un adversario si antes no nos preparamos y le conocemos a profundidad. Si quieres lograr resultados rápidos (y sobre todo sostenidos) en la reducción de tu peso corporal es importante que le dediques tiempo a conocer todo lo necesario sobre la obesidad: en qué consiste, cuáles son sus tipos, sus causas y efectos sobre la salud. Por eso te recomendamos que leas detenidamente este otro artículo que hemos preparado para ti: Cómo vencer la obesidad (sin sufrir en el intento).
Medicamentos para bajar de peso: 4 ADVERTENCIAS (!)
1) Pueden provocar efectos secundarios:
La mayoría de los efectos secundarios de los medicamentos para reducir el peso corporal no son peligrosos y desaparecen de inmediato al dejar de tomarlos. Sin embargo, algunos de los potenciales efectos adversos de los fármacos para adelgazar pueden llegar a ser bastante molestos. Tambien aunque son muy poco frecuentes pueden aparecer complicaciones graves. Las complicaciones de los medicamentos para bajar de peso son más probables en pacientes que ya tenían alguna patología previa y pueden ocurrir en personas que antes de iniciar el tratamiento no fueron debidamente evaluados por un personal médico capacitado, o no han sido monitoreados en el transcurso de su aplicación.
2)Requieren de una prescripción médica y un seguimiento especializado:
Esto va en línea con las advertencias anteriores. Los medicamentos para controlar el peso siempre requieren una cuidadosa evaluación previa y un estricto seguimiento médico especializado. La automedicación con alguno de estos fármacos puede ser muy peligrosa. Evite tomar esas pastillas que “le sobraron” a un amigo o algo que le estén vendiendo en las redes sociales (que recuerda puede ser un producto sin ninguna certificación, e incluso falso o adulterado). También tenga cuidado porque no todo profesional de la salud cuenta con la calificación suficiente para prescribir y monitorear el uso de este tipo de fármacos.
3) No funcionan como única herramienta ni son una solución “mágica”:
Guiados por la cultura contemporánea del facilismo y la pasividad, muchas personas aspiran a tomar una pastilla o ponerse una inyección que les resuelva su problema de obesidad sin esforzarse y sin cambiar sus nocivos estilos de vida. Sentimos decirle que ese tipo de pastilla no existe. Los medicamentos para reducir el peso corporal, son solo un complemento y nunca sustituyen a una dieta adecuada y a la práctica regular de ejercicio físico.
Todo paciente con sobrepeso u obesidad tiene que estar consciente de que necesita hacer un esfuerzo y lograr un cambio radical de vida. Ello implica la modificación de criterios, hábitos y percepciones, así como enfoque y esfuerzo, mucho, mucho, mucho esfuerzo físico y también mental – emocional. Pretender usar medicamentos para adelgazar sin querer asumir el esfuerzo de un cambio de estilo de vidapuede ser solo una solución temporal, parcialo incluso completamente inefectiva que termine ahondando la frustración y debilite aún más la autoestima de las personas.
Es probable que al mejorar tu nutrición y lograr controlar tu peso corporal, también mejore tu salud metabólica. Sí, es posible que desaparezcan del todo las alteraciones propias del síndrome metabólico como la hipertensión arterial, las alteraciones de la glucosa (azúcar) y de las grasas en la sangre (colesterol, triglicéridos). Sin embargo, en algunas personas puede persistir cierto grado de esos trastornos por lo que deberán seguir usando medicamentos específicos para mantenerlos controlados.
4)No son para todos:
Por todo lo anteriormente expuesto, es fácil comprender que estos fármacos no son para todo el mundo. Los medicamentos para reducir el peso no se recomiendan en ciertas personas e incluso pueden estar absolutamente contraindicados en niños, embarazadas o mujeres que estén buscando un embarazo y en pacientes con ciertas condiciones médicas como enfermedades cardíacas, renales o hepáticas.
Por otro lado, algunos pacientes no logran tolerar los efectos secundarios, incluso leves y de escaso peligro. Tampoco podemos perder de vista que si usted sufre una obesidad o tiene sobrepeso por un trastorno de la conducta alimentaria provocado por ansiedad, depresión u otro problema emocional, difícilmente le ayudará un fármaco para reducir el peso corporal si no va acompañado de una estrategia de apoyo y acompañamiento psicoterapéutico efectivo.
No son muchos los medicamentos para controlar el peso que tienen validación científica y por tanto un uso médico aprobado a nivel internacional. Según su mecanismo de acción se clasifican en 3 grupos: supresores centrales del apetito, bloqueadores de la absorción de las grasas, y agonistas GLP1. A continuación te explicamos en más detalle sus características:
A). Supresores centrales del apetito:
Se les dice “centrales” porque actúan directamente en el cerebro disminuyendo la sensación de hambre. Algunos de estos medicamentos inicialmente fueron desarrollados como psicofármacos por sus efectos antidepresivos o su utilidad en el control de los sintomas del síndrome de abstinencia en personas con algunas adicciones. Sin embargo luego se vio que eran capaces de reducir el apetito e inducir cierto nivel de anorexia (por eso también se les llama «anorexígenos»).
Mecanismo de acción: Estas sustancias son isómeros de la meta-anfetamina y estimulantes del sistema nervioso central. Hacen que en las neuronas se incremente el nivel de neurotransmisiones como dopamina, epinefrina y norepinefrina. Estos neurotransmisores naturalmente se disparan como una respuesta de alerta (de lucha o huida) y también frenan el hambre.
Efecto: Disminuyen la sensación de hambre, lo que lleva a ingerir menos alimentos y así disminuir el ingreso calórico.
Fármacos:Fentermina (Obexol, Sentis,Adipex-P, Lomaira) y en combinación con Topiramato (Istaril, Qsymia). También el Bupropion o Anfebutamona (Buxon, Zyban, Zyntabac, Odranal, Wellbutrin) un medicamento antidepresivo que luego demostró su utilidad para el tratamiento del síndrome de abstinencia en personas que dejaban de fumar y que más recientemente se ha comprobado que puede reducir el apetito, ya sea solo o en combinación con Naltrexona (Naltreva, Contrave).
Contraindicaciones: edad avanzada, personas con enfermedad coronaria y otras patologías cardíacas, presión arterial alta, hipertiroidismo y glaucoma, epilepsia u otras causas de convulsiones.
Modo de uso: Tabletas o cápsulas vía oral por un tiempo limitado, usualmente por 6 a 12 semanas.
B). Bloqueadores de la absorción de las grasas:
Mecanismo de acción: Provoca una inhibición de la lipasa pancreática, una enzima que descompone en el intestino las grasas que ingerimos con los alimentos. Sin esta enzima, los triglicéridos de la dieta no se hidrolizan y se quedan como ácidos grasos no absorbibles, por lo que se excretan en las heces sin digerirse.
Efecto: Impiden que el cuerpo absorba la grasa de los alimentos ingeridos y con ello reducen la ingesta de calorías.
Efectos secundarios: Heces grasosas, diarrea, flatulencia, incontinencia fecal, disminución de la absorción de vitaminas liposolubles (vitaminas A, D y E).
Contraindicaciones: menores de 12 años de edad, mujeres embarazadas o en lactancia y consumidores de bebidas alcohólicas.
Modo de uso: Usualmente una cápsula o tableta de 120 mg tres veces al día, después de las comidas principales.
C). Agonistas del GLP-1:
Se trata de medicamentos que inicialmente fueron desarrollados y aprobados para la controlar la diabetes. Sin embargo pronto se vio que inducían una importante reducción del peso corporal. Por tal motivo fue estudiado y más recientemente se pudo aprobar su uso en el tratamiento de la obesidad. Más recientemente los laboratorios farmacéuticos han sacado versiones con el expreso fin de reducir el peso corporal y se han estado desarrollando otros medicamentos de efecto similar.
Mecanismo de acción: Son análogos sintéticos de una hormona natural llamada GLP-1 que secretamos en el intestino delgado cuando comemos. Actúan en el páncreas, estimulando la secreción de insulina e inhibiendo la liberación de otra hormona llamada Glucagón, por lo que también disminuyen los niveles de azúcar en la sangre.
Efecto: Regulan el apetito, retardan el vaciado gástrico y reducen las señales cerebrales de hambre (efecto anorexigeno), lo que conduce a una menor ingesta de alimentos.
Fármacos:Semaglutida (Wegovy en inyecciones y Rybelsus en tabletas. También se comercializa con el nombre de Ozempic en inyecciones con menor concentración del fármaco para el tratamiento de la diabetes); Liraglutida (Saxenda, Victoza); Tirzepatida (Zepbound en inyecciones para la obesidad y Mounjaro en otra dosis para el uso en la diabetes); Dulaglutida (Trulicity aprobada para el uso en la diabetes mellitus tipo 2).
Efectos secundarios: Efectos gastrointestinales como náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento y existe un riesgo de que aparezcan problemas de páncreas, vesícula biliar y estómago. Aunque es muy poca la probabilidad, también pueden provocar nódulos tiroideos y cáncer de tiroides.
Contraindicaciones: Enfermedades hepáticas y pancreáticas, nódulos tiroideos, insuficiencia cardíaca.
Modo de uso: Estos productos se aplican en inyecciones aunque la Semaglutida tambien se encuentra disponible en forma de comprimido soral con el nombre de Rybelsus.
Medicamentos aprobados para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad:
FÁRMACOS:
EDAD APROBADA:
ACCIÓN:
EFECTOS SECUNDARIOS:
ADVERTENCIAS:
Orlistat (Xenical, Disgrasil)
Disponible en dosis más bajas sin receta (Alli)
Adultos y niños mayores de 12 años.
Trabaja en el intestino para reducir la cantidad de grasa que el organismo absorbe de los alimentos ingeridos.
Diarrea. Gases. Heces aceitosas. Dolor abdominal.
Se han reportado casos raros de lesión hepática grave. Se debe evitar tomarlo junto con otro medicamento llamado ciclosporina. Se debe tomar una pastilla multivitamínica todos los días.
Fentermina + Topiramato (Qsymia, Istaril)
Adultos.
Hace que la persona sienta menos hambre o se sienta llena más rápidamente.
Es una combinación de dos medicamentos: Fentermina, que disminuye el apetito, y Topiramato, que también sirve para tratar la migraña y como antiepiléptico.
Estreñimiento. Mareo. Resequedad en la boca. Cambios en el gusto. Hormigueo de manos y pies. Dificultad para dormir.
No se debe usar si la persona padece Glaucoma o Hipertiroidismo. La persona debe informar al médico si ha tenido un ataque cardiaco o un derrame cerebral, arritmias, enfermedad renal o problemas con el estado de ánimo. PODRÍA CAUSAR DEFECTOS CONGÉNITOS: no debe tomar este medicamento si usted está embarazada o planea un embarazo. Tampoco se debe tomar durante la lactancia.
Naltrexona + Bupropión (Contrave, Naltreva)
Adultos.
Hace que la persona sienta menos hambre o se sienta llena más rápidamente.
Es una combinación de dos medicamentos: naltrexona, que se usa para tratar la dependencia del alcohol y otras drogas y bupropión, que se usa para tratar la depresión o ayudar a las personas a dejar de fumar.
Estreñimiento. Diarrea. Mareo. Resequedad en la boca. Dolor de cabeza. Aumento de la presión arterial. Palpitaciones. Insomnio. Lesión hepática. Náuseas Vómito.
No se debe usar si la persona tiene presión arterial alta no controlada, convulsiones o antecedentes de anorexia o bulimia nerviosa.
No se debe usar si la persona tiene dependencia de analgésicos opioides o si se está absteniendo de las drogas o el alcohol.
No se debe usar en personas con ideas suicidas y si la persona ya está tomando Bupropión (Wellbutrin, Zyban) pues puede aumentar los pensamientos suicidas.
Liraglutida (Saxenda, Rybelsus)
Como Saxenda se administra diariamente por inyección subcutánea en el abdomen, el muslo o la región posterior del brazo.
Como Rybelsus en tabletas de dosis diaria por vía oral.
Adultos y niños mayores de 12 años.
Imita una hormona conocida como péptido-1 similar al glucagón (GLP-1) que se dirige a zonas del cerebro que regulan el apetito y la ingesta de alimentos.
En una dosis más baja con el nombre de Victoza este medicamento fue aprobado por la FDA para tratar la diabetes tipo 2
Náuseas. Diarrea. Estreñimiento. Dolor abdominal. Dolor de cabeza. Palpitaciones.
Podría aumentar la probabilidad de desarrollar pancreatitis.
Se ha descubierto que causa un tipo raro de tumor tiroideo en ciertos animales de laboratorio (efecto no comprobado por el momento en seres humanos).
Semaglutida (Wegovy)
Se administra semanalmente por inyección subcutánea.
Adultos.
Imita una hormona que normalmente se produce en nuestro intestino conocida «GLP-1» que actúa en las zonas del cerebro que regulan el apetito y la ingesta de alimentos.
Bajo diferentes nombres y dosis, este medicamento fue aprobado inicialmente por la FDA para tratar la diabetes tipo 2 como medicamento inyectable (Ozempic) y como comprimido oral (Rybelsus)
Náuseas. Diarrea. Vómito. Estreñimiento. Dolor abdominal. Dolor de cabeza. Fatiga.
No se debe usar en combinación con otros productos que contengan semaglutida, otros agonistas del receptor GLP-1 u otros productos para adelgazar, incluidos medicamentos recetados, medicamentos de venta libre o productos a base de hierbas. Podría aumentar la probabilidad de desarrollar pancreatitis. Se ha descubierto que causa un tipo raro de tumor tiroideo en animales de laboratorio (efecto no comprobado por el momento en seres humanos).
Setmelanotida(IMCIVREE)
Disponible solo en inyección.
Personas mayores de 6 años con obesidad solo debido a tres trastornos genéticos raros específicos.
Podría reducir el apetito y aumentar la sensación de llenuraPodría aumentar el metabolismo en reposo (cómo el organismo quema calorías)
Aun cuando puede ayudar a adelgazar, no trata los defectos genéticos.
Reacción en el lugar de la inyección. Oscurecimiento de la piel. Náuseas. Alteración en la excitación sexual. Depresión e ideas suicidas. Riesgo de reacciones adversas graves en recién nacidos y lactantes con bajo peso al nacer, debido al conservante de alcohol bencílico.
Solo se usa en personas con algunos trastornos genéticos ultra raros, confirmadas por pruebas genéticas: – Deficiencia de proopiomelanocortina (POMC) – Deficiencia de proproteína convertasa subtilisina/kexina tipo 1 (PCSK1). – Deficiencia del receptor de leptina (LEPR).
No se debe usar durante el embarazo o la lactancia.
Otros fármacos que frenan el deseo de comer (medicamentos anorexígenos):
Aumenta las sustancias químicas en el cerebro para hacerle sentir a la persona que no tiene hambre o que está llena.
Nota: aprobado por la FDA solo para uso a corto plazo, hasta 12 semanas.
Resequedad en la boca. Estreñimiento. Dificultad para dormir. Mareo. Nerviosismo. Sensación de inquietud. Dolor de cabeza. Aumento de la presión arterial. Palpitaciones.
No se debe usar si la persona tiene enfermedad cardiaca, presión arterial alta no controlada, hipertiroidismo o glaucoma.
Se debe informar al profesional del cuidado de la salud si la persona tiene ansiedad grave u otros problemas de salud mental.
Tabla resumen de los principales fármacos para el tratamiento de la obesidad o el control del peso corporal. (DESLIZAR >>>)
Medicamentos para bajar de peso que han sido prohibidos:
Otros medicamentos que en el pasado se usaban para bajar de peso han ido siendo retirados del mercado en muchos países debido a sus demostrados efectos adversos, unos de tipo cardiovascular y otros aumentando el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Sin embargo, algunos de ellos siguen apareciendo en el mercado informal, comercializándose de contrabando por personas inescrupulosas o formando parte de otros compuestos que se venden en las redes sociales. Dentro de las sustancias que actualmente se encuentran proscritas están la Fenfluramina, la Dexfenfluramina, la Lorcaserina y la Sibutramina. Revise la etiqueta y no use ningún producto que contenga alguno de estos compuestos.
No podemos confundir esos medicamentos para el control del peso que han sido prohibidos y retirados del mercado con aquellos que si están aprobados para usarse en otras patologías pero que algunas personas usan para adelgazar. Se trata de medicamentos que si bien en algunos casos ayudan a bajar de peso, no cuentan con la suficiente validación científica para emplearse en el manejo de la obesidad. Tal es el caso de fármacos como la Metformina, un medicamento hipoglucemiante (capaz de reducir los niveles de glucosa o azúcar en sangre) y por tanto útil en el control de la diabetes mellitus tipo 2.
También otros medicamentos popularmente usados para “bajar de peso” no han logrado demostrar suficiente eficacia y seguridad como para se autorice su indicación terapéutica como fármaco para adelgazar.
¿Los niños pueden usar medicamentos para bajar de peso?
La mayoría de los medicamentos para controlar el peso aprobados por las agencias reguladoras a nivel internacional son solo para adultos. No obstante, el Orlistat (Xenical) y Liraglutida (Saxenda) han recibido en los EE.UU la aprobación de la Food And Drugs Administration (FDA) para usarse en niños mayores de 12 años.
Tambien la Setmelanotida (Imcivree) es un medicamento supresor central del apetito aprobado por la FDA para niños mayores de 6 años con trastornos genéticos raros que causan obesidad. Se debe aplicar mediante inyecciones diarias.
¿Por cuánto tiempo se deben usar los medicamentos para controlar el peso?
El tiempo de duración del tratamiento farmacológico para controlar el peso corporal depende de muchos factores como el tipo de medicamento empleado y las características de cada paciente. En este punto son muy importantes los detalles específicos de la situación de salud metabólica de cada persona, y si padece otras enfermedades cardiovasculares, renales, hematológicas o hepáticas.
Un esquema ampliamente aplicado es usar la medicación durante 4 a 12 semanas siempre acompañada de medidas higiénico-dietéticas y con ajustes intermedios de dosis. Si el paciente no es capaz de perder al menos el 5% de su peso inicial después de 12 semanas con la dosis completa de un medicamento, probablemente el profesional le sustituirá el fármaco o dará como fallido el tratamiento.
Debido a que la obesidad es una enfermedad crónica y recidivante, en ocasiones algunos pacientes derán someterse a ciclos periódicos de medicación. En algunos casos puede ser incluso necesario un tratamiento por tiempo indefinido, algo que no es posible con todos los fármacos actualmente disponibles.
Sobrepeso y obesidad: para PERDER hay que GANAR.
No hay dudas de que los medicamentos para bajar de peso pueden ser una herramienta sumamente útil y efectiva para muchas personas con obesidad. Pero su uso siempre debe ser bajo supervisión médica especializada y como complemento de un estilo de vida saludable.
Algo que siempre debes tener presente es que lo más difícil no es deshacerse de la obesidad en corto tiempo, sino lograr mantenerse en un nivel saludable a largo plazo. Y eso no se consigue a base de pastillas o inyecciones sino de una serie de cambios más profundos. Sí, porque para perder peso, hay que ganar:
Conciencia y percepción de riesgo.
Voluntad y autocontrol.
Equilibrio emocional.
La decisión de tomar medicamentos para bajar de peso debe ser asumida con responsabilidad: no tomes ni te inyectes algo sólo porque «te lo recomendó un amigo» y mucho menos lo que cualquier desconocido venda en redes sociales. Consulta con un profesional debidamente capacitado para que evalúe tu caso y defina si alguno de los medicamentos para adelgazar es una opción adecuada y segura para ti.
Autor: Dr.Aldo Santos , cardiólogo en la red cardiológica CÂRDIUM.
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ADVERTENCIA:Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamentecertificado..
El concepto de «riesgo cardiometabólico» se emplea en el ámbito médico para analizar la probabilidad matemática de que una persona con problemas de salud metabólica o síndrome metabólico llegue a desarrollar enfermedades cardiovasculares.
La detección temprana y el manejo de los factores de riesgo cardiometabólico es de suma utilidad para prevenir enfermedades graves y potencialmente mortales o discapacitantes como los infartos cardiacos, las arritmias y la insuficiencia cardiaca. Por tanto, la gestión del riesgo cardiometabólico es esencial para promover la salud, lograr vivir más (supervivencia – longevidad) y hacerlo de la mejor manera (calidad de vida).
Desafortunadamente muchas personas tienen muy poco conocimientos al respecto. Por otro lado, algunos médicos tampoco le dan la debida importancia y no alertan a sus pacientes, no les educan ni les ayudan a mejorar su perfil de riesgo. Los resultados son nefastos, porque como es sabido… no todo se resuelve con pastillas.
¿De que depende el riesgo cardiometabólico?
El riesgo cardiometabólico depende de una serie de factores de riesgo y marcadores de salud que indican la probabilidad estadística de que una determinada persona llegue a desarrollar enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
Además de la hipertensión arterial, el sobrepeso o la obesidad, la elevación de los niveles de glicemia (azúcar en sangre) y la elevación de los lípidos o grasas en sangre se debe tener en cuenta:
Edad y género: La edad avanzada y el género (los hombres a menudo tienen un mayor riesgo que las mujeres) influyen en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiometabólicas.
Estilo de vida y hábitos alimenticios: Factores como una dieta poco saludable, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo excesivo de alcohol pueden contribuir al riesgo cardiometabólico.
Historia familiar: Si hay antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares o diabetes, esto puede aumentar el riesgo cardiometabólico.
¿Cómo puedo saber mi nivel de riesgo cardiometabólico?
Para facilitar el análisis del riesgo cardiometabólico, los científicos ha desarrollado ciertas herramientas matemáticas que pueden estimar la posibilidad estadística de que lleguemos a padecer algún tipo de complicación cardiovascular a mediano o largo plazo.
Las llamadas «calculadoras de riesgo» se basan en complejas fórmulas estadísticas que se obtienen tras analizar los resultados de investigaciones epidemiológicas que han incluido a decenas de miles de personas durante muchos años. Estos individuos son evaluados a lo largo del tiempo para identificar cuales son los factores que más nos predisponen para desarrollar alguna enfermedad cardiovascular, una discapacidad o la muerte prematura.
El resultado final son herramientas informáticas que sirven para calcular el porcentaje de probabilidad que tiene un sujeto de llegar a sufrir un trastorno según los datos de la medicina basada en la evidencia científica. Estas calculadoras son muy fáciles de usar y no le sirven solo a los médicos sino que también pueden ser usadas por el público general. Están disponibles en muchos sitios de internet o en forma de Apps para teléfonos inteligentes como parte de los recursos de la llamada salud digital o «e-Health«.
Dentro de estas herramientas destacan la de la Asociación Americana del Corazón – Colegio Americano de Cardiología(AHA – ACC por sus siglas en inglés). También es relevante las calculadoras reunidas en una plataforma digital con el nombre de U-Prevent. Esta consiste en un conjunto de instrumentos desarrollados por ORTEC, una institución alemana líder mundial de software y soluciones de optimización matemática para el respaldo a la toma de decisiones clínicas basadas en datos. Su objetivo es encontrar soluciones sostenibles en algo que denominan «medicina P4«: personalizada, predictiva, preventiva y participativa.
También los expertos de la American Heart Association (AHA) basándose en la evidencia científica han creando otra herramienta llamada Life’s Essential 8™. Se trata de un algoritmo de evaluación que incluye 8 parámetros relacionados con la salud del corazón y los vasos sanguíneos. Su objetivo es “cuantificar” la salud cardiovascular de un individuo. A cada uno de esos 8 parámetros se le otorga un puntaje de 0 a 100 para al final obtener un score compuesto de la salud cardiovascular integral que también va de 0 a 100 puntos. Entre más alto es el puntaje final, mayor es el nivel de salud cardiovascular de la persona. Si te interesa saber un poco más sobre tan útil instrumento, lee este otro artículo aquí en nuestra web: Life’s Essential 8™ CALIFICANDO tu SALUD CARDIOVASCULAR.
CALCULA TU RIESGO CARDIOVASCULAR:
Calculadoras ONLINE de riesgo cadiovascular:
American College of Cardiology
U-Prevent
Calculadora de Riesgo Cardiovascular
.
APPs calculadoras de riesgo cardiovascular (versión Android):
Organización Panamericana de la Salud
U-prevent
American College of Cardiology
Sociedad Europea de Cardiologia
.
APPs calculadoras de riesgo cardiovascular (iOS – iPhone):
Las estrategias para reducir el riesgo cardiometabólico suelen incluir cambios en el estilo de vida, como una alimentación saludable, ejercicio regular, control del peso y evitar el tabaco y el exceso de alcohol. En algunos casos, pueden ser necesarios medicamentos para controlar factores de riesgo específicos, como la hipertensión arterial, las dislipidemias o la diabetes mellitus.
Los 10 CONSEJOS DE VIDApara reducir tu riesgo cardiometabólico:
Adopta una dieta saludable: Consume una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables (nueces, aguacate, chocolate sin azúcar) . Limita la ingesta de alimentos procesados, azúcares añadidos y grasas saturadas. La dieta mediterránea, que incluye aceite de oliva, pescado, nueces y muchas verduras, ha demostrado ser beneficiosa para la salud cardiometabólica. Controla las porciones de carbohidratos y azúcares en general: controla el tamaño de las porciones para evitar el exceso de calorías. Reduce el consumo de alimentos y bebidas con alto contenido de azúcar, como refrescos y dulces.
Hidratación adecuada: Bebe suficiente agua (como mínimo 2 litros por día) y limita las bebidas azucaradas y alcohólicas. Siempre sal con tu recipiente personal de agua y de ser necesario usa aplicaciones y programa recordatorios en tu teléfono o tu reloj inteligente.
Mantén el peso correcto: El exceso de peso y la obesidad son importantes factores de riesgo cardiometabólico. Trabajar en la pérdida de peso a través de una dieta equilibrada y la actividad física regular puede ser altamente beneficioso. Algo muy importante es reducir la circunferencia o perímetro abdominal.
Ejercicio sistemático: La actividad física regular es clave para mantener un peso saludable y mejorar la sensibilidad a la insulina. Intenta hacer al menos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana. Distribúyelos en 3 a 5 días de la semana con una duración de al menos 30 minutos. Combina ejercicios aeróbicos como caminar, bailar, nadar o andar en bicicleta, con los ejercicios de tonificación y ganancia de masa muscular.
Manejo del estrés y desarrollo de la inteligencia emocional: El estrés crónico puede afectar negativamente la salud cardiometabólica. Infórmate y pon en práctica recursos para el manejo del estrés como la meditación, las técnicas de respiración o la terapia cognitivo-conductual. Es de suma importancia trabajar en el desarrollo de la inteligencia emocional para ganar resiliencia y aprender a controlar la ira, la angustia o la tristeza.
Controla tu presión arterial: Mantén un seguimiento de tu presión arterial y sigue las recomendaciones médicas para mantenerla bajo control. Esto puede incluir cambios en la dieta, ejercicio y medicamentos según sea necesario.
Deja de fumar: El tabaquismo es un factor de riesgo importante para las enfermedades cardiovasculares. Busca apoyo para dejar de fumar y evita la exposición al humo de segunda mano de tus familiares, amigos o compañeros de trabajo (tabaquismo pasivo).
Limita el alcohol: Si consumes alcohol, hazlo con moderación y evita al máximo la cerveza. Consume preferentemente vino tino. Pero si tu riesgo cardiometabólico en muy elevado entonces debes de eliminar por completo el alcohol.
Asegura la calidad y cantidad de tu sueño: Está demostrado que la duración y calidad del sueño están directamente asociadas con la salud cardiovascular y metabólica. El promedio ideal de horas de sueño por noche es de 7 a 9 horas diarias para adultos. Para niños los rangos ideales de sueño diario son de 10 a 16 horas cada 24 horas para los de 5 años o menos; de 9 a 12 horas para edades de 6 a 12 años; y de 8 a 10 horas para edades de 13 a 18 años. Pero no basta con la cantidad, también es importante la calidad del sueño: evita el sueño fragmentado, con interrupciones frecuentes o en condiciones de temperaturas inadecuadas. Si te han dicho que al dormir tienes ronquidos intensos e irregulares o te has despertado súbitamente con sensación de ahogo o de susto, palpitaciones, sudoración, frialdad probablemente estés teniendo una apnea de sueño. Esta es una peligrosa afección que incrementa el riesgo cardiometabólico. En ese caso consúltalo siempre con tu médico.
Asiste a controles de salud y cumple con las recomendaciones médicas: Acude a revisiones médicas periódicas para monitorear tu salud cardiometabólica. Esto incluye pruebas de glucosa e insulina en sangre, lípidos (colesterol, triglicéridos) y otros marcadores relevantes como la hemoglobina glicosilada. Si ya tienes condiciones médicas como diabetes, hipertensión o dislipidemia (grasas altas en la sangre) sigue las recomendaciones de tu médico para el manejo de estas afecciones. A casi nadie le resulta agradable tener que tomar pastillas todos los días. Pero en algunos casos el uso de ciertos fármacos puede ser necesario para controlar factores de riesgo específicos, como la presión arterial alta o los niveles de glucosa en sangre. Si tu médico te los receta, asegúrate de tomarlos según lo indicado.
Recuerda que cada persona es única, y las estrategias de prevención y control pueden variar según sus necesidades individuales. Trabaja en estrecha colaboración con tu cardiólogo o tu médico de cabecera para desarrollar un plan de atención de la salud cardiometabólica que sea adecuado para ti, y que te ayude a mantener un metabolismo saludable y un corazón sano.
Si este artículo te ha resultado útil o interesante, COMÉNTALO y COMPÁRTELO entre tus familiares y amigos, porque alguien puede estar ahora mismo necesitándonos. Recuerda que puedes SUSCRIBIRTE para recibir por E-mail todos nuestros materiales. .
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ADVERTENCIA:Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamente certificado.
La VIDA es un tesoro. Estar vivo para respirar, crecer, reír, crear, compartir y amar… es un milagro que se obra milésima tras milésima de segundoen cada uno de nosotros. Pero sin SALUD, nuestra existencia terrenal se puede llegar a convertir en un espinoso sendero, uno que inclusocruce los límites del suplicio.
En efecto, la salud es uno de nuestros bienes más preciados. Por ello siempre la pedimos para nosotros y se la deseamos a cuantos amamos. También esa es la razón por la que en los momentos más especiales alzamos nuestras copas para brindar por ella y celebrar el don de la vida… Y tú, si quieres mejorar la tuya en este año que recién comienza, sigue leyendo porque esto te interesa:
(Sobre)vivir o “vivir más” no es suficiente.
Todos sentimos que no basta solo con “vivir” o con “vivir más” sino que debemos buscar vivir bien (bienestar) y también vivir mejor (calidad de vida). Así podremos ser más productivos en nuestros proyectos, más útiles, solidarios y comprometidos con nuestras familias, amigos y el mundo que nos rodea. También divertirnos, descansar y crecer espiritualmente, en fin, ser más plenos y dichosos.
Cuando no invertimos los suficiente en salud, es muy probable que llegue más rápido la enfermedad y con esta la fragilidad y la limitación. La enfermedad no solo nos hace gastar más dinero en médicos, medicinas, cirugías y procedimientos, sino que al mismo tiempo merma nuestra capacidad para trabajar y crear recursos para nosotros y bienestar para los nuestros. ¿Quieres ser más “rico y exitoso”? Pues empieza a tratar de ser más saludable… ¡Desde ahora mismo!
Pero, pero, pero… preservar, mejorar o recuperar la salud es una empresa muy, PERO MUY DIFÍCIL. Supone invertir tiempo, esfuerzo y dinero para cambiar hábitos y costumbres dañinos pero arraigados, renunciar a cosas que nos gustan y nos hacen “sentir bien”, aunque nos provoquen mucho mal. Luchar contra la apatía, las rutinas de la vida diaria, la limitación de tiempo y el cansancio. También supone lidiar con las burlas de la gente (que en realidad no toleran que alguien les demuestre cuan mal ellos van) y en general con un mundo donde cada vez más se sacrifica lo natural en favor de lo artificial, lo fácil, lo rápido y lo sedentario.
Es duro buscar o mantenerse saludable y no puede ser de otro modo porque todo lo realmente valioso, exige una cuota de esfuerzo: si los diamantes rodasen por montones como piedras en las calles, de seguro no serían tan valiosos. Su valor en buena medida depende del lograr arrancárselos a las entrañas de la tierra, trabajarlos y pulirlos dedicandoles tiempo, talento y energía. La dificultad, el esfuerzo y la transformación es lo que valoriza a nuestras cosas.
¡Lucha por tu VIDA!
La mejor forma de lograr triunfos en la vida es cuando nos los proponemos en forma de metas a conseguir. Solo si asumimos las metas de salud a modo de reto o desafío (más que como necesidad u obligación), podremos asumir mejor los esfuerzos y también disfrutar más cuando logramos los resultados deseados.
Aquí te traemos un grupo de objetivos, unas metas de salud en forma de retos o desafíos para animarte a que elijas las tuyas y en este nuevo año luches por ellas. No obstante te advertimos que muchas dependen de tu propia situación de salud y por tanto deben ser individualizadas, establecidas y supervisadas por profesionales de la medicina. Muchas veces la mejor opción es que busquemos ayuda especializada antes de asumir por nuestra cuenta «retos de salud» a lo loco que más bien nos lleven a perderla.
Tus 10 RETOS de SALUDpara el 2022:
Primer RETO: ACTIVIDAD FÍSICA.
Proponte realizar actividad física sistemática con un mínimo de 3 sesiones a la semana de 30 a 60 minutos de ejercicio aeróbico ininterrumpido (caminar, trotar, nadar, bailar, saltar la cuerda o montar bici). Además de la actividad aeróbica o de ritmo rápido, es también muy saludable añadir algún tipo de ejercicio isométrico y rutinas de ejercicio isotónico con pesas ligeras para mejorar el tono.
También en aquellas personas que no tengan contraindicación, puede ser muy bueno añadir actividades isotónicas con un poco más de peso para aumentar la masa muscular. Los músculos son verdaderos laboratorios del cuerpo donde se desarrollan importantes procesos metabólicos por tanto una de las metas de salud en todas las edades es tener buena masa muscular.
La actividad física puede ser tanto en un gimnasio o en tu propio hogar como en espacios naturales o sitios abiertos. Sin embargo, está demostrado que los resultados son mejores cuando se realizan en el seno de un grupo. Somos seres gregarios y pertenecer – competir – demostrar – triunfar son pulsiones básicas que nos pueden ayudar a mantenernos motivados en los retos de salud.
Segundo RETO: NUTRICIÓN.
Este reto debe ser sumamente individualizado pues ha de tener en cuenta tu edad, sexo, peso inicial y peso ideal, nivel usual de actividad física, enfermedades o estados de salud preexistentes… De modo general te podemos recomendar a modo de reto que:
DISMINUYE / MODERA: Quesos, carnes rojas, sal, dulces y en general azucares refinados, cereales (arroz, maiz, trigo y sus derivados), tubérculos (yuca – mandioca, papa – patata, boniato – camote – batata) y el plátano.
AUMENTA: Agua , legumbres, frutas, vegetales, aceite de oliva y frutos secos.
Aunque tu dieta personalizada debe ser calculada por un especialista en dietética. Pero mientras te llega la cita, te recomendamos usar una dieta hipocalórica estándar para la mayor parte de personas saludables pero con sobrepeso y poca actividad física (p. ej: trabajo de oficina y vida sedentaria) esta es la FÓRMULA 1+1+1+0+∞ para almuerzos y cenas:
1 taza de carbohidratos base (arroz, maíz, trigo o sus derivados: pan o pastas; solos o combinados con plátano verde o maduro y algún tubérculo u hortalizas del grupo C que son aquellas que contienen más del 10 % de hidratos de carbono como la yuca, la papa o el boniato – camote).
+
1 taza de sopa o porción de legumbres (frijoles, lentejas, habas, guisantes o garbanzos, alcachofa, cebolla, nabo, puerro, zanahoria, remolacha u otra hortaliza del Grupo B, que son las que contienen de un 5 a un 10 % de hidratos de carbono). La porción debe estar compuesta por la mitad de sólidos y la otra mitad de líquidos).
+
1 ración pequeña de proteína animal (un huevo, una pierna de pollo o su equivalente en tamaño en otros tipos de carnes, mariscos o pescado).
+
0 postres y azúcares.
+
∞ Toda la ensalada de verduras y hortalizas del grupo A que puedas comer. Estas son lasque contienen menos de un 5 % de azúcares-carbohidratos en su composición (acelga, apio, espinaca, berenjena, coliflor, lechuga y rábano).
Tercer RETO: AGUA SUFICIENTE.
Mantenerse bien hidratado es muy importante para la salud. El agua es el componente químico principal del organismo pues representa entre el 60 % y el 70 % del peso corporal. Pero las necesidades diarias de agua también son muy individuales y dependen de muchos factores como tu edad y nivel de actividad fisica, el clima y otros factores de la región dónde vives, tambien la existencia o no de algunos problemas de salud cardiacos o renales en los cuales lo recomendable es la restricción de líquidos.
En base a algunas investigaciones, se recomienda que una ingesta diaria adecuada de líquidos para individuos saludables debe ser de unos 3,7 litros de líquidos al día para los hombres (equivaldría a unos 15 vasos estándares) y de unos 2,7 litros al día (unos 11 vasos) para las mujeres. Esta cantidad no solo incluyen el agua, sino al resto de las bebidas (leche, jugos de frutas, caldos, infusiones), así como al líquido presente en los alimentos sólidos y semisólidos. Aproximadamente el 20 % de la ingesta de líquidos diaria suele provenir de los alimentos y el resto de las bebidas.
De modo general y a modo de referencia, una persona sana debe ingerir una cantidad mínima equivalente a 8 vasos de agua – líquidos por día. Si tú no llegas a eso, no esperes a sentir sed para detener lo que sea estés haciendo e ir a tomar agua… ¡póntelo como un reto de salud! Actualmente muchas apps de salud para smarphones incluyen recordatorios para ingerir líquidos algo que con el estrés diario en la casa y el trabajo podemos pasar por alto.
Cuarto RETO: CONTROL DEL PESO.
Como todo el mundo sabe, el exceso de peso corporal ya se como inicial categoría de “sobrepeso” o como la de “obesidad” es un indicador de mala salud. La obesidad ha sido claramente identificada como un importante factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardíacas, cerebrovasculares, circulatorias, digestivas, articulares, endocrino-metabólicas e incluso algunos tipos de enfermedades malignas.
Para evaluar nuestro peso, el parámetro más empleado a nivel internacional es el índice de masa corporal (IMC) que se calcula a partir del peso total y la talla del individuo. Para calcular la masa corporal hemos de dividir el peso en kilogramos por la talla en metros al cuadrado: IMC = peso en Kg / altura en m2
Pero es mucho más fácil de obtener mediante las calculadoras online del IMC. Una vez que disponemos del resultado, podemos ver la ubicación del valor en una tabla de IMC y saber en que rango nos encontramos.
Para lograr cumplir el reto de obtener un peso saludable, también resultan útiles las calculadoras del peso ideal. Estas se basan en fórmulas que nunca son exactas pues la mayoría ha sido desarrollada en base al estudio de población anglosajona. No obstante son útiles para darnos una idea aproximadamente de cuan cerca o lejos estamos.
Quinto RETO: CIRCUNFERENCIA ABDOMINAL.
Seguro conoces a alguien que tiene un peso corporal global casi normal, o incluso es un tanto delgado y sin embargo tiene un gran barrigón o “barriga cervecera”. Pues eso es un signo de mala salud y asumirlo como un reto es tan importante como la reducción del peso total.
En función de la localización del exceso de grasa corporal, existen dos tipos de obesidad; la llamada obesidad periférica (en la que el exceso de grasa está situado predominantemente en los glúteos, los muslos y brazos) y la obesidad central (donde el exceso de grasa se concentra sobre todo en el abdomen). Esta última es la peor para la salud, pues diversos estudios han demostrado que el exceso de grasa abdominal puede multiplicar por dos el riesgo matemático de llegar a padecer una enfermedad cardiovascular.
La grasa que se mide con la circunferencia o perímetro abdominal, es bastante equivalente a la cantidad de grasa visceral del individuo. Así se le dice a la que se le acumula alrededor de algunos de los principales órganos y que desde el punto de vista metabólico, es la más dañina.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece el valor máximo saludable del perímetro o circunferencia abdominal en 88 centímetros para las mujeres y de 102 centímetros para el los hombres. Este parámetro se puede medir fácilmente con una cinta métrica: la persona debe estar de pie, con los pies juntos, los brazos a los lados y el abdomen relajado. A continuación se le rodea su abdomen con una cinta métrica, justo a la altura del ombligo y se obtiene la medición.
Sexto RETO: PRESIÓN ARTERIAL.
Los resultados de las investigaciones científicas más recientes demuestran que lo ideal es mantener una presión arterial menor o igual a 120/80 mmHg. Si tu presión arterial sistólica, (también popularmente denominada como “la máxima”) se ubica entre 121 y 129, ya estás fuera del rango seguro y por tanto no tienes una presión normal sino elevada. En ese rango probablemente no necesites usar medicamentos, pero debes hacer dieta, bajar de peso, hacer ejercicio y cambiar de etilo de vida, además de monitorearte más de cerca la presión.
Para la Asociación Americana del Corazón (AHA) tienes un diagnóstico de hipertensión arterial si el valor de tu tensión arterial sistólica ha estado por encima de los 130 mmHg dos o más veces. Con respecto a la otra cifra llamada presión diastólica o “mínima” basta con que esté por encima de 80 mmHg para ser clasificado como hipertenso y requerir algún tipo de medicación.
Control P.A APP
En CÂRDIUM les recomendamos a todos nuestros pacientes llevar un registro de las mediciones de presión arterial. Para esto pueden ser útiles algunos tipos de formularios por escrito o también aplicaciones para teléfonos inteligentes como una llamada “Control de presión arterial”, disponible tanto para los iPhone como para los dispositivos Android.
Séptimo RETO: FRECUENCIA CARDÍACA.
Tradicionalmente se ha definido como normal para los adultos una frecuencia cardíaca (FC) en un rango de 60 a 100 latidos por minuto (lpm) durante el estado de vigilia, o sea despierto. Mientras que se considera normal que durante el sueño profundo la FC disminuya hasta los 40 a 45 lpm. Pero esto no es un rango rígido ni es aplicable a todas las personas: algunos individuos sanos estando despiertos y en reposo pueden tener una frecuencia normal por debajo de 55 lpm. Usualmente esto ocurre en deportistas profesionales e individuos bien entrenados, así como en personas cuyas labores cotidianas implican actividad física intensa como campesinos, trabajadores de la construcción, buzos, leñadores y estibadores.
Por otro lado, muchas personas pueden en algún momento llegar a tener una “taquicardia sinusal” con FC de hasta 120 lpm o algo más, sin que eso indique que sufren una enfermedad del corazón. Aunque en realidad hoy se sabe que el corazón es metabólicamente más eficiente y se encuentra más protegido, si la FC en reposo está lo más cercana posible o incluso ligeramente por debajo de los 60 latidos en un minuto. Por tanto, una persona que mantenga una FC en reposo sostenidamente (siempre o casi siempre) por encima de los 80 lpm no está bien o normal. Porque además del exceso de trabajo cardiaco, esa frecuencia de latidos puede ser expresión de algún problemas neurovegetativo, endocrino, metabólico o de anemia, deshidratación, infección u otras alteraciones.
Ahora ya sabes cual es tu meta de salud respecto a la frecuencia cardiaca. Y que estará en un mejor rango en la medida de que hagas ejercicio físico sistemático, lleves una dieta saludable y evites el exceso de estimulantes como café y tabaco, así como bebidas energizantes, alcohol y drogas. Pero… tanto si la FC se te mantiene muy elevada, es muy irregular o te desciende excesivamente deberás acudir al cardiólogo. Sobre todo si se acompaña de decaimiento, mareos, palpitaciones, episodios de visión borrosa u oscurecimiento de la visión o pérdida de la consciencia. En ese caso probablemente requieras estudios como un electro o un holter del ritmo.
Cardiógrafo APP
Con un smartwatch resulta muy fácil llevar el registro de la frecuencia cardiaca y evaluar su comportamiento a lo largo del tiempo. En los teléfonos celulares se puede también instalar algunas aplicaciones que lo pueden hacer de forma bastante fiable como es el caso de Cardiógrafo, una app disponible para los terminales Android y los iPhone.
Octavo RETO: SUEÑO SALUDABLE.
Lograr un sueño de calidad y con la suficiente duración es algo sumamente importante para nuestra salud. Los adultos que duermen menos de siete horas por noche suelen tener un peor estado de salud general. La privación de sueño se relaciona con aumento de peso, mayor riesgo de desarrollo de diabetes, de hipertensión arterial, enfermedad cardíaca y accidentes cerebrovasculares, así como síntomas persistentes como dolores de cabeza y trastornos de salud mental como irritabilidad, ansiedad, depresión y problemas sexuales.
En los niños y adolescentes también es muy importante una cantidad adecuada de horas de sueño, algo que actualmente se ve afectado por la extendida adicción a los videojuegos durante madrugadas completas. Dormir el tiempo suficiente se traduce en los niños en una mejor capacidad de atención y de concentración. También se ha demostrado que mejora la memoria y el aprendizaje, así como el control de la conducta y de las emociones.
Aunque las necesidades de sueño varían significativamente entre individuos y dependen de factores como la edad, en base a resultados de algunos estudios los especialistas en neurofisiología recomiendan una duración total del sueño según la edad que se resume en la siguiente tabla:
RANGO de EDAD
Cantidad total de HORAS de SUEÑO
Bebés de 4 a 12 meses
De 12 a 16 horas por cada 24 horas, incluidas las siestas
De 1 a 2 años
De 11 a 14 horas por cada 24 horas, incluidas las siestas
De 3 a 5 años
De 10 a 13 horas por cada 24 horas, incluidas las siestas
De 6 a 12 años
De 9 a 12 horas por cada 24 horas
De 13 a 18 años
De 8 a 10 horas por cada 24 horas
Adultos
7 horas por noche o más
Llegado a este punto es necesario aclarar que el número total de horas de sueño no es por si solo un parámetro válido como indicador de salud. Muchas personas pueden dormir un tiempo total por día igual o mayor a las horas que se consideran “las normales para su edad” pero sin llegar a tener un sueño de calidad. Esto sucede si se tienen patrones fragmentados de sueño (los que se despiertan varias veces en las madrugadas) o no desarrollan adecuadamente el número y progresión de los ciclos de las fases del sueño por ciertas alteraciones como la apnea obstructiva o sleep apnea.
Dormir lo suficiente y hacerlo bien es una garantía de salud, así que ya sabes cual es tu siguiente reto. Actualmente hay recursos o herramientas que nos pueden ser de mucha utilidad como los relojes inteligentes que monitorean el sueño, evaluando su duración y calidad.
En CÂRDIUM también recomendamos específicamente algunas apps para teléfonos inteligentes que pueden hacer lo mismo como Sleepy y otra llamada SnoreClock. Puede encontrar más información sobre estas y otras apps en un articulo al respecto en este mismo sitio web.
Noveno RETO: PESQUISAJES y CONTROLES.
Lo mismo estés sano o tengas ya algún factor de riesgo o problema de salud es muy importante que le des valor a ciertas pesquisajes, cribados, screenings o pruebas de detección precoz de enfermedades muy comunes en ciertos grupos o a determinadas edades.
Tal es el caso de los programas de detección del cáncer de colorectal, el sistemático autoexamen de mama y la mamografía para la detección precoz del cáncer de mama, el test de citología cervical o Papanicolau para la identificación de lesiones previas al cáncer de cérvix y el examen de evaluación periódica del estado de la próstata mediante examen digital rectal a todos los hombres mayores de 50 años.
No hay que esperar a sentirse algún malestar para empezar a preocuparse por la salud porque para ese entonces, quizás ya sea demasiado tarde. Todo adulto presuntamente sano debe realizarse por lo menos una vez al año exámenes básicos de sangre, orina y heces. En el caso de que padezca alguna enfermedad ese período será menor e incluirá algunas determinaciones adicionales como la hemoglobina glicosilada (HBA1c) trimestral en el caso de los diabéticos, o el electrocardiograma anual en las personas con hipertensión arterial.
Décimo RETO: DEJA DE FUMAR.
Si fumas, estás dentro de ese selecto grupo de personas capaz de adivinar con bastante certeza su propio futuro. Sí, yo también puedo adivinártelo, es muy fácil: tu futuro con toda probabilidad será de enfermedad, dolor, sufrimiento y muerte. Siento ser portador de tan tristes noticias, pero solo tú puedes cambiar eso: ¡deja de fumar!.
Sabemos que es muy difícil salir del círculo de una adicción pero no es imposible. Aunque ese hábito te guste, te sientas bien y desees todo el tiempo sus efectos, tienes que dar el primer paso: admitir que tienes un problema. Sí, un tremendo problemón que cada vez te generará otros mayores. Por lo general resulta crucial que busques ayuda, ya sea en un servicio especializado y/o de un grupo de terapia de grupo, autoayuda o «comunidad terapéutica». Hay muchos recursos psicoterapéuticos y farmacológicos que te pueden servir contras adicciones como el tabaquismo pero tienes que buscar esa ayuda.
QuitNowAPP
Para llevar este reto de salud también pueden ser útiles apps de salud como QuitNow. Esta aplicación descrita ya en otro artículo de este sitio te ofrece 70 retos basados en los cigarrillos que has dejado de fumar, los días que hace que no fumas, el dinero que has ahorrado y los objetivos de salud logrados. La app tiene una versión básica gratuita y otra de pago con funcionalidades adicionales pero por un precio mucho menor que una cajetilla de cigarrillos. Se encuentra disponible para Android y para iPhone.
Para ir tras estas metas de salud, pueden ser muy útiles algunas de las actuales herramientas de e-Health o Salud-digital. Como hemos descrito, tanto los dispositivos “wereables” o vestibles tipo pulseras o relojes inteligentes como las apps de salud para móviles (un tema del que ya hemos escrito en este sitio) pueden resultarte de extraordinaria ayuda. Además de los biosensores que le proveen de capacidades de monitoreo directo de varios parámetros, suelen incluir recordatorios, acciones de motivación e integración comunitaria y acceso a recursos de capacitación y educación sanitaria. Todo para lograr una vida más saludable.
¿ÉXITO y RIQUEZA?
Ahora dinos… ¿deseas éxitos y riquezas? Pues asume estos retos y comienza ahora mismo a tratar de ser más saludable, porque no habrá éxito posible si no conservas tus mayores bienes terrenales que son tu VIDA y tu SALUD.
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ADVERTENCIA:Este artículo solo tiene fines educativos y en ningún caso pretende sustituir la atención médica por un profesional calificado y debidamentecertificado.
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